Después de unas navidades marcadas por temperaturas gélidas y la reciente visita de la borrasca Francis, el territorio nacional se prepara para afrontar un nuevo episodio de mal tiempo de gran magnitud. La borrasca Goretti, bautizada así por los servicios meteorológicos galos, se aproxima a la Península Ibérica con una intensidad que ha encendido las alertas en toda la comunidad científica y entre la población.
Este sistema de bajas presiones, que recorre Europa occidental, experimentará un proceso de ciclogénesis explosiva, un fenómeno meteorológico que implica una caída brusca de la presión atmosférica en un período muy corto de tiempo. Esta rápida intensificación derivará en un temporal marítimo de considerables proporciones que azotará especialmente las costas y zonas norteñas del país.
Impacto previsto para el 8 y 9 de enero
Según los modelos de predicción, los días de mayor afectación serán precisamente el 8 y 9 de enero. Durante esta ventana temporal, las condiciones atmosféricas se tornarán especialmente adversas, con vientos huracanados, precipitaciones intensas y un mar de notable alteración. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido ya el correspondiente aviso de temporal marítimo para toda la franja norte, abarcando desde Galicia hasta el País Vasco, pasando por Asturias y Cantabria.
La borrasca Goretti llega cuando aún no hemos digerido la pasada borrasca Francis, que tras su interacción con una masa de aire de origen ártico, nos regaló unas navidades blancas en numerosas regiones españolas. Aquel sistema dejó acumulaciones de nieve significativas, fuertes rachas de viento y termómetros que se hundieron hasta registros inusuales para las fechas.
Contraste temporal: del anticiclón al temporal
Paradójicamente, la jornada del jueves presentará un escenario completamente opuesto. Mientras Goretti se organiza en las proximidades, la península y las islas Baleares disfrutarán de un tiempo anticiclónico estable. Este respiro se traducirá en una subida generalizada y marcada de las temperaturas, especialmente en el tercio oriental y en el archipiélago balear, donde las mínimas experimentarán el ascenso más pronunciado.
No obstante, este aparente bonanza será efímera. El viernes, las máximas volverán a caer en el extremo norte peninsular y en las áreas montañosas, mientras que las precipitaciones se extenderán por buena parte del territorio nacional. La nieve, que durante el jueves estará confinada a cotas altas, descenderá hasta los 500 metros en la mitad norte del país, acumulándose de forma considerable en los sistemas montañosos del extremo norte.
Vientos intensos y alertas activadas
El viento será otro de los protagonistas indiscutibles de este episodio. Soplarán aires del oeste con intensidad fuerte, presentando rachas muy fuertes en Galicia, el Cantábrico, las serranías del tercio norte y las zonas interiores de la vertiente oriental. De manera puntual, también se registrarán soplidos intensos en el litoral mediterráneo.
Esta situación ha llevado a la Aemet a activar diversos avisos por fenómenos costeros, viento y lluvia. Los navegantes y operadores portuarios deberán extremar las precauciones, ya que el mar estará muy alterado con olas de notable altura que podrían superar los 5 metros en determinados puntos de la costa cantábrica.
El frío extremo previo al temporal
Mientras esperamos la llegada de Goretti, el territorio nacional continúa bajo la influencia de unas temperaturas extremadamente bajas. Esta madrugada, diversas zonas han amanecido con termómetros en valores negativos, generando situaciones de riesgo para la población y la viabilidad.
La provincia de Guadalajara, en Castilla-La Mancha, ha sido una de las más afectadas. La zona de Parameras de Molina ha registrado temperaturas mínimas de hasta -14 grados, situación que ha motivado la activación del nivel rojo de alerta por frío extremo, el más alto del sistema de advertencias. Este aviso, activo desde primera hora, fue desactivado finalmente a las 9:00 horas, una vez las temperaturas comenzaron a moderarse ligeramente.
Pero Guadalajara no ha sido el único territorio en situación de alerta. El Pirineo oscense y las comarcas de Albarracín y Jiloca en Teruel permanecían en nivel naranja, con mínimas que alcanzaron los -10 y -12 grados respectivamente. Esta alerta, que indica riesgo importante pero inferior al nivel rojo, también fue levantada a las 9:00 horas.
Cataluña, por su parte, ha vivido una situación similar. La comunidad autónoma mantenía activada la alerta por frío gélido hasta las 9:00 horas, con registros de -12 grados tanto en el valle de Arán (Lleida) como en el Pirineo de Girona. El prepirineo barcelonés y el Pirineo de Lleida no se quedaron atrás, con mínimas de -10 grados.
Además de estas comunidades en nivel naranja, otras ocho regiones españoles amanecieron en nivel amarillo (riesgo bajo) por frío durante las primeras horas de la mañana. Esta situación de frío generalizado afecta prácticamente a toda la península, con varias capitales de provincia que registrarán valores bajo cero durante la jornada de hoy.
Preparativos y recomendaciones ante Goretti
Ante la inminente llegada de la borrasca Goretti, las autoridades y servicios de emergencia ya han iniciado los protocolos de actuación. La población residente en zonas costeras del norte debe extremar las precauciones, evitando paseos marítimos y asegurando objetos que puedan ser arrastrados por el viento.
Los conductores que tengan que desplazarse por carreteras de montaña en la mitad norte deberán consultar el estado de las vías antes de iniciar el viaje, ya que las nevadas podrían afectar gravemente la circulación. Es recomendable llevar cadenas, mantener el depósito de combustible lleno y disponer de ropa de abrigo suficiente en caso de emergencia.
Los agricultores y ganaderos de zonas rurales también deben tomar medidas para proteger sus cosechas y ganado del viento y las bajas temperaturas. Los invernaderos deberán reforzarse y los animales necesitarán refugio adecuado y alimento extra para contrarrestar el estrés térmico.
El contexto de las borrascas con nombre
La práctica de bautizar a las borrascas, adoptada por los servicios meteorológicos franceses y británicos, responde a la necesidad de identificar de forma clara cada sistema de bajas presiones que presenta características de especial intensidad. Goretti es el nuevo nombre en una lista que este invierno ya ha incluido a Francis, y que seguramente seguirá creciendo en las próximas semanas.
Esta denominación facilita la comunicación con el público y permite una mejor comprensión de los avisos y alertas. Además, ayuda a los medios de comunicación a referirse de forma precisa a cada evento meteorológico, evitando confusiones cuando varios sistemas afectan simultáneamente a la región.
Seguimiento y actualización continua
La situación meteorológica evoluciona rápidamente, por lo que es fundamental mantenerse informado a través de canales oficiales. La Aemet actualiza sus predicciones cada pocas horas, ajustando los avisos según el desarrollo real de los sistemas atmosféricos.
Los ciudadanos pueden consultar la web oficial de la agencia, su aplicación móvil o seguir sus perfiles en redes sociales para recibir información en tiempo real. También es recomendable activar las alertas de emergencia en el teléfono móvil, un servicio que las autoridades utilizan para comunicar situaciones de riesgo extremo.
Mientras tanto, los ojos de los meteorólogos estarán puestos en el Atlántico, monitorizando cada movimiento de Goretti para poder anticipar con la máxima precisión posible sus efectos sobre el territorio nacional. La ciencia meteorológica ha avanzado enormemente en las últimas décadas, pero la atmósfera sigue siendo un sistema complejo y, en ocasiones, impredecible.
La población, por su parte, debe mantener la calma pero también la precaución. Prepararse adecuadamente para estas situaciones extremas puede marcar la diferencia entre un simple episodio de mal tiempo y una tragedia personal. El respeto a la naturaleza y la prudencia son las mejores armas que tenemos ante la furia de los elementos.