La comunidad gallega afronta las próximas horas bajo los efectos de la borrasca Goretti, un potente sistema meteorológico que ha entrado en su radio de influencia con la capacidad de generar condiciones extremas en el noroeste peninsular. Las autoridades meteorológicas han activado protocolos de alerta ante la previsión de fenómenos que podrían afectar significativamente la seguridad de la población costera y alterar la normalidad en numerosas comarcas.
El temporal marítimo constituye la principal amenaza de esta borrasca. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso de alerta naranja que afecta a gran parte del litoral gallego, con especial incidencia en las costas del norte de la región. Las predicciones apuntan a un oleaje que superará los seis metros de altura, generando un estado de mar muy grave que compromete la navegación y las actividades en las zonas costeras. Esta situación se prolongará durante toda la jornada, con olas de gran energía que impactarán directamente sobre los acantilados y playas del norte gallego.
MeteoGalicia, el organismo meteorológico autonómico, complementa estas advertencias con información sobre otros fenómenos asociados. Las precipitaciones serán intensas y persistentes en la franja atlántica, con acumulaciones de agua significativas que podrían desbordar sistemas de drenaje urbano y afectar vías de comunicación. Además, no se descarta que estas lluvias vayan acompañadas de tormentas eléctricas, lo que aumentaría el riesgo en zonas expuestas y podría causar cortes en el suministro eléctrico.
El viento será otro de los componentes más destacados de este temporal. Se prevén rachas intensas que, combinadas con el oleaje, generarán un efecto multiplicador en la costa. Las zonas más expuestas, como los cabos y puntas del litoral coruñés y lucense, registrarán las velocidades más altas, con vientos de componente sur que rotarán hacia direcciones más occidentales a medida que avance el sistema.
La cota de nieve experimentará un descenso progresivo a lo largo de la jornada. Inicialmente situada por encima de los 1.500 metros, caerá hasta aproximadamente 1.100 metros en las últimas horas del día. Este fenómeno afectará principalmente a las zonas montañosas del interior gallego, como Os Ancares y O Courel, donde la nieve podría dificultar la circulación en carreteras secundarias. Curiosamente, las temperaturas no descenderán bruscamente, sino que registrarán un ligero a moderado ascenso debido a la entrada de aire más cálido precedente al frente.
Las zonas bajo alerta naranja por oleaje comprenden la Costa da Morte, todo el litoral de la provincia de A Coruña y la Mariña lucense. Estas áreas, históricamente vulnerables a los temporales del Atlántico, concentran la mayor peligrosidad. La Costa da Morte, con su orografía abrupta y escasa protección, sufre con especial virulencia el impacto de las olas, que pueden alcanzar zonas habitadas y dañar infraestructuras costeras. En la provincia coruñesa, desde Malpica hasta Finisterre, pasando por el istmo de Bergantiños, se espera que el mar entre con fuerza en calas y rías, afectando a puertos deportivos y embarcaciones fondeadas.
La Mariña lucense, por su parte, presenta un perfil ligeramente más resguardado, pero no por ello exento de riesgos. Las poblaciones de Viveiro, Ribadeo y Foz registrarán un mar de fondo potente que complicará las maniobras en los puertos y podría provocar inundaciones en zonas bajas próximas al litoral. Los paseos marítimos y las zonas de esparcimiento costero deberán extremar las precauciones, y se recomienda evitar el acceso a estos espacios durante las horas de mayor intensidad del temporal.
El fenómeno del mar de leva será particularmente notable en las playas expuestas al norte y noroeste. Este tipo de oleaje, caracterizado por olas de largo periodo y gran energía, puede penetrar cientos de metros tierra adentro durante la pleamar, superando diques y rompeolas de menor entidad. Los servicios de emergencia ya se han coordinado con los ayuntamientos costeros para establecer dispositivos de vigilancia y posibles evacuaciones preventivas en zonas de especial riesgo.
Desde el punto de vista meteorológico, la borrasca Goretti se configura como un sistema de bajas presiones profundas que se desplaza desde el Atlántico norte hacia latitudes más meridionales. Su trayectoria, típica de los temporales de otoño, favorece la entrada de flujos húmedos y inestables sobre la península ibérica, canalizados por la configuración orográfica de Galicia. El contraste térmico entre las masas de aire implicadas genera la inestabilidad necesaria para el desarrollo de nubes convectivas de gran verticalidad, responsables de las precipitaciones intensas y las posibles tormentas.
La coordinación entre Aemet y MeteoGalicia permite una vigilancia constante del fenómeno, con actualizaciones horarias que reflejan la evolución del sistema. Los modelos de predicción numérica coinciden en señalar que el momento de máxima intensidad se producirá durante las horas centrales del día, cuando el centro de la borrasca se encontrará en su posición más próxima a la costa gallega. A partir de la tarde, se espera un gradual debilitamiento, aunque las condiciones de mar seguirán siendo adversas hasta bien entrada la noche.
Los efectos en la vida cotidiana serán múltiples. El transporte marítimo ya ha visto alteradas sus rutinas, con cancelaciones en las líneas de pasajeros que conectan las rías gallegas y las islas. La pesca artesanal y de altura ha suspendido la actividad, y los puertos han reforzado las amarras de las embarcaciones. En tierra, las carreteras secundarias de la costa podrían sufrir cortes por desprendimientos o acumulación de agua, especialmente en tramos próximos a acantilados.
Los servicios de emergencia mantienen activados los planes de contingencia para fenómenos meteorológicos adversos. Protección Civil ha enviado avisos a los municipios afectados, recomendando a la población evitar desplazamientos innecesarios y extremar la precaución en zonas costeras. Los equipos de limpieza y mantenimiento están preparados para actuar en caso de caída de árboles o inundaciones urbanas.
La historia reciente de Galicia registra numerosos episodios similares, como los temporales de los años 2014, 2018 y 2020, que causaron daños millonarios en infraestructuras costeras. Sin embargo, la mejora en los sistemas de predicción y la mayor concienciación ciudadana han reducido el impacto humano de estos fenómenos. La capacidad de anticipación actual permite tomar medidas preventivas con hasta 48 horas de antelación, salvando vidas y minimizando los daños materiales.
El cambio climático está modificando la frecuencia e intensidad de estos temporales. Los científicos apuntan a que el calentamiento oceánico está aumentando la energía disponible para el desarrollo de borrascas más potentes, con vientos más intensos y oleaje más elevado. Galicia, como región costera expuesta al Atlántico, se encuentra en la primera línea de estos cambios, lo que hace imprescindible una planificación territorial que tenga en cuenta el riesgo creciente de fenómenos extremos.
Para los próximos días, las previsiones indican una gradual mejora a partir de mañana, con disminución del viento y del oleaje. No obstante, las lluvias persistirán de forma más débil, manteniendo el suelo saturado y el riesgo de deslizamientos en zonas montañosas. La cota de nieve volverá a ascender, y las temperaturas se normalizarán conforme se aleje la masa de aire inestable.
La población debe mantenerse informada a través de los canales oficiales de Aemet y MeteoGalicia, evitando rumores y consultando actualizaciones periódicas. La descarga de aplicaciones móviles de alerta temprana puede resultar vital para recibir notificaciones en tiempo real. Asimismo, es fundamental respetar las indicaciones de las autoridades locales y no arriesgarse en zonas de peligro evidente.
En resumen, la borrasca Goretti representa una prueba más de la vulnerabilidad de Galicia ante los embates del Atlántico, pero también de la capacidad de respuesta de sus instituciones y de la resiliencia de una población acostumbrada a convivir con la fuerza de la naturaleza. La preparación, la información y la precaución son las mejores herramientas para superar este temporal sin incidentes.