El Olympique de Marsella no pudo hacer valer su condición de local en la Velodrome y cayó derrotado por un contundente 0-2 ante un Nantes que demostró una efectividad letal y una solidez defensiva admirable. El encuentro, correspondiente a la Ligue 1 francesa, dejó a los marselleses con un sabor amargo y a los visitantes celebrando una victoria que sabe a gloria en su lucha por escapar de los puestos de descenso.
Desde el pitido inicial, el partido mostró un ritmo intenso con ambos equipos buscando imponer su juego. El Olympique de Marsella, presionado por la necesidad de sumar para mantenerse en puestos europeos, salió con una actitud ofensiva que se vio reflejada en las primeras aproximaciones. Sin embargo, la falta de precisión en el último pase y la inspiración de la defensa nantesa frustraron los intentos locales.
El primer tiempo transcurrió con dominio alterno, donde el Nantes supo cerrar espacios y esperar su oportunidad. Las ocasiones más claras para el conjunto visitante llegaron a través de contragolpes vertiginosos, con Rémy Cabella actuando como cerebro del ataque. Por su parte, el Marsella tuvo en Timothy Weah a su jugador más activo, aunque sus remates carecieron de la puntería necesaria para batir a Alban Lafont.
La segunda mitad comenzó con el mismo guion, pero todo cambió en el minuto 62 cuando una jugada colectiva del Nantes acabó con el balón en los pies de Rémy Cabella, quien con una asistencia magistral encontró a Louis Leroux en el corazón del área. El delantero no perdonó y con un remate raso y potente cruzado batió a Pau López, estableciendo el 0-1 que sacudió las aspiraciones marsellesas.
El gol obligó al Olympique de Marsella a adelantar líneas, lo que dejó espacios atrás que el Nantes supo explotar. Las llegadas de Amine Gouiri y Matt O'Riley se sucedían, pero la falta de acierto y la seguridad bajo palos de Lafont mantuvieron la ventaja visitante.
El momento decisivo llegó en el minuto 78 cuando Benjamin Pavard, en un intento desesperado por cortar una contra, cometió una falta clara sobre Matthis Abline dentro del área. El colegiado no dudó en señalar el penalti, decisión que generó protestas entre los jugadores locales. La ejecución estuvo a cargo de Rémy Cabella, quien con un disparo seco y colocado al palo derecho engañó por completo a Pau López, firmando el 0-2 que sentenciaba el encuentro.
Las reacciones no se hicieron esperar. Herba Guirassy, que había entrado sustituyendo a Youssef El-Arabi, vio tarjeta amarilla por juego peligroso apenas cinco minutos después de su ingreso. El Olympique de Marsella intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero la ansiedad jugó en su contra. Timothy Weah tuvo la ocasión más clara con un remate desde fuera del área que rozó el palo izquierdo, mientras que Amine Gouiri vio su disparo rechazado por la defensa nantesa cuando ya cantaba el gol.
El Nantes, cómodo con el resultado, administró el tiempo con inteligencia. Las entradas de Johann Lepenant y Deiver Machado reforzaron el medio campo y la zaga, mientras que el cuarto árbitro anunciaba cuatro minutos de tiempo añadido que no alteraron el marcador.
La victoria es fundamental para el Nantes, que suma tres puntos vitales en su objetivo de alejarse de la zona roja. Por su parte, el Olympique de Marsella ve cómo sus aspiraciones europeas se ven mermadas por una derrota inesperada en casa. El rendimiento de Rémy Cabella, con un gol y una asistencia, convierte al centrocampista en la figura indiscutible del encuentro, mientras que la defensa visitante, liderada por Nicolas Cozza y Sékou Doucouré, merece un reconocimiento especial por su impecable labor.
El análisis estadístico refleja la igualdad en el juego, pero la efectividad del Nantes fue la clave. Con apenas cuatro remates a puerta, los canarios marcaron dos goles, mientras que el Olympique de Marsella, con mayor posesión y ocasiones, no pudo batir a Lafont. Esta eficiencia demuestra la madurez táctica del equipo de Antoine Kombouaré, que supo sufrir cuando fue necesario y castigar en los momentos clave.
La próxima jornada presenta un escenario complicado para ambos equipos. El Olympique de MarsellaParis Saint-Germain en un clásico que adquiere aún más relevancia tras esta derrota, mientras que el Nantes recibirá al Strasbourg con la confianza de haber ganado en uno de los campos más difíciles de la competición.
La afición marsellesa, conocida por su exigencia, mostró su descontento al final del encuentro, con pitos que reflejan la frustración por un rendimiento que no estuvo a la altura de las circunstancias. Por el contrario, la pequeña pero ruidosa afición visitante celebró como si fuera un título una victoria que podría marcar un punto de inflexión en su temporada.
En definitiva, el fútbol volvió a demostrar que el dominio no siempre se traduce en victoria. El Nantes fue más inteligente, más efectivo y más pragmático, mereciendo los tres puntos que se lleva de la Velodrome. Para el Olympique de Marsella, la autocrítica será obligada si quieren mantenerse en la pelea por los puestos de privilegio de la Ligue 1.