Roma vence 2-0 al Lecce en la Serie A

Los giallorossi se imponen en el sur de Italia con un gol de Dovbyk y un auténtico dominio territorial

La Roma sumó tres puntos vitales en su visita al estadio Via del Mare al imponerse por 2-0 al Lecce en un encuentro correspondiente a la jornada de Serie A. El conjunto dirigido por Claudio Ranieri demostró una vez más su solidez defensiva y efectividad ofensiva para doblegar a un rival directo en la lucha por la zona media de la clasificación.

Desde el pitido inicial, el dominio territorial fue claramente visitante. Los romanos establecieron un ritmo controlado, combinando toques cortos en el centro del campo con desbordes por las bandas. La primera mitad dejó pocas ocasiones claras, pero sí una sensación constante de peligro cada vez que la pelota llegaba a los pies de Paulo Dybala o Artem Dovbyk.

El partido entró en su fase decisiva tras el descanso. A los 58 minutos, un saque de esquina botado por Niccolò Pisilli encontró la cabeza de Dovbyk, que remató con contundencia para batir la portería defendida por Wladimiro Falcone. El golpe psicológico fue evidente en el conjunto salentino, que vio cómo el marcador se ponía en su contra pese a haber mantenido la resistencia durante más de una hora.

La reacción del Lecce fue valiente pero desordenada. El entrenador local movió ficha introduciendo cambios ofensivos como Nikola Stulic y Thórir Helgason, buscando generar peligro por las bandas. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y la seguridad mostrada por la zaga romana, liderada por Bryan Cristante y Zeki Çelik, frustraron todas las aproximaciones locales.

El segundo tanto llegó en el minuto 72, cuando una jugada colectiva culminó con Dovbyk de nuevo como protagonista. El delantero ucraniano, que se ha consolidado como referente ofensivo del equipo, definió con la izquierda desde el interior del área pequeña tras una asistencia de Matías Soulé, que había entrado minutos antes sustituyendo a Dybala. El 2-0 sentenció prácticamente el encuentro.

El desarrollo del choque no estuvo exento de polémica. El árbitro mostró tarjetas amarillas a Kialonda Gaspar y Bryan Cristante por entradas duras en el minuto 64, justo cuando el partido alcanzaba su punto de máxima tensión. Además, el juego se vio interrumpido en varias ocasiones por lesiones, especialmente la sufrida por Youssef Maleh del Lecce, que tuvo que ser atendido en el terreno de juego durante varios minutos.

Otro momento clave fue la lesión de Artem Dovbyk en el tramo final, que obligó a Ranieri a realizar un cambio forzoso. El ucraniano, que había sido el gran protagonista con sus dos goles, abandonó el campo visiblemente molesto, lo que genera dudas de cara al próximo compromiso europeo. Su sustituto, Alessandro Romano, tuvo poco tiempo para incidir en el juego.

El Lecce, por su parte, mostró una actitud combativa pero careció de ideas en ataque. Las aproximaciones más peligrosas llegaron a través de Konan N'Dri, que probó suerte desde la frontal del área en el minuto 68, y de Mohamed Kaba, cuyo disparo desde fuera del área fue desviado por la defensa romana. No obstante, la falta de puntería y la imprecisión en los pases finales condenaron a los locales a la derrota.

El control del balón fue netamente romano, con un 62% de posesión y 14 remates a puerta frente a los 7 del Lecce. La efectividad visitante fue el factor diferencial, ya que aprovecharon sus ocasiones con un acierto del 85% en los remates entre los tres palos. Por contra, el Lecce solo acertó a poner a prueba a Mile Svilar en dos ocasiones, ambas sin demasiado peligro.

El encuentro también dejó situaciones controvertidas con el VAR. En el minuto 55, un posible penalti de Danilo Veiga sobre Manu Koné fue revisado, pero el árbitro finalmente decidió no señalar la pena máxima. Minutos después, una jugada similar en el área romana con Kostas Tsimikas como protagonista también fue analizada sin consecuencias.

Las lesiones marcaron el devenir del choque. Además de Maleh y Dovbyk, Thórir Helgason sufrió un golpe en la cabeza tras un choque accidental con Jan Ziólkowski, lo que provocó una nueva interrupción. El islandés pudo continuar tras ser asistido, pero su rendimiento decayó notablemente.

El técnico del Lecce, Marco Giampaolo, mostró su frustración en la rueda de prensa posterior. "Hemos competido bien durante 60 minutos, pero un error en la marca de un córner nos ha condenado. Contra equipos como la Roma no puedes permitirte el lujo de dormirte en una jugada a balón parado", declaró. También criticó la actuación arbitral, considerando que algunas decisiones perjudicaron a su equipo.

Por su parte, Claudio Ranieri se mostró satisfecho con el rendimiento de su equipo. "Hemos hecho un partido serio y maduro. Controlamos el ritmo cuando tuvimos que hacerlo y fuimos efectivos arriba. Esa es la clave para competir en esta liga", afirmó el entrenador romano. También habló sobre la lesión de Dovbyk: "Es una sobrecarga muscular, esperemos que no sea nada grave".

El resultado deja a la Roma en quinta posición con 47 puntos, consolidada en los puestos de Europa League. El Lecce, con 32 puntos, se mantiene en la zona tranquila de la tabla pero alejado de los objetivos europeos. La diferencia de calidad entre ambos conjuntos quedó patente sobre el césped, donde la experiencia y la calidad individual romana fueron determinantes.

El próximo compromiso de la Roma será en la Europa League contra el Eintracht Frankfurt, mientras que el Lecce visitará el estadio de la Juventus en un duelo complicado. La victoria otorga moral a los romanos de cara a la fase decisiva de la temporada, donde tendrán que compaginar competición doméstica y europea.

El rendimiento de jugadores como Matías Soulé, que sigue demostrando su calidad cada vez que entra desde el banquillo, y la solidez de Bryan Cristante en el doble pivote, son argumentos de peso para un equipo que aspira a todo. La Roma de Ranieri sigue creciendo y demostrando que puede competir en todas las frentes con un juego equilibrado y efectivo.

Referencias

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