Empate a uno entre Cacereño y Guadalajara que deja mal sabor

Los extremeños se adelantaron pronto pero no pudieron mantener la ventaja en un duelo directo por la permanencia

El Cacereño no pudo pasar del empate en su visita al Guadalajara en un encuentro donde ambos conjuntos llegaban con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos. El resultado final de 1-1 deja un regusto amargo en el conjunto cacereño, que se adelantó tempranamente pero vio como los locales remontaban antes del descanso.

El choque, correspondiente a la jornada liguera en el grupo de Segunda B, enfrentaba a dos de los equipos más necesitados de la competición. Tanto el conjunto extremeño como los alcarreños llegaban a esta cita con la urgencia de alejarse de los puestos de descenso, lo que prometía un duelo intenso desde el pitido inicial. Y así fue.

La primera mitad resultó electrizante, con ocasiones para ambos bandos desde los primeros compases. En el minuto inaugural, los locales ya avisaron de sus intenciones con un remate que se estrelló contra el poste de la portería defendida por el meta visitante. Sin embargo, serían los hombres de Julio Cobos los que romperían el marcador primero.

Apenas cinco minutos habían transcurrido cuando Javi Ajenjo aprovechó un balón suelto en el área tras un saque de banda para batir al portero local y poner el 0-1 en el luminoso. El golpe tempranero parecía dar ventaja psicológica al Cacereño, que mantuvo la intensidad en los minutos siguientes.

Los de Guadalajara no se amilanaron y buscaron con insistencia la igualada. Tuvieron varias aproximaciones de peligro que no encontraron premio, pero el partido no dejaba de ofrecer emoción. El Cacereño, por su parte, consiguió perforar nuevamente la meta local con un tanto de Diego Gómez que, finalmente, fue anulado por fuera de juego en una decisión polémica que generó protestas en el banquillo visitante.

La tensión se trasladó al cuerpo técnico del Cacereño, donde el preparador físico Alberto Muñoz fue expulsado por el árbitro tras las quejas por la anulación del gol. El incidente marcó un punto de inflexión en el encuentro, desconcentrando momentáneamente al conjunto extremeño.

Poco antes del descanso, concretamente en el minuto 39, Ablanque firmó un gol de gran factura que restablecía la igualdad en el marcador. El tanto local dejaba el resultado en tablas antes de que ambos equipos se dirigieran a los vestuarios, con sensaciones encontradas en ambos bandos.

La segunda mitad presentó un guión diferente. Ambos entrenadores realizaron ajustes tácticos que propiciaron un juego más cauteloso y equilibrado. Las ocasiones claras escasearon comparado con el primer acto, aunque no faltaron aproximaciones que pudieron desnivelar el electrónico.

El Cacereño tuvo opciones de recuperar la ventaja, pero la falta de acierto en los metros finales y la buena actuación de la defensa local impidieron el segundo gol. Por su parte, Guadalajara también dispuso de oportunidades para completar la remontada, encontrándose con un meta visitante seguro bajo palos.

El encuentro se desarrolló en el estadio Pedro Escartín, donde los aficionados locales presenciaron un duelo directo por la permanencia. La presión de la categoría se hizo notar en los jugadores, que en ocasiones priorizaron no encajar sobre arriesgar en ataque.

El reparto de puntos final deja a ambos conjuntos en una situación similar a la previa al choque. El Cacereño suma un punto que, lejos de satisfacer, sabe a muy poco dados los objetivos marcados. La sensación de oportunidad perdida planea sobre el vestuario del equipo extremeño, que necesitaba la victoria para respirar tranquilo en la tabla.

El técnico Julio Cobos deberá trabajar en los próximos días en la efectividad defensiva y el control emocional del grupo, tras la expulsión de uno de sus colaboradores. La regularidad es la asignatura pendiente de un equipo que ha demostrado capacidad para adelantarse pero que necesita cerrar los partidos cuando tiene la ventaja.

Por su parte, Guadalajara rescata un punto que le permite seguir con opciones de salir de la zona peligrosa, aunque la victoria habría supuesto un impulso anímico importante de cara a las próximas jornadas. El entrenador local tendrá que valorar si el punto sumado es suficiente o si el equipo necesita más contundencia en ataque para asegurar la permanencia.

El calendario no da tregua y ambos equipos deberán afrontar los próximos compromisos con la máxima concentración. La igualdad en la tabla hace que cada punto sea vital, pero también que cada oportunidad de victoria deje un regusto amargo si no se materializa. El campeonato entra en su fase decisiva y los márgenes de error son cada vez menores.

El rendimiento de jugadores como Javi Ajenjo, que volvió a demostrar su olfato goleador, será fundamental para las aspiraciones del Cacereño. La capacidad del equipo para mantener la concentración durante los noventa minutos marcará su futuro inmediato en la categoría.

En definitiva, el empate en Guadalajara refleja la igualdad que existe en la zona baja de la tabla. Ambos conjuntos mostraron sus virtudes y sus carencias en un duelo que pudo caer para cualquiera de los dos bandos. El punto sumado sabe a poco para ambos, pero la competición continúa y la próxima jornada ya espera.

Referencias

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