El Real Madrid Femenino ha iniciado el año con una contundente victoria por 2-0 ante el Sevilla FC en un encuentro correspondiente a la Liga F. El conjunto blanco, dirigido por Pau Quesada, demostró una vez más su potencial ofensivo y solidez defensiva en un partido donde la conexión entre Caroline Weir y Linda Caicedo volvió a ser decisiva. Esta victoria permite a las madridistas recortar distancias con el FC Barcelona, líder de la competición, y consolidar su posición como serias candidatas al título.
Desde el inicio del encuentro, el Real Madrid impuso su ritmo y control del balón. Con una posesión cercana al 60%, las blancas manejaron los tiempos del partido y generaron numerosas ocasiones de peligro. La primera parte estuvo marcada por la brillantez de Linda Caicedo, quien abrió el marcador con un gol de gran calidad. La delantera colombiana, asistida magistralmente por Caroline Weir, definió con un toque sutil que superó a la portera visitante. Esta jugada evidenció la gran química entre ambas futbolistas, una asociación que se ha convertido en uno de los principales argumentos ofensivos del equipo.
El segundo gol llegó también de la mano de Weir, quien no solo participó en la creación del juego sino que también se convirtió en goleadora. La escocesa, que completó un partido excepcional, culminó una jugada colectiva con un remate preciso que dejó sin opciones a Sullastres. Su doble participación, tanto en la creación como en la definición, la convierte en una de las figuras indiscutibles del encuentro. Además de su contribución goleadora, Weir demostró una visión de juego excepcional y una capacidad para filtrar pases entre líneas que constantemente desequilibró a la defensa sevillista.
Otra de las grandes protagonistas del encuentro fue Athenea del Castillo. La cántabra firmó un partidazo combinando desborde, presión constante y precisión en los pases. Su actitud combativa en el campo y su capacidad para generar peligro por las bandas fueron fundamentales para desgastar al rival. Aunque no logró anotar, su influencia en el juego fue evidente, creando espacios para sus compañeras y participando activamente en la recuperación del balón. El nivel mostrado por Athenea confirma su importancia en el esquema de Quesada.
En el capítulo defensivo, el Real Madrid mostró una solidez admirable. La portera Misa Rodríguez tuvo una actuación segura, resolviendo con tranquilidad las escasas ocasiones claras que generó el Sevilla. Su mayor intervención destacada llegó en la segunda mitad, cuando detuvo un disparo comprometido que podría haber puesto en apuros a su equipo. La línea defensiva, bien organizada y con una comunicación constante, frustró los intentos ofensivos del conjunto andaluz, que apenas pudo crear peligro en las inmediaciones del área madridista.
Un momento clave del encuentro se produjo cuando el árbitro señaló un penalti a favor del Real Madrid. La jugadora del Sevilla, Sullastres, se convirtió en la salvadora de su equipo al detener el lanzamiento de Sofie Angeldahl. Esta parada mantuvo vivas las esperanzas del Sevilla, aunque finalmente no pudieron evitar la derrota. La acción demostró la capacidad de reacción de la portera visitante, que tuvo varias intervenciones de mérito a lo largo del encuentro.
El dominio estadístico del Real Madrid fue abrumador. Las blancas completaron el partido con 11 disparos a puerta, mientras que el Sevilla solo registró 4 intentos. Esta diferencia refleja la superioridad del conjunto madridista, que no solo creó más ocasiones, sino que también las materializó con eficacia. La posesión, el control del juego y la efectividad en ataque fueron los pilares de una victoria merecida.
Las implicaciones de este resultado en la clasificación son significativas. El Real Madrid alcanza los 35 puntos y aprovecha los pinchazos de la Real Sociedad y el Atlético de Madrid para situarse como principal perseguidor del Barcelona. Las blancas no solo ganan su primer partido del año, sino que también envían un mensaje claro al líder: la pelea por el título estará viva hasta el final. La regularidad mostrada por el equipo de Quesada, combinada con la calidad individual de sus estrellas, la convierte en una seria candidata al campeonato.
Por su parte, el Sevilla se queda con 24 puntos y pierde una oportunidad de acercarse a los puestos de Champions League. El conjunto rojiblanco, a pesar de su esfuerzo, no pudo hacer frente al nivel de su rival y se ve relegado en la tabla. La derrota en el primer partido del año supone un revés en sus aspiraciones de clasificarse para competiciones europeas, aunque aún queda mucha temporada por delante.
El calendario próximo presenta desafíos interesantes para ambos equipos. El Real Madrid recibirá al Athletic Club en su próximo compromiso, un duelo que se presenta complicado ante un rival que siempre ofrece resistencia. Por su parte, el Sevilla visitará al Real Sociedad en un encuentro crucial para sus aspiraciones europeas. Estos partidos serán fundamentales para definir los objetivos de cada equipo a medio plazo.
La conexión entre Weir y Linda ha demostrado ser uno de los activos más valiosos del Real Madrid. Su capacidad para combinarse en espacios reducidos, la visión de juego de la escocesa y la definición de la colombiana crean un tándem letal para cualquier defensa. Este tipo de asociaciones son las que marcan la diferencia en competiciones tan igualadas como la Liga F, donde los detalles deciden el destino de los puntos.
El rendimiento colectivo del equipo blanco fue excepcional. Desde la presión adelantada hasta la gestión del balón en la segunda mitad, el Real Madrid mostró madurez y oficio. La capacidad para mantener la intensidad durante los 90 minutos, combinada con la eficiencia en ambas áreas, demuestra el trabajo realizado en los entrenamientos y la confianza que el cuerpo técnico ha depositado en sus jugadoras.
En definitiva, el Real Madrid Femenino ha firmado un partido completo que le permite empezar el año con buen pie y mantener vivas sus opciones de pelear por el título. La victoria ante el Sevilla no solo suma tres puntos valiosos, sino que también refuerza la moral del grupo y la confianza en el proyecto de Pau Quesada. Con la conexión Weir-Linda en plena forma y el apoyo de jugadoras como Athenea, el conjunto blanco demuestra que está preparado para los desafíos que le esperan en la segunda mitad de la temporada.