España, gran favorita para el Mundial 2026 tras su racha histórica

La selección de Luis de la Fuente llega al torneo de EE.UU., Canadá y México con 31 partidos invictos y el objetivo de conquistar su segundo título mundial

La selección española de fútbol afronta el Mundial de 2026 con la mirada puesta en la gloria máxima. Tras conquistar la Eurocopa de 2024 en Berlín, el equipo de Luis de la Fuente se ha consolidado como el principal candidato al título en el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. La ilusión de bordar una segunda estrella en la camiseta rojigualda ya no es un mero deseo, sino una aspiración realista fundamentada en una trayectoria excepcional.

El propio Nico Williams, elegido mejor jugador de la final europea ante Inglaterra, fue uno de los primeros en señalar el nuevo horizonte colectivo. Aún sin abandonar el estadio olímpico alemán, el extremo desveló la ambición del grupo: "Y ahora, a por el Mundial". Dos años después, esa meta está más cerca que nunca, con el certamen planetario a solo seis meses de distancia y España manteniendo el estatus de favorita indiscutible.

El camino hacia esta posición privilegiada comenzó a construirse mucho antes del éxito en Alemania. La racha de 31 partidos oficiales sin conocer la derrota que acumula la Roja supera incluso los registros de la mítica generación de Vicente del Bosque, que permaneció 29 encuentros invicta en su etapa dorada, la misma que culminó con el Mundial de Sudáfrica 2010 y la Eurocopa de Ucrania y Polonia 2012. Para poner en contexto esta cifra, hay que remontarse a marzo de 2023, cuando España tocó fondo en Glasgow al caer por 2-0 ante Escocia en Hampden Park. Aquel revés marcó un punto de inflexión absoluto.

Desde entonces, el equipo ha experimentado una metamorfosis radical. La primera señal de este cambio llegó con la conquista de la Liga de Naciones en Rotterdam, un título que selló la recuperación de un proyecto que meses antes generaba dudas serias. Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. En marzo de 2024, una derrota amistosa ante Colombia en Londres (0-1) interrumpió de manera anecdótica la racha, aunque sin afectar los registros oficiales.

El contratiempo más doloroso llegó en el verano de 2024, cuando España se vio privada de revalidar el título de la Nations League. En una emocionante semifinal, la Portugal de Cristiano Ronaldo, dirigida por el técnico español Roberto Martínez, superó a la Roja en la tanda de penaltis. A pesar de este revés, el equipo no ha perdido fuelle y continúa generando un fútbol vistoso y efectivo que le ha valido el liderato en las quinielas mundialistas.

Las casas de apuestas sitúan a España como cabeza de cartel para el Mundial 2026, con una cuota media que oscila alrededor de 5,5. Esta posición refleja la confianza del mercado en el potencial del combinado nacional, que supera en las preferencias a potencias como Inglaterra (7), Francia (8), Brasil (8,5), Argentina (9) y la propia Portugal (12). El favoritismo se sustenta no solo en los resultados, sino en la calidad del juego desplegado y la profundidad de su plantel.

La comparación con la generación de 2010 resulta inevitable. Aquel equipo llegó a Sudáfrica con el aval de haber ganado la Eurocopa de 2008 y un estilo de juego que deslumbraba al planeta. La victoria en el Mundial les consolidó como la mejor selección del mundo, posición que mantuvieron hasta la decepcionante actuación en Brasil 2014. Han tenido que pasar más de diez años para que España vuelva a codearse con la cima del fútbol internacional.

El regreso al número uno del ranking FIFA se produjo en septiembre de 2025, en plena racha histórica de Luis de la Fuente. Este logro simbólico refuerza la confianza del grupo de cara al desafío que se avecina en territorio americano. El técnico ha conseguido crear un bloque sólido que combina experiencia y juventud, con jugadores capaces de adaptarse a diferentes esquemas sin perder la esencia del juego asociativo que caracteriza a la escuela española.

El catálogo de talentos a disposición de De la Fuente es uno de los más amplios del panorama internacional. La convivencia de generaciones permite contar con futbolistas consolidados en los mejores clubes del mundo junto a jóvenes promesas que ya demostraron su valía en la Eurocopa. Esta profundidad de plantilla resulta crucial en un torneo tan exigente como el Mundial, donde las rotaciones y la capacidad de afrontar diferentes situaciones marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso.

El sistema de juego implementado por el seleccionador ha demostrado ser demoledor ante rivales de cualquier nivel. La capacidad de mantener el control del balón, combinada con la velocidad en las transiciones y el desborde en las bandas, convierte a España en un adversario temible. Además, la solidez defensiva y la madurez competitiva exhibida en los momentos decisivos de la Eurocopa han despejado las dudas sobre la capacidad del equipo para sobrellevar la presión de los grandes eventos.

El Mundial 2026 presenta un formato expandido, con más equipos y partidos, lo que aumenta la complejidad del torneo. Sin embargo, esta circunstancia podría beneficiar a una selección con el nivel de rotaciones que posee España. La experiencia adquirida en la Eurocopa, donde se superaron situaciones límite contra rivales de primer nivel, servirá de bagaje invaluable para afrontar los retos que se presenten en América del Norte.

La ilusión de conquistar el segundo Mundial recorre todo el país. La primera estrella, conseguida hace más de quince años, representa el logro más importante de la historia del fútbol español. Repetir la gesta en 2026 consolidaría a esta generación como una de las grandes de todos los tiempos y marcaría el inicio de una nueva era de dominio en el fútbol internacional.

El reto es ambicioso, pero las bases están sólidamente asentadas. La regularidad demostrada durante más de dos años, la calidad del juego exhibido y la confianza generada en el seno del grupo convierten a España en la principal candidata al título. El verano de 2026 se presenta como una oportunidad única para que la Roja bordé su segunda estrella y confirme su regreso a la élite del fútbol mundial.

Referencias

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