Zubimendi, el cerebro del Arsenal que vale cada euro de sus 70 millones

El donostiarra se ha convertido en pieza indispensable para Mikel Arteta, liderando la Premier y la Champions con 1.900 minutos y números que superan su etapa en la Real Sociedad

Cuando Martín Zubimendi tomó la decisión de abandonar la Real Sociedad el pasado verano, el futbolista guipuzcoano tenía las ideas claras. En su mente solo cabía un destino: el Arsenal de Mikel Arteta. La justificación era sencilla pero contundente: el estilo de juego de los londinenses se ajustaba como un guante a sus cualidades. Meses después, esa apuesta personal se ha convertido en una realidad indiscutible. Por 70 millones de euros, el conjunto gunner ha encontrado no solo un mediocentro de élite, sino el eje sobre el que gira todo su proyecto deportivo.

La transición hacia la Premier League, un campeonato famoso por su ritmo vertiginoso y su intensidad física, resultó ser mucho más sencilla de lo previsto para el centrocampista español. Desde sus primeros compases en el Emirates Stadium, Zubimendi demostró que su fútbol, basado en la inteligencia táctica y la precisión en la circulación, tenía cabida incluso en el contexto más exigente del panorama futbolístico mundial. La adaptación fue tan fulgurante que rápidamente dejó de ser una incorporación más para convertirse en un fijo inamovible en los esquemas de Arteta.

Los números hablan por sí solos. Superados los 1.900 minutos de competición oficial, Zubimendi se ha erigido como el jugador de campo más utilizado por el técnico vasco en lo que va de curso. Solo David Raya, la guardameta titular, ha disfrutado de más presencia sobre el césped. En total, 24 encuentros entre la liga doméstica y la Champions League donde su participación ha sido constante. Dieciocho de diecinueve posibles titularidades en la Premier League y un pleno absoluto en las cinco jornadas de la fase de grupos de la máxima competición continental dibujan un panorama de absoluta confianza mutua.

Su rol dentro del equipo trasciende el mero concepto de mediocentro defensivo. Zubimendi actúa como verdadero director de orquesta desde la sala de máquinas, responsable de iniciar la construcción del juego, de instalar a su equipo en campo rival y de dar continuidad a las jugadas. Pero su evolución bajo las órdenes de Arteta ha añadido un nuevo capítulo a su repertorio: la incursión en zonas de finalización. Con tres goles y tres asistencias en su haber, el donostiarra ya ha superado su producción ofensiva de toda la temporada anterior con la Real Sociedad, donde anotó dos tantos y generó tres en 48 partidos. La mitad de encuentros y el doble de efectividad.

El último golpe de efecto llegó en la goleada por 4-1 ante el Aston Villa. Una diana de belleza, servida por Odegaard, que confirmó el estado de gracia del español y consolidó al Arsenal como favorito indiscutible al título de la Premier League. Ese tanto, el tercero del curso, le permite superar ya los números de la campaña 2024-2025 con la Real, evidenciando un salto cualitativo en su rendimiento que beneficia directamente a los objetivos colectivos del club londinense.

El impacto de Zubimendi en el rendimiento global del Arsenal resulta innegable. Con él en el once, los gunners lideran con autoridad la clasificación de la Premier League y mantienen un registro perfecto en la Champions League, siendo el único equipo sin puntos perdidos en la fase de grupos. La inversión de 70 millones de euros, lejos de generar dudas, se ha convertido en una de las operaciones más rentables del mercado veraniego. La pieza que faltaba para que el proyecto de Arteta alcanzara su máxima expresión.

La conexión con la afición no se ha hecho esperar. Durante estas fiestas navideñas, los seguidores del Arsenal han entonado un particular cántico alusivo al español, parafraseando el famoso tema de Wham!: "Last Christmas, I gave you my heart. But the very next day, you gave it away. This year, to save me from tears, I’ll give it to Zubimendi". Una muestra de cariño que refleja el hueco que ya ocupa en el corazón de los hinchas, quienes han visto en él al líder técnico que necesitaban para dar el salto de calidad definitivo.

A medio camino de la temporada, el balance no podría ser más positivo. Zubimendi ha demostrado que su elección fue acertada, que su fútbol tiene cabida en cualquier escenario y que, lejos de intimidarse ante el precio de su traspaso, ha asumido la responsabilidad con la naturalidad de quien lleva toda la vida compitiendo al más alto nivel. Para el Real Madrid, que también había mostrado interés en sus servicios, su desembarco en la Premier supone un duro golpe. Para el Arsenal, una garantía de presente y futuro. El donostiarra ya no es una promesa: es una realidad consolidada en el élite del fútbol mundial.

Referencias

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