Liverpool y Leeds firman tablas en un intenso duelo sin goles

Los reds no pudieron romper la resistencia de un sólido Leeds United en un encuentro con ocasiones pero sin acierto de cara al gol

El Anfield presenció un duelo de contrastes que terminó sin vencedores ni vencidos. Liverpool recibía a Leeds United en una jornada más de la Premier League con la intención de sumar de a tres, pero se encontró con un conjunto visitante bien estructurado defensivamente que supo cerrar todos los espacios. El 0-0 final refleja la igualdad sobre el césped, donde las ocasiones escasearon y las defensas se impusieron a los ataques.

Desde el pitido inicial, el conjunto de Jürgen Klopp tomó la iniciativa del juego, controlando el balón y buscando desbordar por las bandas. Sin embargo, la línea defensiva de Leeds, capitaneada por Sebastiaan Bornauw, mantuvo la compostura ante las acometidas locales. Los primeros compases del encuentro transcurrieron con un dominio territorial de los reds, pero sin profundidad suficiente para inquietar a Lucas Perri bajo los tres palos visitantes.

A medida que avanzaba el primer tiempo, Leeds comenzó a sentirse más cómodo en el campo, equilibrando las acciones y creando peligro a la contra. La presión adelantada de los hombres de Marcelo Bielsa –en su esencia futbolística aunque con un nuevo timonel en el banquillo– incomodó la salida de balón de los locales. Las transiciones rápidas de Brenden Aaronson y Lukas Nmecha pusieron en apuros a la zaga de Liverpool, aunque sin la puntada final necesaria.

La segunda mitad arrancó con más intensidad. Klopp movió pieza en el minuto 66 introduciendo a Alexis Mac Allister para darle más mordiente al centro del campo. La respuesta no se hizo esperar. En el 70, una jugada a balón parado casi se convierte en el primer tanto. Dominik Szoboszlai ejecutó un córner preciso que encontró la cabeza de Virgil van Dijk, cuyo remate se marchó rozando el poste derecho de la portería de Perri. Fue la ocasión más clara del encuentro hasta ese momento.

El partido entró en su fase decisiva con ambos técnicos realizando cambios ofensivos. Leeds apostó por Dominic Calvert-Lewin y Noah Okafor en busca de la sorpresa, mientras que Liverpool refrescó sus bandas con la entrada de Federico Chiesa y el joven Rio Ngumoha, quien debutaba con la camiseta red en un contexto de máxima exigencia.

En el minuto 74, otra ocasión de oro para los locales. Hugo Ekitiké, que había entrado en la segunda mitad, recibió un pase en profundidad de Milos Kerkez y sacó un zurdazo que se estrelló en el palo derecho. El público de Anfield se llevó las manos a la cabeza. El balón no quiso entrar. La mala fortuna se cebó con los de Merseyside en una noche donde el acierto brilló por su ausencia.

Los últimos minutos fueron un asedio constante de Liverpool. En el 84, otro cambio con visión de futuro: Jeremie Frimpong dejó su lugar a Ngumoha, mientras que Leeds sufrió la lesión de Bornauw, sustituido por Jayden Bogle. La defensa visitante se reorganizó con urgencia, pero mantuvo la solidez.

El árbitro añadió seis minutos de prolongación, tiempo suficiente para el desenlace. En el 90+1, Anton Stach tuvo en sus botas el gol de la victoria para Leeds, pero su remate desde el centro del área se marchó alto. La respuesta de Liverpool fue inmediata. En el 90+4, Mac Allister probó fortuna desde la frontal, pero su disparo fue bloqueado. La última ocasión llegó en el 90+7 con un remate de Van Dijk desde fuera del área que no encontró portería.

El silbato final dejó un sabor agridulce en ambos conjuntos. Por un lado, Liverpool sumó un punto que no le sirve de mucho en su lucha por los puestos altos. La falta de puntería preocupa, especialmente en casa, donde se espera un rendimiento más contundente. Los de Klopp generaron ocasiones suficientes para haberse llevado el duelo, pero la puntería y el acierto no acompañaron.

Por otro lado, Leeds se lleva un punto de oro de uno de los feudos más complicados de Inglaterra. La planificación defensiva funcionó a la perfección, y el trabajo colectivo permitió neutralizar las armas ofensivas de un rival de entidad. La lesión de Bornauw es la única nota negativa para un equipo que demostró carácter y orden táctico.

El encuentro dejó varias enseñanzas. La primera, que la Premier League no perdona la falta de eficacia. La segunda, que Leeds tiene argumentos para pelear por sus objetivos lejos de Elland Road. Y la tercera, que el fútbol moderno premia la solidez defensiva tanto como el talento ofensivo. En una jornada donde los goles escasearon, la estrategia y la concentración fueron las grandes protagonistas.

Ahora, ambos equipos deben mirar hacia adelante. Liverpool necesita recuperar su olfato goleador antes de afrontar compromisos directos por la clasificación. Leeds, por su parte, puede construir sobre esta base defensiva para seguir sumando puntos valiosos. El campeonato es largo y cada jornada escribe su propia historia. Esta, sin duda, fue para los defensores.

Referencias

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