Inter y Nápoles firman tablas en vibrante duelo de Serie A

Los nerazzurri y los partenopei reparten puntos en San Siro tras un intenso encuentro con polémica arbitral y goles de calidad

El Inter de Milán y el Nápoles protagonizaron uno de los partidos más emocionantes de la jornada en la Serie A italiana, cerrando con un marcador de 2-2 que reflejó la igualdad mostrada sobre el césped de San Siro. El duelo entre dos de los grandes del calcio no defraudó a los aficionados, ofreciendo intensidad, polémica y cuatro tantos que mantuvieron el suspense hasta el pitido final.

Desde el inicio, ambos equipos dejaron claro que no venían a especular. El conjunto milanés, líder en la tabla, buscaba consolidar su posición dominante, mientras que los visitantes, con sus estrellas partenopeas, intentaban demostrar que siguen siendo un rival de peso en la competición. La presión alta y las transiciones rápidas marcaron el ritmo de los primeros minutos, con ocasiones claras en ambas porterías.

El Inter abrió el marcador gracias a su capitán Lautaro Martínez, quien aprovechó un error defensivo rival para batir al guardameta con un remate preciso. El tanto calmó a los locales, que comenzaron a controlar el balón con mayor tranquilidad, explotando las bandas con sus laterales ofensivos. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que el Nápoles reaccionó con carácter y empató antes del descanso mediante una jugada colectiva que desbordó la defensa nerazzurri.

La segunda mitad arrancó con el mismo guion. El Inter volvió a adelantarse desde los once metros tras una polémica decisión del VAR. Hakan Çalhanoglu transformó el penalti con frialdad, engañando al portero con un disparo raso al lado derecho. La jugada generó protestas visitantes, argumentando que la falta sobre Henrikh Mkhitaryan había sido leve, pero el colegiado mantuvo su decisión tras revisar las imágenes.

Con el 2-1 en el luminoso, el partido parecía encarrilado para los de Simone Inzaghi, pero el Nápoles tenía otra opinión. El técnico azzurro movió el banquillo introduciendo Noa Lang y Scott McTominay, dos cambios que resultaron decisivos. Precisamente el centrocampista escocés, en una de sus primeras intervenciones, recibió un pase magistral de Lang dentro del área y definió con un disparo cruzado imposible para Yann Sommer. El 2-2 volvía a equilibrar la balanza a falta de veinte minutos.

Los últimos compases fueron un ida y vuelta constante. El Inter buscó la victoria con más corazón que cabeza, mientras el Nápoles esperó su oportunidad al contragolpe. Las entradas duras se sucedieron y el árbitro tuvo que mostrar varias tarjetas amarillas para mantener el orden. Juan Jesus vio la cartulina por una dura entrada, al igual que Alessandro Bastoni en la banda izquierda.

Los cambios de Inzaghi intentaron refrescar el ataque. Francesco Pio Esposito y Ange-Yoan Bonny saltaron al campo por Marcus Thuram y Lautaro, pero la falta de puntería y la buena organización defensiva napolitana impidieron el tercero local. Por su parte, el Nápoles también tuvo sus opciones, especialmente en una falta directa que Giovanni Di Lorenzo envió rozando el larguero.

El tiempo añadido, anunciado en cinco minutos, no sirvió para desempatar. El Inter tuvo una ocasión clarísima con un remate de Henrikh Mkhitaryan que despejó la defensa sobre la línea, mientras que el Nápoles cerró filas para preservar el empate. El pitido final dejó sabor agridulce en ambos bandos: los milaneses perdieron dos puntos en casa, pero mantienen la ventaja en la clasificación; los napolitanos, por su parte, demostraron que pueden competir de tú a tú contra los campeones.

El análisis táctico revela que el Inter dominó la posesión (62%) y generó más ocasiones (14 disparos), pero la efectividad del Nápoles (2 goles en 6 tiros) fue superior. La polémica del penalti y las decisiones arbitrales marcaron el debate postpartido, con los medios italianos divididos sobre si la intervención del VAR fue correcta. Lo cierto es que el espectáculo deportivo cumplió con creces, regalando una noche de fútbol intenso y emociones a flor de piel.

Este resultado deja la Serie A más apasionante que nunca, con el Inter manteniendo su liderato pero sintiendo la presión de sus perseguidores. El Nápoles, con este punto en una cancha complicada, envía un mensaje claro: la lucha por el scudetto está lejos de acabarse.

Referencias

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