La ausencia de Santiago Giménez en el AC Milan se ha convertido en un quebradero de cabeza para Massimiliano Allegri. El delantero mexicano no ve acción desde el pasado mes de octubre debido a una intervención quirúrgica en el tobillo, y su baja ha dejado un vacío goleador que el equipo italiano no logra cubrir pese a los refuerzos incorporados.
Los problemas ofensivos del conjunto rossoneri se hicieron evidentes una vez más este domingo, cuando el Milan tan solo pudo rescatar un empate a un gol ante la Fiorentina. Este resultado se suma al mismo marcador cosechado en la jornada precedente contra el Genoa, revelando un patrón preocupante para un equipo que aspira a conquistar el Scudetto.
La anotación ante la Fiore llegó mediante Christopher Nkunku, uno de los fichajes estrella del verano. Sin embargo, el tanto resultó insuficiente para arrebatar el liderato al Inter de Milán, su eterno rival ciudadano, que se mantiene firme en la cima de la clasificación del calcio italiano.
El panorama se complica cuando se analiza la sequía goleadora reciente. El Milan no supera el gol por encuentro en tres partidos consecutivos, una racha que pone en jaque sus ambiciones de título. Aunque matemáticamente continúa en la pelea por el campeonato, la falta de efectividad ofensiva le impide consolidarse en el primer lugar de la tabla.
La situación resulta paradójica si se considera que Allegri preparó el equipo precisamente para hacer frente a este tipo de contingencias. La dirección deportiva rossonera movió ficha en el mercado estival con la llegada de Nkunku y reforzó la delantera en enero con Niclas Fullkrug. No obstante, la conexión en la zona de ataque no termina de funcionar con la fluidez esperada.
Las estadísticas reflejan la magnitud del problema. Christian Pulisic lidera el ranking de goleadores del equipo con 10 dianas, seguido de Rafa Leão con 8. La particularidad radica en que ninguno de los dos es un nueve puro, sino extremos o segundas puntas. Esta circunstancia deja al Milan sin referencia clara en la punta de ataque.
Los números de Giménez, aunque modestos, revelan su importancia táctica. El mexicano ha anotado únicamente un gol en 762 minutos disputados esta temporada, pero su rol como referente ofensivo y su capacidad para generar espacios son cualidades difíciles de reemplazar. Nkunku, por su parte, suma cuatro tantos en 795 minutos, mientras que Fullkrug acaba de desembarcar y aún no ha estrenado su casillero en los 108 minutos que lleva sobre el césped.
El contexto resulta especialmente frustrante para la afición rossonera, que ve cómo el equipo domina el juego pero falla en la definición. Los empates consecutivos contra rivales directos por la zona alta han generado un clima de inquietud en San Siro, donde los seguidores demandan soluciones inmediatas.
Allegri, consciente de la situación, ha optado por la prudencia. El técnico italiano no ha querido forzar el regreso de Giménez, priorizando su recuperación completa sobre una vuelta precipitada que pudiera agravar la lesión. La estrategia médica contempla su reaparición para el mes de febrero, lo que implica aproximadamente tres encuentros más de ausencia para el internacional mexicano.
Mientras tanto, el cuerpo técnico trabaja en alternativas tácticas. La posibilidad de modificar el esquema para sacar partido a las características de Nkunku y Fullkrug está sobre la mesa, aunque Allegri es conocido por su fidelidad a sus principios futbolísticos. La adaptación de los nuevos fichajes resulta crucial, ya que el calendario no se detiene y cada punto perdido puede resultar decisivo en la lucha por el título.
La competencia en la cima de la Serie A se ha vuelto implacable. El Inter de Milán no cede terreno, mientras que otros equipos como la Juventus y el Napoli acechan desde atrás. El margen de error para el Milan es mínimo, y la presión aumenta con cada jornada que pasa sin resolver los problemas de cara al gol.
El mercado de invierno ya cerró sus puertas, por lo que Allegri debe conformarse con la plantilla actual. La confianza depositada en Giménez es máxima, pero la incertidumbre sobre su rendimiento tras la lesión genera dudas lógicas. Los jugadores que regresan de operaciones complejas necesitan tiempo para recuperar su mejor versión, y el calendario no es benévolo.
La situación del delantero mexicano ha captado la atención más allá de Italia. En México, los seguidores de la Selección Nacional siguen con preocupación su evolución, conscientes de que su forma física será determinante para el combinado tricolor en los próximos compromisos internacionales. La lesión ha interrumpido un momento ascendente en su carrera europea.
El Milan, institución con historia y prestigio, no está acostumbrado a estas crisis goleadoras prolongadas. La exigencia del club demanda soluciones inmediatas, pero la realidad médica impone su propio ritmo. La tensión entre la necesidad deportiva y la precaución sanitaria marca el día a día en Milanello.
Los próximos tres partidos serán definitivos para las aspiraciones rossoneras. La vuelta de Giménez podría coincidir con la recta final de la temporada, donde cada encuentro adquiere carácter de final. Allegri confía en que la recuperación del mexicano devolverá el equilibrio ofensivo que tanto necesita su equipo.
Mientras tanto, la plantilla debe sobreponerse a la adversidad. La calidad individual de Pulisic y Leão ofrece una vía de escape, pero el fútbol moderno exige colectivos sólidos y bien estructurados. El Milan busca esa síntesis perfecta entre talento y organización, un equilibrio que actualmente se resiste.
La paciencia se agota en San Siro, pero la experiencia de Allegri en situaciones similares aporta cierta tranquilidad. El técnico ha navegado tormentas deportivas en el pasado y sabe que la clave está en mantener la compostura. La vuelta de Giménez se presenta como la luz al final del túnel, aunque todavía quedan semanas de incertidumbre por delante.
El destino del Scudetto puede depender de cómo el Milan resuelva esta crisis sin su delantero mexicano. La eficacia en los próximos compromisos, combinada con una recuperación exitosa de Giménez, determinará si el equipo puede alzar el título al final de la campaña. La cuenta atrás ha comenzado.