El Ciutat de València fue escenario de un intenso duelo liguero que finalizó con reparto de puntos entre dos equipos con objetivos bien distintos en la tabla. El Levante UD logró un valioso empate ante un RCD Espanyol que llegaba con un excelente momento de forma, especialmente a domicilio. El resultado final de 1-1 refleja la igualdad que se vivió sobre el césped, donde los detalles marcaron la diferencia.
El encuentro comenzó con un dominio alterno, donde ambos conjuntos buscaban hacerse con el control del balón sin conceder ocasiones claras. La primera mitad transcurrió con cierto equilibrio, aunque con un ritmo que dejó satisfechos a muy pocos. Los visitantes, comandados por Manolo González, intentaban imponer su juego, mientras que los locales, bajo las órdenes de Luís Castro, buscaban la seguridad defensiva que les había faltado en anteriores compromisos.
La segunda parte trajo consigo la emoción que había faltado en los primeros cuarenta y cinco minutos. Fue precisamente el Espanyol quien abrió el marcador mediante Carlos Romero, un futbolista que ha demostrado ser fundamental en el esquema ofensivo perico. Su tanto parecía encaminar al conjunto barcelonés hacia una nueva victoria lejos de casa, lo que habría supuesto un récord histórico para la entidad: cuatro triunfos consecutivos como visitante por primera vez desde la creación de LaLiga.
Sin embargo, la alegría duró poco en el banquillo españolista. Apenas un minuto después del gol visitante, Iker Losada, delantero gallego que ha resurgido con la camisota granota, batió la portería defendida por Joan García con un disparo que dejó sin opciones al meta. El tanto del ex del Celta llegó en el momento perfecto para los intereses locales, que veían cómo se esfumaba la desventaja casi instantáneamente.
El gol del empate revitalizó al Levante, que durante los minutos siguientes disfrutó de su mejor momento en el encuentro. Losada mismo tuvo la oportunidad de convertir el segundo y dar la vuelta al electrónico, pero su remate no encontró portería. "No puedo fallar tanto", reconoció el atacante tras el partido, mostrando su autocrítica por no haber aprovechado la ocasión más clara para conseguir los tres primeros puntos en casa bajo la era Castro.
La segunda mitad también estuvo marcada por una nota negativa para el conjunto barcelonés. Javi Puado, capitán y referente del Espanyol, tuvo que abandonar el terreno de juego apenas dos minutos después de saltar desde el banquillo. El delantero se retiró tocándose la rodilla, la misma que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante tres meses. Esta nueva lesión enciende las alarmas en la entidad perica, que ve cómo uno de sus futbolistas más importantes vuelve a tener problemas físicos en la misma zona que tanto tiempo de baja le ocasionó.
El técnico del Espanyol, Manolo González, vio cómo su equipo no pudo mantener la ventaja y se tuvo que conformar con un punto que, a priori, sabe a poco. "Te engañaría si te digo que doy por bueno el empate", manifestó Carlos Romero en declaraciones recogidas tras el encuentro. El futbolista reconoció que el equipo se marchaba "jodido" del estadio valenciano, ya que haber encajado el empate tan rápido tras su gol por un error propio resultaba difícil de digerir.
El jugador del Espanyol analizó lo sucedido sobre el césped: "Creo que nos ha faltado continuidad en el juego, hemos salido con poco ritmo en la primera parte. En la segunda hemos cambiado, su gol nos ha hecho daño y no hemos sido capaces de marcar después". Estas palabras reflejan la frustración de un conjunto que tenía la oportunidad de cerrar la primera vuelta de LaLiga con un récord histórico bajo el brazo.
Por su parte, Iker Losada mostró una visión más positiva del resultado: "Teníamos que seguir con las buenas sensaciones de Sevilla. Hemos sabido meter muy rápido tras el gol para seguir con la buena dinámica de la primera parte. Hay que seguir así". El delantero reconoció la importancia de mantener la línea ascendente del equipo, aunque también fue autocrítico con sus fallos: "No puedo fallar tanto, hoy meto un gol y a los cinco minutos fallo otro. Tenía que haber marcado esa ocasión tan clara para anotar los tres primeros puntos en casa".
Con este empate, el Levante suma cuatro puntos de seis posibles desde la llegada de Luís Castro al banquillo. El conjunto valenciano se sitúa con 14 puntos en la clasificación, a cuatro del Mallorca, que marca la posición de salvación. Aunque todavía lejos de la zona de confort, la mejoría es evidente y el equipo muestra una cara competitiva que le puede sacar de los puestos de descenso si mantiene esta regularidad.
El Espanyol, por su parte, cierra la primera vuelta de LaLiga en la quinta posición con 33 puntos, a cinco del Betis, que ocupa el sexto lugar. Aunque no pudieron conseguir el récord de cuatro victorias seguidas fuera de casa, la temporada del conjunto perico es más que notable. Su capacidad para competir lejos del Estadi Olímpic Lluís Companys les ha convertido en uno de los equipos más sólidos de la competición.
El calendario no da tregua a ninguno de los dos conjuntos. El Levante tendrá una complicadísima visita al Santiago Bernabéu el próximo sábado a las 14:00 horas, donde se medirá al Real Madrid en uno de los desplazamientos más exigentes del campeonato. Por su parte, el Espanyol recibirá al Girona el viernes a las 21:00 horas en un duelo catalán que se presenta como una oportunidad perfecta para volver al camino de la victoria.
El partido dejó varias enseñanzas para ambos equipos. El Levante demostró que puede competir con los de arriba y que la llegada de Castro está dando sus frutos. La capacidad de reacción del equipo tras encajar el gol del Espanyol habla de una mentalidad ganadora que puede ser clave en la lucha por la permanencia. Por su parte, el conjunto barcelonés debe aprender a cerrar los partidos cuando tiene la ventaja, especialmente lejos de casa, donde los puntos son oro para las aspiraciones europeas.
La lesión de Puado será la gran preocupación en las próximas horas para el cuerpo médico del Espanyol. El tiempo de baja del capitán marcará el devenir del equipo en las próximas jornadas, ya que su presencia en el campo es vital tanto para el juego como para el liderazgo del vestuario. Los exámenes médicos determinarán la gravedad de esta nueva lesión, pero la sombra de su anterior ausencia de tres meses planea sobre el club.
En definitiva, el empate en el Ciutat de València dejó sabor agridulce para ambos contendientes. El Levante suma un punto valioso en su lucha por la salvación, mientras que el Espanyol ve cómo se le escapa un récord histórico pero mantiene una posición privilegiada en la tabla. La competición no da respiro y ambos equipos deberán afrontar sus próximos compromisos con la máxima concentración para no desviarse de sus objetivos.