Argelia vence a RD Congo en prórroga y avanza a cuartos de la Copa Africana

Un golazo de Ramy Bensebaini en el minuto 118 decide el pase a cuartos de final, donde se enfrentarán a Nigeria

La selección argelina de fútbol consiguió su pase a los cuartos de final de la Copa Africana de Naciones tras imponerse por la mínima a República Democrática del Congo en un encuentro épico que se definió en el tiempo extra. El único tanto del partido llegó en el último suspiro de la prórroga, obra del lateral izquierdo Ramy Bensebaini, quien con un disparo excepcional rompió la resistencia congoleña y selló el triunfo 1-0 para los leones del desierto.

El conjunto dirigido por Vladimir Petkovic llegaba a esta instancia como uno de los favoritos del torneo, tras una fase de grupos impecable donde sumaron nueve puntos de nueve posibles. Con Riyad Mahrez como referente ofensivo y una defensa sólida, las expectativas estaban puestas en una victoria contundente. Sin embargo, encontraron en RD Congo un rival bien organizado que complicó sobremanera sus aspiraciones.

Por su parte, la escuadra congoleña, bajo el mando del técnico francés Sebastien Desabre, había mostrado un rendimiento irregular pero prometedor en la primera ronda. Victoria ante Benín, empate ante Senegal y una goleada a Botswana les dieron confianza para medirse al gigante argelino. Las figuras del equipo, el joven Noah Sadiki del Sunderland y el lateral Aaron Wan-Bissaka del West Ham, representaban la esperanza de un conjunto que buscaba dar la sorpresa.

El desarrollo del encuentro en los primeros 45 minutos reflejó el guión que muchos anticipaban. Argelia asumió el control del balón desde el pitido inicial, dominando la posesión con un 60% aproximado y instalándose en campo contrario con insistencia. No obstante, esa supremacía territorial no se tradujo en ocasiones claras de gol. La falta de precisión en el último pase y la intensidad defensiva de RD Congo frustraron una y otra vez las aproximaciones argelinas.

La defensa congoleña, bien estructurada y compacta, neutralizó los intentos de Mahrez y compañía. Su estrategia se basó en cerrar espacios, presionar en bloque y aprovechar las transiciones rápidas. La primera advertencia seria del partido llegó a los 25 minutos, cuando el central Axel Tuanzebe se elevó por encima de todos en un saque de esquina y su cabezazo se estrelló milimétricamente junto al poste derecho de la portería argelina. Esta jugada despertó a la selección de Petkovic, que se dio cuenta de que el rival no estaba en Abidjan de turismo.

El segundo tiempo continuó con la misma tónica. Argelia tenía la pelota, pero carecía de dinamismo y velocidad para desbordar a una defensa que se entregaba con devoción. Los cambios de ritmo eran predecibles y las combinaciones en zona de creación, escasas. RD Congo, por su parte, se mantenía firme atrás y esperaba su oportunidad para sorprender al contraataque. Los 90 minutos reglamentarios concluyeron con el marcador intacto, obligando a la prórroga.

Los estadísticas reflejaban la paradoja del encuentro: Argelia había disparado el doble de veces que su oponente, pero sin la contundencia necesaria. La posesión favorecía a los argelinos por 60-40, pero el fútbol se juega en los arcos, y allí el empate era justo.

La prórroga comenzó con precaución por ambos bandos. El primer tiempo extra mostró a dos equipos temerosos de cometer errores que pudieran costarles caro. RD Congo se replegó aún más, defendiendo cerca de su área y permitiendo que Argelia lanzara centros desde las bandas sin demasiado peligro. La falta de profundidad y creatividad seguía siendo el talón de Aquiles del equipo favorito.

Sin embargo, el complemento de la prórroga trajo consigo un cambio de ritmo. La fatiga comenzó a hacer mella en las defensas y los espacios empezaron a aparecer. El portero congoleño Mpasi-Nzau se convirtió en protagonista, respondiendo con acierto a varios remates que parecían destinados a convertirse en gol. Sus intervenciones mantenían con vida el sueño de RD Congo, pero el destino tenía otros planes.

A los 118 minutos, cuando todo parecía encaminarse a los penaltis, llegó la jugada desequilibrante. En una acción aislada y fuera de contexto, Ramy Bensebaini, lateral del Borussia Dortmund, recibió el balón en la frontal del área y sin pensarlo dos veces, sacó un zurdazo potente y colocado que se coló en la escuadra derecha de la portería congoleña. El golazo no solo significó el 1-0 definitivo, sino que también aseguró el pase a la siguiente fase para los argelinos.

La celebración fue efusiva, reflejando el alivio de un equipo que había sufrido más de lo esperado. El tanto de Bensebaini, además de su belleza técnica, demostró la importancia de tener jugadores con capacidad de definición desde cualquier posición del campo. El lateral izquierdo, más conocido por sus funciones defensivas, se convirtió en el héroe inesperado de la noche.

Con este resultado, Argelia se mantiene como uno de los candidatos serios al título continental. Su próximo desafío será ante Nigeria, otro gigante del fútbol africano que promete un duelo de alto voltaje. La victoria, aunque sufrida, refuerza la mentalidad ganadora del equipo y demuestra que pueden resolver partidos cerrados con individualidades cuando el sistema colectivo no fluye.

Para RD Congo, la eliminación deja un sabor agridulce. Mostraron organización, disciplina táctica y coraje, pero les faltó un poco de fortuna y eficacia en los momentos decisivos. La experiencia servirá para futuras ediciones, consolidando a un grupo joven con proyección interesante.

El partido quedará en la memoria de la Copa Africana de Naciones 2023 como uno de los más disputados de los octavos de final. La tensión, el drama y el desenlace épico son los ingredientes que hacen grande a este torneo. Argelia avanza con paso firme, consciente de que debe mejorar su efectividad si quiere alzar el trofeo, pero también sabiendo que cuenta con jugadores capaces de resolver situaciones límite con genialidad individual.

La cita con Nigeria en cuartos se presenta como un auténtico clásico del continente. Dos potencias con tradición, talento y ambiciones máximas se verán las caras en busca de un lugar en las semifinales. El ganador de ese cruce se perfilará como firme candidato al título, mientras que el perdedor tendrá que esperar cuatro años más para intentarlo de nuevo.

El fútbol africano sigue demostrando su crecimiento y competitividad. Partidos como este, donde el favorito sufre para imponerse a un rival bien trabajado, son los que enriquecen la competición y la hacen impredecible y emocionante. Argelia respira, pero sabe que el camino hacia la gloria está lleno de obstáculos que superar.

Referencias

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