Celtics superan a Bulls en intenso final de partido

Derrick White y Jaylen Brown lideran la remontada de Boston en un último cuarto lleno de acción y emoción

El TD Garden presenció un vibrante duelo de pretemporada entre los Boston Celtics y los Chicago Bulls que se definió en los minutos finales gracias a una serie de jugadas clave y una defensa sólida del equipo local. El encuentro, que mantuvo a los aficionados en vilo hasta el último segundo, dejó destellos de calidad de ambos planteles y confirmó el buen momento de forma de varios jugadores antes del inicio de la temporada regular.

El último cuarto arrancó con un ritmo trepidante y constantes cambios en el marcador. Los Bulls intentaron imponer su juego interior desde el inicio, con Nikola Vucevic como referente ofensivo. El pívot montenegrino demostró su calidad anotando un triple desde la esquina asistido por Matas Buzelis, y minutos después ejecutando una jugada de poste que culminó con un lanzamiento de dos puntos eficaz. Su presencia en la pintura generó constantes problemas a la defensa de Boston, especialmente en el rebote ofensivo, donde capturó varios balones que dieron segundas oportunidades a su equipo.

Sin embargo, la respuesta de los Celtics no se hizo esperar. Derrick White se convirtió en el líder defensivo del equipo, con una actuación destacada que incluyó un tapón espectacular a Patrick Williams cuando el alero de Chicago intentaba anotar cerca del aro. White también demostró su instinto robador al recuperar un balón en una pérdida de Coby White, lo que desencadenó una transición rápida que finalizó con un triple de su propia cosecha, asistido por Anfernee Simons. Esta jugada representó un punto de inflexión que activó una parcial favorable para Boston.

El base de los Celtics, Payton Pritchard, también dejó su huella en el encuentro con una asistencia magistral a Neemias Queta, quien convirtió un lanzamiento de dos puntos con gran facilidad. Pritchard demostró su visión de juego y capacidad para crear oportunidades para sus compañeros, factor crucial en el desarrollo del último periodo. Por su parte, Queta aprovechó los minutos en pista para mostrar su eficacia en la zona, anotando en varias ocasiones cerca del aro y mostrando solidez en el rebote defensivo.

La batalla en el perímetro fue intensa. Jaylen Brown, uno de los máximos anotadores de Boston, tuvo un cuarto de altibajos. Aunque falló algunos lanzamientos que hubieran podido sentenciar el partido antes de tiempo, demostró su calidad en momentos decisivos. Anotó un triple crucial asistido por Simons que amplió la ventaja de los Celtics cuando los Bulls más se acercaban. Brown también mostró su versatilidad atacando el aro, convirtiendo varios lanzamientos de dos puntos que mantuvieron a su equipo por delante en el electrónico.

Del lado de Chicago, Ayo Dosunmu fue uno de los más activos. El joven guardia no solo anotó varias canastas de dos puntos demostrando su capacidad para penetrar la defensa rival, sino que también se mostró muy efectivo en el rebote defensivo, capturando varios balones que impidieron segundas opciones de Boston. Sin embargo, su efectividad desde el triple no fue la deseada, ya que falló varios intentos que hubieran podido cambiar el rumbo del encuentro. A pesar de ello, su entrega y trabajo en ambos lados de la cancha fuerce evidentes durante todo el cuarto.

Las sustituciones jugaron un papel fundamental en la estrategia de ambos entrenadores. Los Celtics dieron entrada a jugadores como Jordan Walsh, quien aportó energía defensiva y capturó un rebote importante en la zona. La presencia de Lachlan Olbrich en lugar de Isaac Okoro también dio minutos de descanso a los titulares sin perder intensidad en el juego. Por parte de los Bulls, la entrada de Dalen Terry y Jevon Carter buscaba aportar frescura en el perímetro, y Terry respondió con un triple asistido por Carter que mantuvo vivas las esperanzas visitantes.

El control del tiempo de posesión se convirtió en un factor crítico hacia el final del encuentro. Los Celtics supieron agotar los segundos en los ataques decisivos, forzando a los Bulls a cometer faltas para intentar recuperar el balón. Esta gestión del reloj demostró la madurez del equipo de Boston en situaciones de presión. La falta cometida por Sam Hauser sobre Matas Buzelis fue un momento de tensión, pero el alero lituano solo pudo anotar uno de los dos tiros libres, lo que limitó el daño para los Celtics.

Una de las jugadas más bonitas del cuarto fue el triple de Anfernee Simons, quien recibió una asistencia de Payton Pritchard y no dudó en lanzar desde la línea de tres puntos, ampliando la ventaja de Boston. Simons también demostró su capacidad como creador con una asistencia a Jaylen Brown en una jugada posterior. Sin embargo, no todo fueron aciertos para el escolta, ya que perdió el balón por fuera de banda en un momento que hubiera podido costar caro a su equipo.

La defensa de Boston se intensificó en los últimos minutos. Neemias Queta capturó un rebote defensivo crucial después de que Isaac Okoro fallara un triple, y en la siguiente posesión, Derrick White volvió a fallar desde el perímetro, pero Jaylen Brown estaba atento para capturar el rebote ofensivo y mantener la posesión. Estos detalles, aparentemente menores, resultaron determinantes para el resultado final.

Los Bulls no se rindieron. Matas Buzelis anotó un tiro libre y convirtió varios lanzamientos de dos puntos, demostrando su polivalencia ofensiva. Nikola Vucevic continuó siendo una amenaza constante, anotando otro triple asistido por Coby White y convirtiendo varios tiros cerca del aro. Sin embargo, la falta de acierto desde la línea de tres puntos del equipo visitante en momentos clave, con fallos consecutivos de Okoro y Dosunmu, lastraron sus opciones de remontada.

El tiempo muerto solicitado por los Bulls con el partido a punto de concluir buscaba reorganizar la defensa y diseñar una jugada que acercara el marcador, pero la efectividad de los Celtics desde la línea de tiros libres y su capacidad para controlar el balón en los segundos finales frustraron cualquier intento de remontada. La sustitución de Jaylen Brown por Jordan Walsh en los instantes finales permitió a Boston cerrar el partido con una formación más defensiva, asegurando la victoria.

El encuentro finalizó con los Celtics celebrando una victoria trabajada y merecida, mientras que los Bulls se llevaron sensaciones encontradas. Por un lado, la buena actuación de jóvenes talentos como Buzelis y Dosunmu; por otro, la necesidad de mejorar la efectividad en el tiro exterior en momentos de presión. Para Boston, la victoria confirma el buen estado de forma de su plantilla y la capacidad de sus jugadores para resolver situaciones comprometidas, un factor crucial de cara a los desafíos que les esperan en la temporada regular.

Este tipo de partidos sirven para que los entrenadores evalúen a sus jugadores en situaciones reales de competición, prueben diferentes combinaciones en pista y ajusten detalles tácticos. La intensidad mostrada por ambos equipos, a pesar de tratarse de un encuentro de pretemporada, anticipa un año emocionante en la NBA con grandes expectativas para ambas franquicias.

Referencias

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