Una tragedia ha sacudido el distrito de Carabanchel en Madrid durante la madrugada del viernes, cuando un violento incendio en una vivienda de la tercera planta se cobró la vida de tres miembros de una misma familia. Las víctimas, una anciana de 90 años y sus dos hijos de 56 y 66 años, fueron halladas sin vida por los servicios de emergencia tras una intensa labor de extinción que se prolongó durante varias horas.
El suceso se desencadenó pasada la media noche, concretamente sobre las 2:30 horas, cuando una llamada de alerta al número de emergencias informó de las llamas y el denso humo que emanaban del inmueble situado en la Calle Moreno. Hasta el lugar se desplazaron de inmediato efectivos del Samur-Protección Civil, la Policía Nacional y nada menos que siete unidades de Bomberos de Madrid, que se enfrentaron a una situación de extrema gravedad.
Al llegar al edificio, los primeros en acudir pudieron observar cómo el fuego ya había tomado gran intensidad, rompiendo incluso por la fachada del inmueble. El interior de la vivienda presentaba una temperatura extremadamente elevada y estaba completamente inundado de humo, lo que dificultó enormemente tanto las tareas de extinción como la búsqueda de posibles ocupantes.
Tras controlar las llamas y acceder al interior del domicilio, los equipos de rescate encontraron los cuerpos de las tres víctimas en diferentes dependencias de la casa. Los dos hermanos, un varón y una mujer, fueron localizados en el cuarto de baño, abrazados entre sí, lo que sugiere que intentaron refugiarse del humo y las llamas en ese espacio. Según confirmó un portavoz del Samur-Protección Civil en declaraciones recogidas por Emergencias Madrid, ambos fallecieron por inhalación de humo.
Por su parte, la madre, de 90 años, fue encontrada en otra estancia de la vivienda, habiendo sucumbido a graves quemaduras producidas por el fuego. Los servicios médicos desplazados al lugar no pudieron hacer nada por salvar sus vidas y únicamente pudieron certificar el fallecimiento de las tres personas.
El incendio no solo afectó a la vivienda donde se originó, sino que también causó daños considerables en dos áticos superiores del edificio. Los bomberos tuvieron que realizar labores de rescate en estas plantas, logrando evacuar a dos personas que se encontraban en buen estado y que no requirieron asistencia médica urgente.
La rápida propagación del fuego y la intensidad de las llamas han llevado a las autoridades a abrir una investigación para esclarecer las causas exactas del siniestro. La Policía Científica se ha hecho cargo de la investigación, aunque de momento no maneja ninguna hipótesis concreta sobre el origen del incendio. Los peritos están analizando los restos del inmueble y recabando testimonios de vecinos para reconstruir los momentos previos al inicio del fuego.
La noticia del trágico suceso ha conmocionado a la comunidad madrileña y ha provocado una oleada de reacciones institucionales. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, utilizó su perfil en la red social X para expresar su más sentido pésame a los familiares y allegados de las víctimas. En su mensaje, mostró su solidaridad "en estos momentos de dolor" y agradeció la "rápida actuación" de todos los servicios de emergencia intervinientes.
Asimismo, tanto el alcalde de Madrid como la presidenta de la Comunidad de Madrid han hecho públicas sus condolencias y han reconocido la labor de los bomberos y del Samur-Protección Civil en un suceso de tales características. La tragedia ha vuelto a poner de manifiesto el importante trabajo que desarrollan estos cuerpos de emergencia en la protección de los ciudadanos.
Este fatal incidente en Carabanchel no ha sido el único incendio que ha afectado a la región en las últimas horas. En la localidad de Leganés, también en la madrugada del viernes, otro incendio en una vivienda obligó a evacuar a 11 personas, de las cuales cuatro tuvieron que ser hospitalizadas por inhalación de humo de carácter leve. Afortunadamente, en este caso no se registraron víctimas mortales.
Estos sucesos se enmarcan en una preocupante tendencia a nivel nacional. Desde el pasado mes de diciembre, al menos 19 personas han perdido la vida en incendios ocurridos en viviendas en diferentes puntos de España, lo que ha encendido las alarmas sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención y seguridad en los hogares, especialmente en el caso de personas mayores que viven solas o con familiares con movilidad reducida.
Los expertos en prevención de incendios insisten en la importancia de contar con sistemas de detección de humo en buen estado, mantener libres las vías de escape y tener un plan de evacuación familiar. En el caso de edificios antiguos, como parece ser el de Carabanchel, la falta de medidas de seguridad actualizadas puede agravar las consecuencias de un siniestro.
La comunidad de vecinos del edificio afectado y del barrio se ha mostrado conmocionada por la pérdida de esta familia, conocida en la zona. La imagen de los dos hermanos encontrados abrazados en el baño ha conmovido especialmente a los residentes, que describen a la familia como "unida" y "tranquila".
Mientras tanto, la investigación policial continúa su curso. Los agentes están analizando todas las posibles causas, desde un fallo eléctrico hasta el origen accidental de una llama abierta, sin descartar ninguna hipótesis en estos momentos. Se espera que en los próximos días se puedan conocer más detalles sobre las circunstancias exactas que desencadenaron este trágico suceso.
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que ofrecerá apoyo psicológico a los familiares directos de las víctimas y a los vecinos más afectados por el incendio. Asimismo, se están coordinando con los servicios sociales para garantizar el alojamiento temporal de las personas que han quedado desahuciadas por los daños en sus viviendas.
Esta tragedia sirve como triste recordatorio de la importancia de la prevención y la rápida actuación ante emergencias. Los servicios de extinción de incendios y protección civil continúan trabajando para evitar que sucesos similares vuelvan a ocurrir, pero la concienciación ciudadana y el mantenimiento de las instalaciones son factores clave para reducir el riesgo de incendios en el hogar.