El Ayuntamiento de Requena ha activado su protocolo de emergencia ante las nevadas previstas a partir del domingo en la zona. Las autoridades locales han lanzado una serie de recomendaciones preventivas a la población, con el objetivo de evitar los graves problemas de abastecimiento y comunicación que sufrió el municipio durante el temporal histórico de 2017, que dejó a la localidad completamente aislada durante varios días.
La experiencia vivida hace siete años, cuando una fuerte nevada cortó todas las vías de comunicación y dejó sin suministro eléctrico a gran parte de la población, ha marcado profundamente a la comunidad requenense. Por ello, desde el consistorio no han querido esperar a que el temporal llegue y ya han convocado una reunión de coordinación con todos los servicios municipales para organizar la respuesta ante la previsión de precipitaciones en forma de nieve.
Recomendaciones clave para la población
Entre las principales medidas que el ayuntamiento ha difundido a través de sus canales oficiales destaca la necesidad de que los vecinos realicen una compra preventiva de alimentos y combustible. No se trata de generar alarmismo, sino de estar preparados ante una posible situación de aislamiento prolongado. Las autoridades recomiendan calcular las cantidades necesarias para siete días de confinamiento, teniendo en cuenta las necesidades de cada hogar.
La preparación debe incluir, además de alimentos no perecederos, agua embotellada y medicamentos básicos. Es fundamental hacer una planificación realista de las necesidades diarias y multiplicarlas por el número de personas que residen en el domicilio. Esta medida preventiva busca evitar las escenas de desabastecimiento que se vivieron en 2017, cuando muchas familias se quedaron sin provisiones básicas por la imposibilidad de acceder a los comercios locales.
Equipamiento doméstico esencial
Otra de las recomendaciones fundamentales pasa por la preparación del hogar ante posibles cortes de suministro eléctrico. El ayuntamiento sugiere contar con estufas de combustible alternativo y una cocina portátil de gas camping que permita preparar alimentos si falla la electricidad. Esta previsión resulta crucial en una zona donde las temperaturas invernales pueden ser extremas y donde la dependencia de la calefacción eléctrica es generalizada.
Además, se aconseja disponer de pilas de repuesto para radios y otros dispositivos de comunicación que funcionen sin conexión a la red eléctrica. En situaciones de emergencia, mantenerse informado a través de emisoras locales puede marcar la diferencia entre la seguridad y el riesgo. Los teléfonos móviles deben cargarse completamente y tener disponibles baterías externas para prolongar su uso durante varios días.
Atención sanitaria y primeros auxilios
El consistorio ha puesto especial énfasis en las personas que reciben tratamientos médicos fuera del municipio. Se les solicita que contacten con su centro de salud o directamente con el ayuntamiento para coordinar posibles traslados o ajustes en los horarios de tratamiento antes de que las condiciones meteorológicas empeoren. Esta medida pretende garantizar la continuidad asistencial de los pacientes crónicos o con necesidades especiales.
Paralelamente, se recomienda a todos los hogares preparar un botiquín de primeros auxilios completo que incluya material esterilizado, vendajes, antisépticos y cualquier medicación específica que requieran los miembros de la familia. La accesibilidad a centros médicos puede verse comprometida durante varias horas o incluso días, por lo que la autonomía en cuidados básicos se convierte en una prioridad.
Protección personal y mantenimiento del hogar
La preparación individual también incluye la provisión de ropa de abrigo adecuada y calzado resistente al agua y al frío. Muchas personas subestiman el impacto de las bajas temperaturas cuando pasan de la calefacción central a la exposición directa al frío, incluso para realizar tareas sencillas como retirar nieve de las puertas o ventanas.
En cuanto al mantenimiento de las viviendas, el ayuntamiento insta a los propietarios a revisar todos los puntos de contacto con el exterior. Esto implica inspeccionar el estado de los tejados, limpiar bajantes y canalones, y asegurar que no existen grietas o filtraciones que puedan agravarse con la acumulación de nieve y hielo. Una pequeña reparación preventiva puede evitar daños estructurales costosos una vez haya pasado el temporal.
Actuaciones municipales preventivas
El consistorio no se ha limitado a emitir recomendaciones, sino que ya ha puesto en marcha las primeras medidas operativas. Equipos municipales han comenzado el esparcido de sal en los accesos más conflictivos, especialmente en las pedanías de Las Nogueras, Villar de Olmos y La Cañada. Estas zonas, por su ubicación geográfica y altitud, suelen ser las más afectadas por las inclemencias del tiempo y las últimas en recuperar la normalidad.
La distribución de sal pretende garantizar la movilidad mínima de vehículos de emergencia y servicios esenciales durante las primeras horas de la nevada. Además, se han establecido puntos de encuentro y almacenamiento de material en ubicaciones estratégicas para agilizar la respuesta una vez comience el temporal.
Lecciones aprendidas del pasado
La nevada de 2017 representó un punto de inflexión en la gestión de emergencias de Requena. Durante aquella ocasión, cientos de automovilistas quedaron atrapados toda la noche en la A-3, mientras que la localidad perdía el suministro eléctrico y las comunicaciones durante varios días. Las imágenes de camiones y coches enterrados bajo toneladas de nieve dieron la vuelta al país y pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura ante fenómenos meteorológicos extremos.
Aquel episodio sirvió para identificar carencias en la planificación preventiva y para desarrollar nuevos protocolos de actuación. La experiencia demostró que la preparación ciudadana es tan importante como la respuesta institucional. Una población bien informada y provista reduce la presión sobre los servicios de emergencia y mejora la resiliencia colectiva ante la adversidad.
Desde entonces, el ayuntamiento ha trabajado en mejorar la coordinación con la Agencia Estatal de Meteorología para recibir avisos con mayor antelación y poder activar los protocolos con más margen de tiempo. La colaboración con las fuerzas de seguridad, servicios sanitarios y empresas de suministros también se ha reforzado para garantizar una respuesta más eficiente.
Comunicación y alerta temprana
La difusión de las recomendaciones a través de las redes sociales municipales forma parte de una estrategia de comunicación directa con la ciudadanía. El objetivo es llegar al mayor número de personas posible en el menor tiempo, evitando intermediarios que puedan retrasar o distorsionar el mensaje. La información clara y concisa permite que cada familia tome las decisiones que considere necesarias para su seguridad.
El consistorio también ha establecido canales de comunicación alternativos para el caso de que las redes convencionales fallen. Sistemas de megafonía móvil, contactos telefónicos directos con presidentes de fallas y asociaciones vecinales, y puntos de información físicos en edificios municipales complementan la estrategia de alerta temprana.
La población ha respondido con prudencia a las recomendaciones, sin generar situaciones de pánico ni compras compulsivas. Los comercios locales han reforzado sus existencias para atender la demanda preventiva y han colaborado en la difusión de los mensajes municipales entre sus clientes.
La prevención es la mejor herramienta ante fenómenos meteorológicos adversos. Requena demuestra que aprender de la experiencia y actuar con antelación puede marcar la diferencia entre una emergencia controlada y una crisis grave. Las autoridades locales continúan monitorizando la evolución del temporal y mantendrán informada a la población a través de todos los canales disponibles.