La localidad albaceteña de Caudete se prepara para vivir una de sus celebraciones más arraigadas y esperadas: la Fiesta de San Antón, una tradición que se remonta a generaciones pasadas y que vertebra la identidad cultural y religiosa del municipio. Durante diez días intensos, concretamente del 8 al 18 de enero, las calles, plazas y templos de esta villa se transforman en escenario de devoción, convivencia y folklore en honor al santo protector de los animales.
Los actos litúrgicos y festivos ya tuvieron su preámbulo el pasado 8 de enero con el inicio de la Novena en honor a San Antón, una serie de rezos y celebraciones que se prolongarán hasta el 16 de enero en la Iglesia de San Francisco. Cada tarde, tras la recitación del rosario a las 18:00 horas, los fieles se reúnen para rendir culto al santo, reforzando así el carácter religioso y espiritual de estas fiestas que marcan el calendario festivo local.
El día grande de las celebraciones llegará el sábado 17 de enero, jornada central de la festividad que congrega a cientos de vecinos y visitantes. A las 18:30 horas tendrá lugar la tradicional bajada a la ermita, un acto procesional que simboliza el encuentro de la comunidad con su patrón. A las 19:15 horas, el Coro y Rondalla Renacer ofrecerán un concierto que fusiona música tradicional y espiritualidad, creando un ambiente único de solemnidad y alegría. La liturgia principal se celebrará a las 20:00 horas con la Eucaristía y la Bendición de los rollos, panes ceremoniales que serán distribuidos al día siguiente entre los asistentes.
Sin embargo, el momento más emblemático y esperado de la velada será la hoguera de San Antón, que se encenderá tras la misa. Este ritual ancestral, acompañado de un espectáculo de fuegos artificiales, representa la purificación y la protección para el año nuevo. Las llamas, que iluminan la noche invernal, se convierten en punto de encuentro para familias y amigos que disfrutan de la calidez del fuego mientras comparten vivencias y mantienen viva una tradición que perdura en el tiempo.
Las celebraciones continuarán el domingo 18 de enero con el reparto de los rollos bendecidos a las 9:30 horas, un gesto de comunión que simboliza la distribución de la gracia del santo entre los fieles. A las 10:15 horas se realizará la Subida del Santo, procesión que retorna la imagen a su lugar habitual. A continuación, se celebrará otra Eucaristía, seguida de la procesión por las calles del municipio y la Bendición de Animales, uno de los actos más entrañables y característicos de esta festividad. Perros, caballos y otras mascotas son llevados por sus dueños para recibir la bendición del santo, en una muestra de fe y cariño hacia las criaturas. La jornada concluirá con una rifa popular y la bajada definitiva de la imagen, poniendo el broche final a diez días de intensa celebración.
La Cofradía de San Antón, entidad organizadora de la Fiesta, ha expresado su agradecimiento a todas las empresas y comercios locales que colaboran económica y logísticamente para que este evento sea posible. Su apoyo resulta fundamental para mantener viva una tradición que, además de su valor religioso, genera un importante impacto social y económico en el municipio. La participación activa de los vecinos, año tras año, demuestra el arraigo de estas celebraciones en el tejido comunitario.
En esta edición, la Fiesta contará con la presencia especial de los Reyes de los Bailes del Niño, así como de la Reina y Damas de Honor de las Fiestas, quienes acompañarán a la corporación municipal y a los miembros de la Cofradía en los diferentes actos protocolarios. Su participación simboliza la continuidad generacional de estas celebraciones y el compromiso de las jóvenes generaciones con el patrimonio cultural de su pueblo.
Más allá de los ritos y ceremonias, la Fiesta de San Antón representa un patrimonio cultural inmaterial de incalculable valor. Cada gesto, cada canción de la rondalla, cada rincón de la ermita y cada chispa de la hoguera contienen la memoria colectiva de un pueblo que ha sabido preservar sus raíces. En un mundo de cambios acelerados, Caudete demuestra que es posible conjugar tradición y modernidad, fe y festividad, comunidad e individualidad.
La Cofradía de San Antón hace una llamamiento a toda la ciudadanía, tanto de Caudete como de localidades vecinas, para participar activamente en esta celebración. Asistir a la novena, contemplar la hoguera, acercarse con las mascotas a la bendición o simplemente disfrutar del ambiente festivo son formas de mantener viva una tradición que forma parte esencial del patrimonio festivo de Caudete. En cada acto, en cada rezo, en cada ración de rollos compartida, se teje el tejido social que fortalece la identidad de este municipio albaceteño.
La Fiesta de San Antón no es solo un evento religioso, sino un referente de la cultura popular de la comarca. Su capacidad de convocatoria, su programa equilibrado entre lo sacro y lo profano, y su perfecta organización la convierten en un modelo de gestión del patrimonio festivo. Para los visitantes, supone una oportunidad única de sumergirse en las tradiciones auténticas de la Mancha interior, lejos de los tópicos turísticos y cercana a la esencia de lo que significa la vida en comunidad.
En definitiva, estos diez días de enero serán para Caudete un periodo de intensa actividad, pero también de reflexión sobre el valor de la tradición, la importancia de la fe compartida y la necesidad de preservar aquellas celebraciones que nos definen como sociedad. La Fiesta de San Antón es, en esencia, un acto de memoria colectiva, un reconocimiento a quienes nos precedieron y un legado para quienes vendrán.