La ciudad de Jerez de la Frontera prepara un reconocimiento excepcional a una de sus figuras taurinas más emblemáticas. El legendario diestro Curro Romero preside una comisión ciudadana cuyo objetivo es rendir un homenaje permanente a Rafael de Paula, el matador que llevó el alma de la tierra jerezana a las grandes plazas del mundo antes de su fallecimiento el pasado 2 de noviembre a los 85 años.
La iniciativa, impulsada por un colectivo de artistas y personalidades locales, nace con la firme intención de materializar un tributo que muchos aficionados ya demandaban en 1979. Aquella primera petición, firmada por numerosos devotos del toreo que ya no están entre nosotros, encontró eco en las generaciones actuales que consideran impostergable este deber con la memoria de quien representó el sentimiento y el compás de Jerez en los ruedos más importantes.
Los planes de la comisión son ambiciosos y concretos. En primer lugar, se propone la instalación de un monumento escultórico en los alrededores de la plaza de toros de la ciudad, el lugar donde Rafael de Paula forjó su leyenda y donde su recuerdo cobra especial significado. Esta obra artística serviría como punto de encuentro para los aficionados y como referente cultural para los visitantes que quieran conocer la historia taurina de la localidad.
Paralelamente, la comisión trabaja en la creación de un mármol conmemorativo en la calle Cantarería, exactamente en el lugar donde vio la luz el futuro matador. Este elemento, más íntimo y cercano, permitirá a los vecinos del barrio de Santiago honrar a quien fue su hijo más ilustre. La iniciativa contempla además la transformación de ese espacio en un patio o jardín que lleve el nombre del torero, convirtiendo un rincón del barrio en un lugar de memoria y gloria para el distrito.
El barrio de Santiago, corazón histórico del flamenco y la cultura jerezana, acogería así un espacio vivo que celebraría la figura de Rafael de Paula más allá de una simple placa. La idea es que este rincón se convierta en un punto de referencia cultural donde las nuevas generaciones puedan conectar con el legado de quien fuera un torero único e irrepetible.
Desde la comisión pro-Rafael de Paula se enfatiza que este acto no es solo un reconocimiento tardío, sino una obligación moral, histórica y de justicia artística que la ciudad tiene con uno de sus más grandes embajadores. El matador, que recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2002 de manos del rey Juan Carlos I en un solemne acto en Cádiz, nunca contó con el homenaje oficial que su tierra le debía, aunque sí recibió siempre el cariño desbordante de sus paisanos.
La comisión está conformada por un elenco de personalidades que reflejan la transversalidad del impacto de Rafael de Paula. Junto a Curro Romero, compañero de tantas tardes de gloria, figuran el patriarca del flamenco jerezano Manuel Morao, el escritor Jesús Soto de Paula, el rejoneador Luis Domecq y el ganadero Santiago Domecq. El mundo del arte está representado por los pintores Pedro Serna, Humberto Parra y Diego Ramos, mientras que la literatura cuenta con Fernando Bergamin, Antonio Parra y Joaquín Albaicín.
El flamenco, inseparable de la identidad jerezana, tiene en el cantaor José Mercé y en el tocaor Manuel Morao a sus principales voceros dentro de la comisión. El mundo del caballo, tan ligado a la cultura de la ciudad, está representado por Rafael Soto, jinete ecuestre de renombre. La presencia de Bernardo Soto Muñoz y la familia Domecq asegura la representación de las casas ganaderas históricas de la zona.
Las entidades culturales y cofrades completan el panorama. La Asociación Cultural Calles Nueva y Cantarería, con su presidente Vicente Soto "Sordera" y su director ejecutivo Ramón Soto, aporta el vínculo directo con el barrio donde nació el torero. La Hermandad de Santiago de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento une el componente religioso y cofrade con la memoria civil.
El mundo taurino está representado por la Fundación Cultural Taurina de Jerez, la Peña Tío José de Paula y la Peña Rafael de Paula, que agrupan a los aficionados más devotos. La presencia de Alberto García Reyes, director de ABC de Sevilla, y de Elena Aguilar, presidenta de la tertulia Los 13, garantiza el apoyo mediático y cultural institucional.
La comisión ha lanzado un llamamiento a toda la ciudadanía jerezana para que este homenaje sea participativo y refleje el verdadero sentir de la población. Se busca que el proyecto trascienda lo meramente administrativo para convertirse en un acto de amor colectivo hacia quien puso el nombre de Jerez en lo más alto del firmamento taurino.
Los promotores recuerdan que Rafael de Paula no solo fue un torero excepcional, sino un embajador cultural que llevó la esencia de su tierra a cada ruedo que pisó. Su toreo, profundamente enraizado en la tradición jerezana, se convirtió en referente de una forma particular de entender el arte de los toros, donde el compás flamenco y la elegancia se fundían en cada muletazo.
El proyecto contempla fases de financiación ciudadana y busca el apoyo institucional del Ayuntamiento de Jerez y la Diputación de Cádiz. La idea es que el monumento y los espacios dedicados estén terminados para el aniversario del nacimiento del torero, permitiendo así que 2024 sea el año en que Jerez cumpla con su deuda histórica.
La iniciativa ha despertado una amplia expectación en el mundo taurino andaluz y entre los vecinos de Jerez, que ven en este homenaje una oportunidad de reivindicar su identidad cultural y de rendir tributo a quien tanto dio a la ciudad. El proyecto no solo honra a un torero, sino que celebra los valores que representó: el esfuerzo, la raíz, la excelencia artística y el amor por su tierra.
Con Curro Romero al frente, la comisión tiene el liderazgo moral necesario para llevar adelante esta empresa. Su presencia garantiza que el homenaje respete la memoria de su compañero con la solemnidad y el cariño que merece. El maestro de Camas, que conoce como pocos el significado de llevar el nombre de su tierra a los grandes escenarios, se ha comprometido personalmente a que este proyecto se haga realidad.
El tiempo dirá si Jerez consigue finalmente erigir estos monumentos a la altura del torero que los inspiró, pero lo que ya es seguro es que la semilla del reconocimiento ha sido plantada. La comisión pro-Rafael de Paula ha puesto en marcha un mecanismo de memoria colectiva que, más allá de las piedras y los mármoles, asegura que el recuerdo de este torero único perviva en las generaciones venideras.