Detenido en Qatar colaborador de El Pollo Carvajal por desfalco a PDVSA

La Audiencia Nacional logra la captura de Said Aurelio Cabrera Abraham, exmilitar venezolano acusado de blanquear 80 millones de dólares de la petrolera estatal

La Audiencia Nacional ha conseguido un nuevo éxito en su persecución contra el entramado de corrupción venezolano. Las autoridades judiciales españolas establecidas en Qatar han procedido a la detención de Said Aurelio Cabrera Abraham, un exoficial militar venezolano que mantenía una estrecha relación con el controvertido exjefe de inteligencia chavista Hugo 'El Pollo' Carvajal. Esta captura representa un paso significativo en la investigación sobre el desfalco sistemático a la empresa pública de hidrocarburos PDVSA.

El arresto se produjo en diciembre de 2024 en territorio qatarí, donde Cabrera Abraham permanecía prófugo desde que la Justicia española activó una orden de búsqueda y captura internacional. Actualmente, el exmilitar se encuentra bajo custodia de las autoridades españolas en Qatar, a la espera de que se complete el proceso de extradición hacia España, donde deberá responder por graves delitos de blanqueo de capitales y apropiación indebida.

Los hechos que motivan esta persecución judicial se remontan a una presunta trama urdida para desviar fondos de la petrolera estatal venezolana. Según las pesquisas, Cabrera Abraham habría participado en la venta ficticia de servicios de seguridad a PDVSA, operación mediante la cual habría obtenido ilegítimamente la nada despreciable cantidad de 80 millones de dólares. Esta maniobra formaría parte de una red mucho más amplia de corrupción que ha saqueado las arcas del Estado venezolano durante años.

La investigación de la Audiencia Nacional ha sido meticulosa y de largo alcance. Todo comenzó a desentrañarse cuando, en 2021, se detectó la compra de una lujosa propiedad en Madrid por valor superior a los cuatro millones de euros. Esta operación inmobiliaria, realizada a nombre de Cabrera Abraham, activó las alarmas del sistema de prevención de blanqueo español, dado que el origen de los fondos resultaba opaco y sospechoso.

La operación policial culminó en 2024 con registros en varias propiedades vinculadas al exmilitar, incluida una vivienda en Portugal. Sin embargo, cuando los agentes llegaron a los domicilios, Cabrera Abraham ya había huido, lo que obligó a las autoridades a emitir una orden internacional de detención que finalmente ha fructificado con su captura en Qatar.

La trama se complica aún más con la implicación de terceros personajes relevantes. En la operación de 2024 también fue arrestado el hijo del empresario venezolano Roberto Rincón, quien habría actuado como cómplice en el desfalco a la petrolera. Esta conexión demuestra la magnitud de la red y la interrelación entre distintos actores del entorno chavista que han operado desde España.

El elemento más explosivo de esta investigación es la relación directa de Cabrera Abraham con El Pollo Carvajal. El exjefe de contrainteligencia militar venezolano, capturado en 2023 y actualmente recluido en Estados Unidos, ha manifestado su disposición a colaborar con la Justicia norteamericana. Esta circunstancia cobra especial relevancia porque ambos personajes poseen información privilegiada sobre la narcodictadura de Nicolás Maduro, cuyos tentáculos de corrupción se extienden por todo el mundo.

El hecho de que Carvajal esté dispuesto a cooperar con las autoridades estadounidenses abre la posibilidad de que Cabrera Abraham, al encontrarse ahora bajo custodia española, también opte por prestar declaración sobre las corruptelas en PDVSA y la estructura criminal del régimen venezolano. Esta doble presión judicial, tanto en Estados Unidos como en España, podría desencadenar una cascada de revelaciones sobre el saqueo de Venezuela.

La conexión española de esta trama resulta particularmente incómoda para ciertos sectores. España ha sido tradicionalmente un refugio para activos y operadores del chavismo, y la investigación ha puesto de manifiesto cómo se han utilizado inversiones inmobiliarias para blanquear capitales. La mención explícita en el texto original a José Luis Rodríguez Zapatero como supuesto colaborador del régimen bolivariano añade una capa de controversia política a un asunto ya de por sí complejo.

El caso será juzgado en la Corte Sur de Nueva York, donde Carvajal enfrenta cargos por narcotráfico y apoyo al terrorismo, mientras que Cabrera Abraham responderá ante la Audiencia Nacional por blanqueo. La coordinación entre ambas jurisdicciones podría resultar clave para desmantelar definitivamente una de las redes de corrupción más lucrativas de América Latina.

La detención en Qatar demuestra la capacidad de la Justicia española para perseguir delitos económicos transnacionales. Más de cinco años de investigación han sido necesarios para dar con el paradero de Cabrera Abraham, un tiempo durante el cual la cooperación internacional y el seguimiento de activos han sido fundamentales. La operación envía un mensaje claro: España no será un santuario para los capitales robados al pueblo venezolano.

El futuro inmediato de este caso pasa por la extradición desde Qatar, un proceso que podría demorar meses pero que parece encaminado dada la cooperación judicial entre ambos países. Una vez en España, Cabrera Abraham enfrentará un proceso penal riguroso donde deberá explicar el origen de sus fortunas y su relación con la cúpula chavista. La posibilidad de que decida cooperar con la Justicia española, al igual que Carvajal con la estadounidense, mantiene en vilo a muchos exiliados venezolanos con cuentas pendientes con la ley.

Esta captura se suma a una serie de golpes contra la corrupción venezolana en Europa. En los últimos años, varios países han intensificado la persecución de los activos ilícitos del chavismo, congelando cuentas y propiedades en Alemania, Portugal, Francia y ahora España. La red de blanqueo que utilizaba inversiones inmobiliarias en lujosas zonas de Madrid y Lisboa comienza a desmoronarse.

El desenlace de esta investigación marcará un precedente importante en la lucha contra la impunidad de los crímenes económicos internacionales. Con dos piezas clave como Carvajal y Cabraham en manos de la Justicia, las autoridades tienen una oportunidad única de reconstruir el mapa completo de la corrupción que ha empobrecido a Venezuela mientras enriquecía a una élite conectada con el poder.

Referencias

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