El Atlético de Madrid sumó un nuevo tropiezo lejos del Metropolitano al empatar a uno en el feudo de Anoeta contra una Real Sociedad que debutaba con su nuevo entrenador. El conjunto rojiblanco, pese a adelantarse en el marcador gracias al tanto de Alexander Sorloth, no supo mantener la ventaja y vio como Gonçalo Guedes establecía el definitivo uno a uno en el electrónico. Un resultado que deja un sabor agridulce en el seno colchonero y que provocó las primeras reflexiones de Diego Pablo Simeone sobre las aspiraciones del equipo.
El encuentro arrancó con un ritmo trepidante, con ambos equipos buscando imponer su ley en el centro del campo. La Real Sociedad, comandada por su nueva figura en el banquillo, salió con una presión asfixiante que incomodó la salida de balón visitante. Los locales dominaron la posesión y crearon las primeras ocasiones de peligro, obligando a Jan Oblak a lucirse bajo palos en más de una ocasión.
Sin embargo, fue el Atlético de Madrid quien se adelantó en el marcador. Una jugada a balón parado, justo al borde del descanso, acabó con un centro de Carlos Soler que remató de cabeza el delantero noruego Sorloth. La alegría duró poco en el banquillo rojiblanco, ya que el colegiado anuló la diana por una polémica posición antirreglamentaria de Brais Méndez, quien según el analista arbitral Iturralde González, interfería en la jugada desde fuera de juego. "Cuando ya saltas a por el balón y vienes de una posición de fuera de juego, ya estás interfiriendo", explicó el experto, justificando la decisión del árbitro de no acudir al VAR.
La segunda mitad presentó un guion completamente distinto. El Atlético salió más activo y logró romper la igualada mediante un nuevo testarazo de Sorloth, esta vez válido. El tanto parecía dar alas a los de Simeone, que dispusieron de ocasiones para sentenciar el duelo. Pero la falta de contundencia, una de las lacras del equipo esta temporada, volvió a hacer acto de presencia.
La Real Sociedad no se rindió y encontró la recompensa al empate mediante Gonçalo Guedes, que aprovechó un error defensivo para batir a Oblak. El uno a uno reflejaba la igualdad existente sobre el césped, aunque los locales reclamaron un penalti en el minuto 76 cuando Mikel Oyarzabal cayó dentro del área. Iturralde consideró que la acción debió haber sido sancionada con la segunda amarilla al jugador vasco: "Oyarzabal se tira muy claro", sentenció.
Las reacciones postpartido no se hicieron esperar. El centrocampista Giuliano mostró su autocrítica en zona mixta: "No estamos contentos, queríamos llevarnos los tres puntos. El primer tiempo nos superaron en la intensidad y en el segundo arrancamos totalmente distintos. Tuvimos ocasiones para llevarnos los tres puntos, pero no pudo ser". Sus palabras reflejaban la frustración de un vestuario que ve escapar oportunidades de oro en la lucha por los puestos altos.
El propio Simeone, más contundente aún, lanzó un mensaje de alerta: "Así solo alcanza para entrar en Champions". El argentino lamentó el nivel mostrado en San Sebastián y la incapacidad de sentenciar las ocasiones claras. "Tenemos que analizar los errores y mejorarlos. Mejorar, mirarnos a nosotros y seguir", añadió el técnico, consciente de que la irregularidad lejos de casa puede pasar factura.
Los números son tozudos. El Atlético de Madrid ha marcado en 18 de los 19 partidos de LaLiga, solo superado por el FC Barcelona que ha anotado en todos. Sin embargo, la falta de contundencia en momentos clave y los errores defensivos están lastrando una temporada que prometía más. Con seis victorias en toda la Liga en 2025, el equipo necesita encontrar urgentemente la estabilidad que le caracterizó en años anteriores.
La nota negativa de la noche la puso la lesión de Javi Barrios. El canterano, titular en el once inicial, tuvo que ser sustituido en el descanso por Conor Gallagher debido a unas molestias en el sóleo. El club confirmó el problema muscular, que llega en el peor momento posible: a solo cuatro días del derbi de la Supercopa contra el Real Madrid. Su presencia en ese compromiso se encuentra en duda, una baja sensible en el centro del campo.
El calendario no da tregua. "Ahora tenemos que descansar hoy, queda poco para el siguiente partido. A poner la cabeza en el siguiente partido que es muy importante", reflexionó Giuliano. La plantilla debe olvidar rápidamente el sabor amargo de Anoeta y centrarse en un duelo de máxima exigencia contra su eterno rival.
El empate deja al Atlético de Madrid en una situación incómoda. Aunque matemáticamente sigue en la lucha por los puestos de Champions, las sensaciones lejanas del Metropolitano generan dudas. Simeone tiene trabajo por delante para corregir los errores y recuperar la confianza de un grupo que necesita demostrar su carácter en los próximos compromisos. La temporada está lejos de acabar, pero el tiempo para reaccionar empieza a agotarse.