El FC Barcelona sumó una nueva victoria en su casillero de la Euroliga 2025-26 al superar al Maccabi Tel Aviv en un encuentro que resultó más complicado de lo previsto. Pese a llegar a disfrutar de una ventaja máxima de 24 puntos, el equipo de Jasikevicius vio cómo el conjunto israelí reaccionaba con contundencia desde el perímetro, obligando a los culés a sufrir hasta el último suspiro para asegurar su triunfo.
El choque correspondiente a la jornada 20 del máximo certamen continental dejó buenas sensaciones en el lado barcelonista, especialmente por el rendimiento de Norris Cole, Willy Hernangómez y Tornike Shengelia, quienes marcaron los tiempos del encuentro con actuaciones destacadas en momentos clave. No obstante, la facilidad de anotación del Maccabi desde la línea de tres durante el segundo acto encendió las alarmas en el Palau Blaugrana.
Arranque dominante del Barcelona
Desde el salto inicial, los azulgranas impusieron su ritmo con una defensa sólida y un ataque fluido. La presencia de Willy Hernangómez en la pintura resultó determinante, anotando con comodidad y generando ventajas para sus compañeros. La conexión con Norris Cole permitió al Barcelona abrir una primera brecha que parecía insalvable.
El Maccabi, dirigido por Oded Kattash, mostraba dificultades para contener el juego interior culé. Los pívots barcelonistas aprovecharon cada oportunidad para castigar bajo los aros, mientras que el acierto desde media distancia de Shengelia completaba un ataque versátil y difícil de defender. Al cierre del primer cuarto, la ventaja ya superaba la decena de puntos.
La reacción visitante inquieta al Palau
El segundo periodo trajo consigo un guion completamente diferente. El Maccabi ajustó su estrategia y comenzó a encontrar espacios desde el exterior. Lundberg y Punter se convirtieron en los ejecutores de una remontada que recortó distancias rápidamente. Los triples consecutivos del equipo israelí desconcertaron a la defensa barcelonista, que vio cómo su amplia renta se reducía a solo 12 puntos al descanso.
El 71% de acierto en tiros de dos del Barcelona mantenía a los locales por delante, pero el 50% desde el perímetro del Maccabi en este cuarto sembró la incertidumbre. Satoransky intentó responder desde la línea de tres, pero el ritmo anotador visitante era imparable. El entrenador culé vio obligado a pedir tiempo muerto para reorganizar a sus tropas.
Control en la reanudación
Tras el paso por vestuarios, el Barcelona salió con la determinación de recuperar el mando del encuentro. Shengelia volvió a ser protagonista con un triple crucial que rompía la racha del Maccabi. La defensa subió su intensidad y el rebote, dominado por los culés durante todo el partido, empezó a generar segundas oportunidades.
Laprovittola tomó las riendas del ataque con un triplazo con mucho arco que devolvió la calma a la grada. La dirección de juego del argentino, combinada con el acierto de Clark desde media distancia, permitió al Barcelona cerrar el tercer cuarto con un parcial de 21-19 que recuperaba la confianza.
El Maccabi no bajó los brazos. Blatt y Leaf mantenían vivo el duelo con canastas importantes, pero cada vez que el conjunto visitante se acercaba, el Barcelona encontraba respuesta. La experiencia de Satoransky en la gestión del tempo resultó fundamental para evitar precipitaciones.
Final con suspense
El último cuarto se convirtió en un intercambio de golpes constante. Shengelia sacó una falta inteligente y anotó los dos tiros libres. Santos, desde la línea de personal, mantenía la ventaja. Sin embargo, el Maccabi seguía insistiendo. Leaf anotaba un triple que mantenía la diferencia en 11 puntos, suficiente para inquietar pero no para amenazar seriamente.
Los minutos finales se convirtieron en un festival de tiros libres y pequeños detalles. Shengelia volvió a aparecer con un 2+1 importantísimo que sentenciaba las opciones visitantes. El Barcelona administró la ventaja con sabiduría, aunque un último triple del Maccabi dejaba la diferencia final en un margen más ajustado de lo que el desarrollo general del partido reflejaba.
Análisis de las claves del triunfo
La victoria barcelonista se asentó en tres pilares fundamentales. En primer lugar, el dominio del rebote durante los 40 minutos, lo que limitó las segundas opciones del rival. En segundo lugar, el altísimo porcentaje en tiros de dos (71%), reflejo de una selección de tiro acertada y de la superioridad interior.
El tercer pilar fue la capacidad de respuesta ante las crisis. Cada vez que el Maccabi amenazaba, el Barcelona encontraba un jugador diferente que asumía responsabilidades. La versatilidad ofensiva, con puntos repartidos entre varios efectivos, resultó imposible de contrarrestar para la defensa israelí.
Destacados individuales
Tornike Shengelia firmó una actuación completa, anotando desde el perímetro, creando ventajas en el poste bajo y siendo inteligente en la gestión de faltas. Su liderazgo en los momentos de incertidumbre marcó la diferencia.
Willy Hernangómez demostró una vez más por qué es referente en la pintura. Su eficiencia en el juego interior, sumada a su capacidad para generar faltas, abrió espacios para el resto de sus compañeros. El pívot madrileño acabó con números de doble-doble que reflejan su impacto.
Norris Cole aportó la veteranía necesaria. Su control del ritmo, sumado a triples en momentos clave, desatascó al equipo cuando el Maccabi apretaba. La combinación de su experiencia europea con el talento del roster resultó letal.
Perspectivas para el Barcelona
Con esta 13ª victoria, el Barcelona consolida su posición en la parte alta de la clasificación de la Euroliga. El equipo demuestra capacidad para sufrir y sobreponerse a los contratiempos, una cualidad indispensable en un torneo tan competitivo.
El próximo desafío para los culés será mantener la regularidad en la fase final de la fase regular. La profundidad de banquillo y la polivalencia del plantel son activos valiosos que deberán explotar al máximo en los duelos directos por la clasificación.
El Maccabi, pese a la derrota, dejó buenas sensaciones. Su capacidad para reaccionar ante un déficit considerable habla de un equipo con carácter. El acierto exterior será su principal arma en los compromisos venideros.
El baloncesto europeo sigue ofreciendo espectáculo de primer nivel, y este Barcelona-Maccabi fue un claro ejemplo de la emoción que genera la máxima competición continental. La victoria sabe a gloria, pero también a aprendizaje para afrontar los retos que vendrán.