El Albacete Balompié se prepara para uno de los desafíos más importantes de su temporada. El conjunto manchego recibirá al Real Madrid en los octavos de final de la Copa del Rey, una cita que se celebrará la próxima semana en el estadio Carlos Belmonte y que aún espera concretar su horario definitivo. Se trata de un duelo cargado de historia y expectación, que revive una rivalidad con más de dos décadas de antigüedad y que representa una oportunidad única para un club que sueña con la gesta que pasaría a la historia del fútbol manchego.
El último precedente entre ambos equipos se remonta al 3 de abril de 2005, cuando el Real Madrid se llevó la victoria por 1-2 en el mismo escenario. Aquel encuentro quedó grabado en la memoria de la afición albaceteña, que desde entonces ha esperado pacientemente una nueva oportunidad para medirse a uno de los gigantes del fútbol español. Ahora, casi veintiún años después, la Copa del Rey vuelve a cruzar sus caminos en una eliminatoria que promete emociones fuertes y que podría quedar para la historia del club manchego si consigue el milagro.
Las cifras hablan por sí solas y no son nada favorables para los intereses locales. En los 14 enfrentamientos oficiales disputados entre ambos clubes a lo largo de la historia, el Albacete nunca ha conseguido la victoria. El balance es abrumador: 11 triunfos para el Real Madrid y 3 empates. Esta estadística convierte el próximo duelo en una oportunidad única para que el conjunto local rompa con esta racha negativa y escriba una página dorada en su historia. La posibilidad de acceder a los cuartos de final añade un plus de motivación para un equipo que busca hacer olvidar sus penurias ligueras con una gesta copera que pasaría a los anales del club.
Uno de los alicientes más destacados de esta eliminatoria es el regreso de Jesús Vallejo al Carlos Belmonte. El defensa central, que defendió la camiseta del Albacete Balompié antes de dar el salto a la élite del fútbol español, volverá a la que fue su casa. Su presencia en el terreno de juego, siempre que se recupere de la lesión que le mantiene en el dique seco, será uno de los focos de atención del encuentro. Vallejo conoce a la perfección la idiosincrasia del club, su afición y el estadio, lo que le convierte en un elemento especial para este cruce de caminos entre su pasado y su presente.
La conexión con el Real Madrid no termina ahí. Lorenzo Aguado, el canterano que más temporadas ha pasado en la 'Casa Blanca', también tendrá un papel protagonista en esta eliminatoria. Su trayectoria en las categorías inferiores del club blanco le ha dotado de una experiencia única y de un conocimiento profundo de lo que significa defender esa camiseta. Su rendimiento en las últimas jornadas ha sido excelente, lo que podría llevar al técnico Alberto González a confiar en él para marcar a jugadores de la talla de Vinicius Jr. o Kylian Mbappé, siempre que el francés se recupere a tiempo de su lesión de rodilla. La responsabilidad sería enorme, pero Aguado ha demostrado estar preparado para afrontar retos de este calibre.
El momento que atraviesa el Albacete no es el mejor desde el punto de vista deportivo. La última derrota en el Carlos Belmonte ha encendido todas las alarmas en el seno del club. Los números son preocupantes: seis derrotas en casa en tan solo diez jornadas disputadas. Esta racha negativa ha generado una presión extra sobre los hombros de los jugadores y el cuerpo técnico, que necesitan urgentemente una victoria que cambie la dinámica del equipo. La Copa del Rey aparece como una válvula de escape perfecta para recuperar la confianza y la ilusión de una afición que merece un respiro tras las últimas decepciones ligueras.
Antes de pensar en el Real Madrid, el Albacete debe afrontar un compromiso igualmente crucial. Este sábado, a las 16:15 horas, visitará al filial de la Real Sociedad en un duelo directo por evitar el descenso a categorías inferiores. La prioridad es la competición doméstica, donde cada punto es oro para escapar de los puestos de peligro. La gestión de esfuerzos será clave para Alberto González, que deberá dosificar a sus hombres sin perder de vista el objetivo inmediato de sumar en Anoeta. El equilibrio entre la necesidad de puntos en Liga y la ilusión copera será fundamental para no desviarse del objetivo principal.
Las lesiones complican el panorama deportivo del equipo. La baja de Jesús Vallejo es una mala noticia para la defensa albaceteña, que pierde a uno de sus pilares fundamentales. Su recuperación es incierta y su presencia contra el Real Madrid no está garantizada, lo que supone un quebradero de cabeza para el cuerpo técnico. Por el contrario, el técnico malagueño espera poder contar con Pepe Sánchez para el encuentro del sábado. Su regreso sería una bocanada de aire fresco para un equipo que necesita todas sus armas disponibles para afrontar esta doble cita decisiva que marcará su temporada.
El Carlos Belmonte se prepara para vivir una auténtica fiesta del fútbol. La expectación es máxima y las entradas volarán en cuanto se pongan a la venta. La afición albaceteña sueña con la gesta, con ver a su equipo derrotar por primera vez al Real Madrid y meterse en los cuartos de final de la Copa del Rey. Es un sueño posible, pero requerirá la mejor versión del conjunto manchego, una actuación perfecta y quizás un poco de magia. El ambiente será eléctrico y los jugadores necesitarán sentir el apoyo incondicional de su gente para superar el enorme desafío.
La eliminatoria llega en el momento justo para que el Albacete demuestre su carácter y su capacidad de superación. Aunque la Liga es la prioridad absoluta, la Copa ofrece una oportunidad única de brillar en el mapa futbolístico nacional. Un buen resultado contra el Madrid podría ser el punto de inflexión que necesita el equipo para encarar el resto de la temporada con optimismo renovado. La historia está ahí, esperando ser escrita con letras de oro. Y en el fútbol, como en la vida, los récords están para romperse. El Albacete tiene una cita con el destino.