El Fenerbahce de Estambul inicia su andadura en 2025 con un compromiso de máxima exigencia que podría marcar el tono para el resto de la temporada. El conjunto entrenado por el prestigioso José Mourinho se enfrentará al Samsunspor en las semifinales de la Supercopa de Turquía, un trofeo que se le resiste desde hace más de una década y que representa una de las asignaturas pendientes del club en los últimos años. La cita, programada para este 6 de enero, representa la primera oportunidad del año para que los 'Canarios' sumen un título a sus vitrinas, aunque deberán lograrlo sin uno de sus pilares fundamentales en el centro del campo, lo que complica sustancialmente su misión y obligará a otros jugadores a dar un paso adelante.
La baja más sensible para el Fenerbahce es la del mexicano Edson Álvarez, quien no ha sido incluido en la nómina de convocados para este crucial duelo. El mediocampista internacional continúa en proceso de recuperación tras sufrir una lesión muscular que ya le impidió participar en el último compromiso del año 2025. Su ausencia se notará especialmente en la medular, donde su capacidad para robar balones, distribuir el juego y aportar equilibrio defensivo constituye un activo fundamental para el esquema de Mourinho. La recuperación del 'Machín' es prioritaria para el club, que no quiere arriesgar su presencia en la recta final de la temporada por un partido aunque sea de tanta trascendencia. El cuerpo médico trabaja para que esté disponible lo antes posible.
El torneo que está en juego tiene una significación especial para la entidad de Kadiköy. La Supercopa de Turquía es un título que el Fenerbahce no consigue desde la edición de 2014, cuando superó al eterno rival Galatasaray en una final épica que se recordó por su intensidad y dramatismo. Desde aquella memorable noche, el club ha visto como sus rivales directos, especialmente el Galatasaray y el Besiktas, se han repartido este trofeo en múltiples ediciones. La sequía de casi once años convierte esta semifinal en una cita ineludible para un plantel que aspira a revalidar su dominio en el fútbol turco y demostrar que puede conquistar todos los títulos posibles bajo el mandato de Mourinho, quien conoce bien la importancia de los trofeos de esta naturaleza.
El momento de forma del Fenerbahce resulta alentador para sus aficionados y es uno de los argumentos más sólidos a favor de su favoritismo. El equipo marcha invicto en la Süper Lig, demostrando una solidez defensiva y un poderío ofensivo que le han convertido en el claro favorito para conquistar el campeonato doméstico. Bajo la batuta de Mourinho, el conjunto ha mostrado una madurez táctica notable, combinando la experiencia de sus veteranos con la frescura de sus jóvenes promesas. La defensa, liderada por el eslovaco Skriniar, ha sido prácticamente inexpugnable, concediendo muy pocas ocasiones claras a los rivales. Mientras tanto, la línea de ataque, con figuras de la talla de Asensio y otros talentos ofensivos, genera peligro constante para las defensas rivales. Este equilibrio entre líneas hace del Fenerbahce un candidato serio a todo lo que se proponga esta temporada, tanto a nivel nacional como en competiciones europeas.
Por el contrario, el Samsunspor llega a esta cita en una situación diametralmente opuesta que genera serias dudas sobre sus posibilidades. El conjunto del norte de Turquía cerró el año 2024 con tres derrotas consecutivas, una racha negativa que ha mermado significativamente su moral y confianza en las capacidades del equipo. Actualmente ocupa la quinta posición en la clasificación de la liga turca, lejos de los puestos de privilegio pero manteniendo aspiraciones europeas para la próxima campaña. Su irregularidad, especialmente fuera de casa donde ha cosechado resultados muy dispares, representa una seria duda de cara a un duelo de esta magnitud contra uno de los gigantes del país. El entrenador del Samsunspor deberá encontrar la fórmula para motivar a sus jugadores y superar la evidente diferencia de presupuesto y calidad individual que existe entre ambos planteles.
El historial reciente entre ambos equipos favorece claramente al Fenerbahce, aunque no de forma contundente. En los últimos tres enfrentamientos directos, los de Kadiköy se han impuesto en dos ocasiones, mostrando su superioridad en el papel. No obstante, existe una advertencia reciente que debe tenerse muy en cuenta: el pasado mes de octubre, ambos conjuntos empataron sin goles en un partido donde el Samsunspor demostró poder competir de tú a tú con los de Mourinho. Ese resultado debe servir como llamada de atención para los pupilos del portugués, que no pueden confiarse ni un ápice ante un rival que ya demostró ser capaz de complicarles y neutralizar su potencial ofensivo. La memoria de aquel empate debe mantener a los jugadores del Fenerbahce alerta y concentrados durante los noventa minutos.
Los detalles logísticos del encuentro son fundamentales para los seguidores que quieran presenciar el duelo. El partido está fijado para comenzar a las 11:30 horas del centro de México, un horario que permitirá a los aficionados mexicanos seguir la evolución de su compatriota, aunque este no esté en el terreno de juego. El escenario elegido es el Estadio Yeni Adana, una moderna instalación con capacidad para 33.500 espectadores que albergará esta semifinal y que ofrece unas condiciones óptimas para el desarrollo del encuentro. La transmisión en territorio mexicano correrá a cargo de la plataforma Disney+, que ha adquirido los derechos de la competición y ofrecerá una cobertura completa del evento para sus suscriptores, con previa, análisis y postpartido.
Las alineaciones probables dibujan un escenario interesante desde el punto de vista táctico. El Fenerbahce podría saltar al campo con Ederson bajo palos; una línea defensiva compuesta por Müldür, Skriniar, Oosterwolde y Mercan; en el centro del campo, la ausencia de Álvarez obligará a confiar en Yüksek, Elmaz y Szymanski; mientras que el ataque estaría formado por Asensio, Aydin y Aktürkolu. Por su parte, el Samsunspor presentaría a Posiadaa en la portería; Tómasson, van Drongelen, Borevkovi y Mendes en defensa; Makoumbou, Bülbül, Holse, Aydodu y Klnç en la medular; y Mouandilmadji como referente ofensivo. La clave del partido podría estar en quién controla el centro del campo y aprovecha mejor las transiciones rápidas para sorprender a la defensa rival.
El pronóstico para este duelo apunta claramente a una victoria del Fenerbahce, aunque en el fútbol nunca se puede dar nada por sentado. La lógica futbolística indica que un equipo invicto en su liga, con prácticamente todo su plantel disponible y la experiencia de Mourinho en torneos de eliminación, debería superar sin mayores complicaciones a un rival que llega en baja forma y con problemas de resultados. No obstante, el fútbol ha demostrado que en partidos únicos puede ocurrir cualquier cosa, y el Samsunspor tendrá la oportunidad de revertir su mala racha con un triunfo que le daría acceso a una final inédita y supondría un golpe de autoridad tremendo. La presión estará completamente del lado del Fenerbahce, que debe demostrar por qué es el favorito y justificar su condición de líder invicto.
En definitiva, la semifinal de la Supercopa de Turquía entre Fenerbahce y Samsunspor se presenta como el primer gran escaparate del año para el fútbol turco y un test importante para ambos conjuntos. Los de Mourinho tienen la obligación de ganar para mantener vivo su sueño de romper una sequía de más de diez años sin este trofeo, mientras que los visitantes buscarán la gesta que les permita iniciar 2025 con un billete a la final y cambiar completamente la dinámica negativa con la que cerraron el año pasado. La ausencia de Edson Álvarez será una prueba más para la plantilla, que deberá demostrar su capacidad para suplir a uno de sus jugadores más determinantes y valiosos en el esquema del entrenador portugués.