La alcaldesa de Villanueva de la Serena, Ana Belén Fernández, ha visitado recientemente una de las instalaciones navideñas más singulares de la ciudad: el belén de Playmobil que Daniel, un vecino apasionado de estas icónicas figuras, monta cada año en un local de la calle Ramón y Cajal. Este impresionante montaje, que supera las 3.000 piezas, se ha convertido en uno de los puntos de interés de la ruta de belenes "Cristina Díaz" y puede admirarse de forma ininterrumpida, ya que es visible directamente desde la vía pública.
El encuentro permitió a la primera edil conocer de primera mano los detalles de esta obra de arte efímera que cada Navidad transforma un rincón de la ciudad en un escenario histórico y religioso construido con minuciosidad. Daniel, el autor de esta iniciativa, le explicó el proceso creativo y la evolución que ha experimentado el proyecto desde sus humildes orígenes hasta convertirse en una tradición familiar consolidada.
Una pasión que nació de un regalo
La historia de este belén comenzó hace once años, cuando Daniel recibió como presente un pequeño conjunto de Playmobil con temática navideña. Lo que en un principio era una simple decoración de entrada, pronto se convirtió en una afición que ha ido creciendo año tras año. "Todo empezó con las pocas piezas del nacimiento que monté la primera vez en la entrada de mi casa", relata Daniel, quien no imaginaba entonces que aquel gesto inicial desembocaría en una de las representaciones de la Natividad más elaboradas de la localidad.
Con el paso del tiempo, el proyecto fue ganando en complejidad y dimensión. Daniel comenzó a incorporar nuevos elementos y escenas, ampliando el relato bíblico con una riqueza de detalles que trasciende lo convencional. La adquisición de piezas de coleccionista, algunas difíciles de encontrar, ha sido una constante durante esta última década, permitiéndole recrear con fidelidad histórica y artística diferentes momentos del relato evangélico y la vida cotidiana de la época.
Más de 3.000 figuras en escena
El montaje actual supera las 3.000 piezas de Playmobil dispuestas en escenas que narran la historia del nacimiento de Jesús con una profundidad visual excepcional. Entre las composiciones más destacadas se encuentran la huida a Egipto, representada con una caravana de personajes y animales que recorren un paisaje desértico; la llegada de los Reyes Magos, con su séquito real y los tradicionales camellos cargados de oro, incienso y mirra; y un imponente castillo que sirve de escenario a múltiples personajes.
Además de las escenas bíblicas, Daniel ha querido contextualizar la época con representaciones de la vida cotidiana en la Judea del siglo I. Así, el belén incluye un animado mercado con puestos de frutas, pescaderías con sus capturas del día, telares donde tejen telas, y una multitud de personajes que desarrollan oficios y actividades propias de la era. Esta capa de realismo histórico es lo que distingue al montaje, convirtiéndolo en una verdadera lección de historia viva para los espectadores.
Cada figura está cuidadosamente posicionada para crear un relato coherente y dinámico. La atención al detalle se manifiesta en la selección de accesorios, la disposición arquitectónica de las construcciones y la iluminación, que resalta diferentes zonas del belén según la importancia narrativa de cada escena.
Una tradición familiar consolidada
Lo que comenzó como un hobby individual ha evolucionado hasta convertirse en una tradición familiar en la que participan activamente todos los miembros del hogar. La esposa e hijos de Daniel colaboran en el montaje, la decoración y el mantenimiento de la instalación, convirtiendo la preparación del belén en un momento de encuentro y creatividad compartida cada Navidad.
Esta dimensión familiar añade un valor emocional al proyecto, que trasciende la mera exhibición de coleccionismo. Las generaciones se unen alrededor de una pasión común, transmitiendo valores de paciencia, dedicación y amor por las tradiciones. Los más jóvenes aprenden la historia del nacimiento mientras manipulan las figuras, y los adultos encuentran en el montaje una forma de expresión artística que fortalece los lazos familiares.
Una parada obligada en la ruta de belenes
El belén de Daniel forma parte de la ruta de belenes "Cristina Díaz", un circuito que organiza el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena para promover el patrimonio navideño de la ciudad. Su inclusión en esta ruta oficial convierte la instalación en un atractivo turístico y cultural de primer orden, que contribuye a dinamizar el comercio local y a enriquecer la oferta festiva de la localidad.
La ubicación en un local de la calle Ramón y Cajal permite que el belén pueda visitarse de forma ininterrumpida, ya que es perfectamente visible desde la acera. Esta accesibilidad 24 horas ha convertido al montaje en un punto de referencia nocturno para vecinos y visitantes, que pueden admirar las escenas iluminadas en cualquier momento del día.
La visita de la alcaldesa Ana Belén Fernández reconoce el esfuerzo y la dedicación de Daniel y su familia, así como el valor cultural de una iniciativa que enriquece el tejido social de Villanueva de la Serena. Durante el encuentro, la primera edil destacó la importancia de estas expresiones ciudadanas que, desde el voluntariado y la pasión, generan riqueza cultural y atraen el interés de la comunidad.
El arte del coleccionismo navideño
El belén de Playmobil representa un fenómeno cultural interesante: la convergencia entre el coleccionismo moderno y las tradiciones religiosas más arraigadas. Las figuras de Playmobil, originarias de Alemania y presentes en millones de hogares desde 1974, se han convertido en un medio de expresión artística inesperado para recrear la Natividad.
Daniel ha aprovechado la versatilidad de estos muñecos para construir algo único. Las piezas de coleccionista, algunas de ediciones limitadas o descontinuadas, aportan un valor añadido al montaje. La búsqueda de estos elementos se ha convertido en una parte integral de la experiencia, requiriendo paciencia, investigación y una red de contactos con otros coleccionistas.
Este tipo de iniciativas demuestra cómo las tradiciones evolucionan y se adaptan a los tiempos modernos, manteniendo su esencia espiritual mientras incorporan nuevos lenguajes visuales. El belén de Daniel es un ejemplo de cómo la fe, el arte y la cultura popular pueden fusionarse para crear algo que resuena con audiencias de todas las edades.
Impacto comunitario y proyección futura
La repercusión del belén de Playmobil va más allá de su mera contemplación. Se ha convertido en un referente comunitario que genera conversación, orgullo local y un sentido de identidad compartida. Los vecinos de Ramón y Cajal han adoptado la instalación como parte del paisaje navideño del barrio, y muchos familiares y amigos de Daniel participan activamente en su difusión.
La proyección futura del proyecto incluye la posible ampliación de escenas y la incorporación de nuevas piezas que Daniel continúa buscando. La familia también valora la posibilidad de colaborar con asociaciones culturales o educativas para que el belén sirva como herramienta didáctica en escuelas o centros sociales.
La visita institucional de la alcaldesa podría abrir puertas a nuevas oportunidades de patrocinio o apoyo municipal, que permitan a Daniel seguir desarrollando su pasión y compartiéndola con la ciudadanía. La integración en políticas culturales locales de iniciativas ciudadanas como esta es fundamental para el enriquecimiento del tejido social.
Una Navidad diferente en Villanueva de la Serena
Villanueva de la Serena cuenta cada año con una amplia oferta de belenes tradicionales, pero el de Daniel aporta un carácter diferenciador que combina la devoción con la creatividad pop. Su capacidad para atraer a público de todas las edades, desde niños fascinados por las figuras de Playmobil hasta adultos que aprecian la complejidad del montaje, lo convierte en un elemento de cohesión social.
La instalación también refleja el espíritu de la Navidad en su dimensión de generosidad: Daniel dedica tiempo, esfuerzo y recursos personales a crear algo que disfruta toda la comunidad sin esperar nada a cambio. Este altruismo creativo es quizás el aspecto más valioso de toda la iniciativa.
En un momento en el que las tradiciones navideñas a menudo se ven amenazadas por la comercialización y la prisa, el belén de Playmobil de Villanueva de la Serena representa un oasis de autenticidad y dedicación. Es un recordatorio de que las fiestas son, ante todo, un tiempo para compartir, crear y conectar con nuestras raíces de la manera más creativa posible.
La ciudad de Villanueva de la Serena puede sentirse orgullosa de contar con ciudadanos como Daniel, que con su pasión y esfuerzo contribuyen a hacer de cada Navidad una experiencia memorable para todos. El belén de Playmobil no es solo una exhibición de figuras; es un testimonio vivo de cómo las tradiciones se mantienen vivas cuando se alimentan con ilusión, creatividad y compromiso comunitario.