Juanma Bajo Ulloa regresa con 'El mal': thriller de suspense

El director vitoriano presenta su nueva película en preestreno, protagonizada por Natalia Tena y un elenco internacional

El cine español recibe con expectación el regreso de uno de sus cineastas más personales. Juanma Bajo Ulloa, el director vitoriano que marcó un antes y un después en el panorama cinematográfico nacional de los años noventa, ha desvelado este martes en Madrid los primeros detalles de 'El mal', su más reciente largometraje. El evento, celebrado en formato de preestreno, ha congregado a los principales protagonistas de esta cinta de suspense que promete reafirmar el estilo inconfundible de su creador.

La cita, celebrada en la capital española, ha servido como punto de encuentro entre el director y el talentoso elenco que da vida a esta historia. Natalia Tena, la versátil actriz británica de ascendencia española, encabeza el reparto junto a Belén Fabra, Tony Dalton, Fernando Gil y María Schwinning. Esta combinación de talento nacional e internacional dibuja un proyecto ambicioso que busca trascender las fronteras del cine de género en nuestro país.

La trayectoria de Bajo Ulloa constituye por sí misma un capítulo esencial en la historia del cine español contemporáneo. Sus primeros trabajos, 'Alas de mariposa' (1991), 'La madre muerta' (1993) y la irreverente 'Airbag' (1997), le convirtieron en una figura de culto para una generación de espectadores hambrientos de narrativas arriesgadas y visuales transgresoras. Aquellos títulos, lejos de seguir las convenciones establecidas, exploraban las zonas oscuras de la psicología humana con un lenguaje cinematográfico personalísimo que mezclaba el thriller, el drama y la comedia negra.

Tras dos décadas de silencio creativo, interrumpidas esporádicamente por proyectos menores, Bajo Ulloa regresó en 2020 con 'Baby', una obra que ya contó con la presencia de Natalia Tena en su reparto. Aquel filme, presentado en el Festival de San Sebastián, supuso una declaración de intenciones: el director mantenía intacta su capacidad para inquietar y sorprender. Ahora, con 'El mal', parece consolidar esta segunda etapa creativa con mayor contundencia.

La elección del reparto resulta especialmente significativa. Natalia Tena, reconocida mundialmente por sus interpretaciones en fenómenos televisivos como 'Juego de tronos' (donde encarnó a Osha) y 'Star Wars: The Mandalorian', aporta un prestigio internacional que puede facilitar la proyección de la película en mercados exteriores. Su implicación en dos proyectos consecutivos de Bajo Ulloa sugiere una sintonía creativa especial entre actriz y director, algo que siempre enriquece el resultado final.

Junto a ella, Belén Fabra aporta su experiencia en interpretaciones intensas y comprometidas, mientras que Tony Dalton, actor mexicano con creciente proyección en la industria anglosajona tras su trabajo en 'Better Call Saul', introduce un componente latinoamericano que amplía el alcance del proyecto. Fernando Gil y María Schwinning completan un quinteto de intérpretes que, bajo la dirección de Bajo Ulloa, deberán navegar por las turbias aguas del guion.

Aunque los detalles argumentales se mantienen en secreto, las declaraciones del director apuntan a un thriller psicológico que explorará las zonas más oscuras de la condición humana. El título mismo, 'El mal', evoca directamente a las preocupaciones metafísicas y morales que han atravesado toda la filmografía de Bajo Ulloa. Desde la infancia traumatizada de 'Alas de mariposa' hasta la violencia desencadenada de 'La madre muerta', pasando por la sátira despiadada de 'Airbag', la obra del cineasta vasco ha reflexionado constantemente sobre la naturaleza del mal en sus múltiples manifestaciones.

El formato de preestreno elegido para la presentación indica una estrategia de marketing cuidadosamente planificada. En lugar de un estreno directo, el equipo creativo opta por generar expectativa mediante proyecciones selectas que creen buzz crítico y de audiencia. Esta táctica, común en películas de autor que confían en el word of mouth, sugiere que la distribución confía en la calidad del producto para abrirse camino en un mercado cada vez más competitivo.

La industria cinematográfica española ha experimentado transformaciones radicales desde la época de esplendor de Bajo Ulloa. La irrupción de las plataformas digitales, la internacionalización de los elencos y la creciente competencia con contenido global han cambiado las reglas del juego. En este contexto, el regreso de un cineasta con identidad tan marcada plantea interrogantes sobre la recepción que tendrán sus propuestas entre nuevas generaciones de espectadores acostumbrados a otros ritmos narrativos.

Sin embargo, la figura del autor con visión única siempre encuentra su nicho. El cine de género, particularmente el thriller psicológico, goza de buena salud en el panorama internacional. Producciones como 'La casa de papel' han demostrado que el talento español puede conquistar audiencias masivas sin renunciar a su identidad. 'El mal' podría beneficiarse de esta tendencia, especialmente si logra equilibrar la particularidad del estilo de Bajo Ulloa con las exigencias de un público más amplio.

La presencia de un actor como Tony Dalton, con sólida trayectoria en Hollywood y en la industria mexicana, abre puertas a coproducciones y distribución en mercados clave. Su participación no es meramente simbólica; representa una apuesta por la transnacionalidad que caracteriza a los proyectos cinematográficos contemporáneos más ambiciosos. Esta internacionalización del elenco contrasta curiosamente con la tradicionalmente local y específica de las primeras obras de Bajo Ulloa, señalando quizás una evolución en la concepción de su cine.

Desde el punto de vista técnico, se espera que el director mantenga su colaboración con profesionales de confianza. Aunque no se han desvelado detalles sobre el equipo creativo, la coherencia visual que ha definido su filmografía sugiere que contará con departamentos artísticos y de fotografía capaces de traducir su visión particular al lenguaje cinematográfico actual, con las mejoras tecnológicas que ello implica.

El público español, particularmente el cinéfilo de los noventa, recibirá con entusiasmo este retorno. Las generaciones que crecieron con las películas de Bajo Ulloa han demandado durante años un nuevo trabajo que recupere la frescura y el riesgo de aquella etapa. Si 'El mal' consigue conectar con esa nostalgia mientras ofrece algo nuevo, podría convertirse en un éxito de culto instantáneo.

La clave estará en la capacidad del director para mantener su voz autoral sin caer en la repetición o el anacronismo. El cine de autor que evoluciona con el tiempo, que dialoga con sus propias obsesiones sin aislarse del contexto actual, suele producir las obras más interesantes. 'El mal' tiene todos los ingredientes para ser una de esas películas que generan debate, análisis y, sobre todo, pasión entre los amantes del séptimo arte.

La presentación en Madrid marca solo el inicio de lo que será una promoción cuidadosa. Los festivales internacionales, las entrevistas especializadas y las proyecciones para público seleccionado configurarán los próximos meses. La industria estará pendiente de las primeras críticas y, más importante aún, de la reacción del público. En una época donde el contenido se consume masivamente pero efímeramente, las películas que apuestan por la durabilidad y el análisis se convierten en oasis para el espectador exigente.

En definitiva, 'El mal' representa mucho más que el estreno de una nueva película. Simboliza el retorno de una voz única en el cine español, la consolidación de una actriz internacional en su tierra de origen y la apuesta por un thriller psicológico que no renuncia a la profundidad. El resultado final está por verse, pero las expectativas están más que justificadas.

Referencias

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