Festival Internacional de Gaitas de Villaviciosa: fechas confirmadas para su decimonovena edición

Del 3 al 6 de septiembre, Villaviciosa se convertirá en la capital mundial de la música tradicional con uno de los encuentros más importantes dedicados a este ancestral instrumento

Villaviciosa vuelve a convertirse en el epicentro de la música tradicional y celta del 3 al 6 de septiembre con la celebración de la decimonovena edición del Festival Internacional de Gaitas. Esta cita, que ya es toda una institución en el calendario cultural asturiano, reunirá a melómanos y profesionales del sector en torno a uno de los instrumentos más emblemáticos del folclore europeo.

La Banda de Gaites Villaviciosa-El Gaitero, entidad organizadora del evento, ha confirmado que el festival mantendrá su formato tradicional de cuatro días, ofreciendo un programa intenso que combina conciertos, talleres, conferencias y actividades paralelas. La elección de las fechas responde a la voluntad de consolidar septiembre como el mes grande de la cultura tradicional en la región, aprovechando las condiciones climáticas ideales y el ambiente festivo previo a las celebraciones locales.

El FIG, como se conoce popularmente, se ha consolidado como referente ineludible a nivel nacional dentro de la escena de la música celta y tradicional. Su proyección, sin embargo, trasciende las fronteras españolas, convirtiéndose en uno de los escasos festivales internacionales dedicados exclusivamente a las múltiples variantes de la gaita existentes en el mundo. Este instrumento, cuya presencia se extiende por todo el continente europeo, diversas regiones de Asia y el norte de África, cuenta en Villaviciosa con un espacio único para su difusión y estudio.

La historia del festival está intrínsecamente ligada a la evolución de la propia Banda de Gaites Villaviciosa-El Gaitero. Sus orígenes se remontan a principios de la década de 2000, cuando un grupo de entusiastas del instrumento decidió crear un evento que pusiera en valor el patrimonio musical de la comarca. En aquella etapa inicial, la cita respondía a otra denominación, reflejo de las inquietudes y la identidad de la colectividad organizadora.

David Muñiz, uno de los organizadores del evento, recuerda aquellos primeros años con especial cariño. "El Festival de Bandes de Gaites Maliayu fue una de las citas precursoras que sentaron las bases de lo que hoy conocemos como FIG. Aquel espíritu comunitario y la pasión por la gaita siguen siendo el motor de esta iniciativa", señala. Esta mención a las raíces del festival resulta esencial para comprender su filosofía actual, basada en la participación, la pedagogía y la conservación del patrimonio inmaterial.

La pandemia mundial obligó a los organizadores a reinventarse, dando lugar a una experiencia adaptada a las circunstancias sanitarias. Bajo la denominación de DesconFIGnamientu Festival, el evento celebró dos ediciones consecutivas en 2020 y 2021, manteniendo viva la llama de la música tradicional en un momento de extraordinaria dificultad. Esta capacidad de adaptación demostró la resiliencia de la organización y el compromiso de la comunidad con su festival.

El programa de la decimonovena edición promete superar las expectativas de público y crítica. Aunque aún no se han desvelado los nombres de los artistas confirmados, la tradición del festival apunta a la presencia de formaciones nacionales e internacionales de primer nivel, maestros artesanos constructores de gaitas, investigadores especializados en musicología tradicional y un público cada vez más diverso y exigente.

La gaita, lejos de ser un instrumento anclado en el pasado, vive un momento de extraordinaria vitalidad creativa. Las distintas escuelas y tradiciones –desde la gaita asturiana hasta la escocesa, la gallega, la bretaña o las variantes balcánicas– encuentran en Villaviciosa un terreno fértil para el intercambio y la experimentación. Este carácter inclusivo y multicultural distingue al FIG de otros eventos similares, posicionándolo como un laboratorio vivo de la música tradicional contemporánea.

La localidad de Villaviciosa, con su rico entorno natural y su profunda raigambre cultural, ofrece el escenario perfecto para este encuentro. Los espacios históricos del municipio, como la plaza del Ayuntamiento o el entorno de la ría, se convierten cada septiembre en escenarios al aire libre donde la música se fusiona con el paisaje. La colaboración entre la organización del festival, el Ayuntamiento y diversas entidades locales garantiza el éxito logístico y la integración del evento en la vida comunitaria.

Desde una perspectiva pedagógica, el FIG incorpora actividades formativas dirigidas a jóvenes intérpretes y constructores de instrumentos. Estos talleres especializados constituyen una oportunidad única para la transmisión de conocimientos entre maestros y aprendices, asegurando la continuidad de las técnicas tradicionales en un contexto modernizado. La construcción de la gaita, con sus particularidades regionales y su evolución tecnológica, ocupa un lugar central en estas actividades formativas.

La proyección internacional del festival se manifiesta en la creciente presencia de artistas de países como Escocia, Irlanda, Francia, Portugal o Bulgaria, cada uno aportando su particular visión de este instrumento milenario. Esta diversidad geográfica y estilística enriquece el programa y ofrece al público asturiano una oportunidad única de disfrutar de interpretaciones que de otro modo serían inaccesibles.

La economía local también se beneficia significativamente de la celebración del FIG. La afluencia de visitantes durante cuatro días genera un impacto positivo en el sector hostelero, el comercio de proximidad y los servicios turísticos del concejo. Los establecimientos colaboradores del festival, entre los que se encuentra el patrocinador principal que da nombre a la banda organizadora, juegan un papel crucial en la sostenibilidad económica del evento.

La comunicación del festival en redes sociales y plataformas digitales ha experimentado una notable mejora en los últimos años. La estrategia de marketing, basada en la creación de contenido audiovisual de calidad, la interacción con la comunidad de seguidores y la colaboración con influencers del sector, ha ampliado significativamente el alcance del evento más allá de las fronteras regionales.

La decimonovena edición del FIG representa, por tanto, mucho más que una simple cita musical. Es la materialización de un proyecto cultural sostenible, anclado en la tradición pero abierto a la innovación, comprometido con la formación y la difusión patrimonial, y capaz de generar un impacto positivo en la comunidad local. La confirmación de las fechas del 3 al 6 de septiembre marca el inicio de la cuenta atrás para un evento que, una vez más, situará a Villaviciosa en el mapa de la música tradicional internacional.

Los amantes de la gaita y la música celta ya pueden apuntar en sus agendas estas fechas. La expectativa crece ante la promesa de un programa que, sin duda, volverá a superar las expectativas y consolidará el prestigio de un festival que ha sabido evolucionar sin perder su esencia. La música tradicional, lejos de ser un relicario museístico, demuestra en Villaviciosa su capacidad para conectar generaciones, culturas y territorios en torno a un instrumento que, en sus múltiples variantes, continúa siendo la voz de los pueblos.

Referencias

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