El Puerto de Alicante acoge hasta el próximo 3 de septiembre una visita de excepción: el buque escuela Palinuro, perteneciente a la Marina Militare Italiana, permanece atracado en el Muelle 14, ofreciendo a residentes y turistas la oportunidad de explorar sus cubiertas en jornadas de puertas abiertas gratuitas. Esta presencia constituye un hito en la programación cultural y portuaria de la ciudad, al acercar al público una embarcación que representa la síntesis perfecta entre tradición marinera y formación naval contemporánea.
Este emblemático velero, cuya silueta se ha convertido en un referente indiscutible de la instrucción náutica europea, combina más de ocho décadas de historia con una funcionalidad plenamente vigente. Con una eslora que roza los 70 metros, el Palinuro no se limita a ser un simple objeto de exhibición, sino que continúa cumpliendo activamente su misión original: la formación de las nuevas generaciones de marinos de la Armada italiana. Su presencia en Alicante representa, por tanto, mucho más que una escala técnica; es una oportunidad de conectar con un patrimonio flotante que permanece en activo, surcando los mares del mundo con la misma finalidad con la que fue concebido.
De Nantes a la Marina italiana: una trayectoria singular
La historia del Palinuro se remonta a 1934, cuando los prestigiosos astilleros franceses Dubigeon de Nantes botaron esta embarcación bajo el nombre original de Comandante Louis Richard. Diseñado en una época en la que la navegación a vela mantenía su relevancia formativa, el buque encarnaba las mejores tradiciones de la construcción naval gala.
Su destino cambió radicalmente en 1950, cuando la Armada italiana decidió incorporarlo a su flota con un propósito específico: convertirlo en buque escuela para la formación de sus futuros oficiales y suboficiales. Desde entonces, ha sido un elemento central en la pedagogía naval de Italia, surcando los océanos en misiones de instrucción que combinan tradición, técnica y disciplina. A lo largo de más de setenta años de servicio activo, se ha convertido en un aula flotante donde se forjan los valores y conocimientos fundamentales de la profesión marinera.
Arquitectura naval y diseño clásico
Desde un punto de vista técnico, el Palinuro está clasificado como goleta, configuración que se manifiesta en su estructura de tres palos principales más un bauprés en la proa. Esta disposición clásica le permite desplegar un total de quince velas que, conjuntamente, suman una superficie cercana a los 1.000 metros cuadrados de tela, una cifra impresionante que traduce en potencia y maniobrabilidad cuando los vientos son favorables.
Su silueta, inconfundible para los entendidos, se ha convertido en un referente visual de la instrucción naval europea. La combinación de su diseño clásico con la funcionalidad requerida para la formación de nuevas generaciones le confiere un estatus único dentro de la flota de entrenamiento del continente. A bordo, los cadetes aprenden los principios fundamentales de la navegación, la meteorología y el liderazgo, además de respetar las técnicas ancestrales que siguen siendo relevantes en la era digital.
Jornadas de puertas abiertas en Alicante
La ciudad de Alicante ha sido incluida en la agenda del Palinuro como parte de su programa de escalas internacionales. Las visitas se organizan en turnos distribuidos a lo largo de tres jornadas, facilitando la asistencia tanto a residentes como a turistas.
Los horarios establecidos son:
- Domingo 31 de agosto: de 10.00 a 12.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas
- Lunes 1 de septiembre: de 10.00 a 12.00 horas
- Martes 2 de septiembre: de 10.00 a 12.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas
Esta programación dual de mañana y tarde permite a los interesados elegir el momento que mejor se adapte a sus necesidades. No se requiere inscripción previa, aunque se recomienda puntualidad dado el carácter gratuito de la actividad. La tripulación guiará a los visitantes, explicando las diferentes zonas del buque y respondiendo a las preguntas sobre la vida a bordo.
El 61º Crucero de Instrucción: formación en alta mar
El Palinuro llega a Alicante tras completar el 61º Crucero de Instrucción, una travesía que ha llevado a la embarcación por diversos puntos del Mediterráneo con una tripulación compuesta por alumnos del Colegio Naval Francesco Morosini de Venecia y la Escuela Básica de Suboficiales de Tarento.
Esta misión formativa representa la culminación de meses de preparación teórica y práctica. Durante el crucero, los cadetes participan activamente en todas las maniobras del buque, desde la driza de velas hasta la planificación de rutas, pasando por la guardia en el puente de mando. Esta experiencia real es fundamental para forjar el carácter y las competencias técnicas que definirán su carrera profesional.
La escala en Alicante llega después de una travesía directa desde Palermo, la capital siciliana. La elección del Puerto de Alicante como destino responde a las excelentes relaciones históricas entre las autoridades portuarias de ambas naciones y a la capacidad de la ciudad para acoger embarcaciones de estas características.
Próxima etapa: rumbo a Menorca
Tras su paso por Alicante, el Palinuro zarpará el 3 de septiembre con destino a Mahón, en la isla de Menorca, su última escala internacional antes de regresar a aguas italianas. Desde la capital menorquina, emprenderá el viaje de regreso a su base, donde los alumnos finalizarán su período de instrucción a bordo.
Esta ruta triangular entre Sicilia, la península ibérica y las Baleares ilustra la vocación mediterránea del Palinuro y su papel como embajador flotante de la tradición naval italiana.
Una oportunidad única para el público alicantino
La presencia del Palinuro en Alicante representa una oportunidad excepcional para conocer de primera mano una pieza viva de la historia naval europea. Para los aficionados a la náutica, es una ocasión única de observar de cerca la configuración técnica de una goleta clásica. Para el público general, constituye una experiencia educativa y cultural que conecta directamente con el mar, elemento fundamental en la identidad de Alicante.
Las autoridades portuarias han facilitado el acceso al buque, garantizando la seguridad de los visitantes y el respeto a los protocolos establecidos por la Marina italiana. La tripulación, compuesta por oficiales experimentados y cadetes en formación, se encargará de guiar a los visitantes y resolver sus dudas sobre la vida a bordo.
Patrimonio naval en movimiento
El Palinuro encarna la filosofía de que el patrimonio no debe encerrarse en museos estáticos, sino mantenerse activo y funcional. Cada travesía, cada escala, cada alumno que forma a bordo contribuye a perpetuar un saber hacer que de otro modo correría el riesgo de desvanecerse.
Su visita a Alicante refuerza los lazos culturales entre Italia y España, dos naciones con profundas raíces marítimas. En un momento en que la automatización domina todos los ámbitos, el Palinuro recuerda que ciertas habilidades —la observación del cielo, la lectura del viento, la coordinación en el trabajo de cubierta— siguen siendo absolutamente insustituibles.
La oportunidad de visitar este buque escuela es una invitación a valorar la tradición, el esfuerzo colectivo y la conexión humana con el entorno marino. Una experiencia que trasciende la mera curiosidad turística para convertirse en un momento de reflexión sobre el papel que el mar ha jugado en la configuración de nuestras sociedades costeras. Para los alicantinos, es además una oportunidad de reafirmar su propia identidad marinera a través del encuentro con un hermano mayor de los mares mediterráneos.