El Al Hilal consolidó su dominio en la liga saudita al imponerse por 3-1 al Al Nassr en un encuentro vibrante que tuvo de todo: goles, polémica, una expulsión decisiva y la frustración de Cristiano Ronaldo. La victoria, conseguida tras una remontada en la segunda mitad, deja a los de Simone Inzaghi con 38 puntos, siete más que su rival directo, prácticamente sentenciando el campeonato.
El partido comenzó con un ritmo trepidante. Ambos equipos salieron al césped con la intención de imponer su juego, conscientes de que el resultado tendría un peso específico enorme en la clasificación. Fue el Al Nassr quien sorprendió primero, encontrando el gol tempranero que le daba ventaja y esperanzas de luchar por el liderato.
El tanto llegó tras una jugada colectiva de precisión. Cristiano Ronaldo, como no podía ser de otra manera, apareció en el momento justo para culminar una triangulación perfecta y batir la portería rival. El portugués, máxima estrella de la liga, celebró con intensidad un gol que ponía a su equipo por delante y que, momentáneamente, recortaba distancias en la tabla.
Con este resultado se llegó al descanso. Los jugadores se marcharon a los vestuarios con un 0-1 en el marcador que dejaba todo abierto. La clasificación provisional reflejaba un Al Hilal con 35 puntos, seguido de cerca por el Al Nassr con 34, lo que convertía la segunda mitad en una auténtica final anticipada.
La reanudación trajo consigo un guion completamente diferente. El Al Hilal salió con otra actitud, presionando arriba y buscando el empate con insistencia. La presión dio sus frutos cuando, tras una acción dentro del área, el colegiado señaló penalti. Al Dawsari no perdonó desde los once metros y estableció el 1-1, devolviendo la igualdad al electrónico.
Sin embargo, el momento decisivo llegó poco después. Rubén Neves, centrocampista del Al Hilal, recibió una tarjeta amarilla por protestar al árbitro. La jugada se originó cuando el guardameta del Al Nassr, tras recoger el balón de la red, propinó un manotazo al portugués. Los jugadores del Al Hilal reclamaron la expulsión con vehemencia, y el colegiado, tras revisar la acción, decidió mostrar la tarjeta roja al portero rival.
Esta decisión cambió por completo el signo del encuentro. Jorge Jesús, técnico del Al Nassr, se vio obligado a realizar un cambio forzoso, sacando a uno de sus hombres de ataque para que el suplente Mubarak ocupara la portería. La expulsión mermó notablemente las opciones del conjunto visitante, que pasó a jugar con diez hombres durante el tramo final.
El Al Hilal no desaprovechó la superioridad numérica. Los de Inzaghi intensificaron su dominio y pronto llegó el segundo penalti a su favor. Simakan cometió una falta clara dentro del área y el colegiado no dudó en señalar la pena máxima por segunda vez. Esta vez fue Ruben Neves quien se encargó de transformarla, colocando el 2-1 en el marcador y desatando la euforia en las gradas.
El golpe fue duro para el Al Nassr, que intentó reaccionar con lo poco que le quedaba. Kingsley Coman, que había realizado un gran partido, tuvo que abandonar el terreno de juego cojeando tras un fuerte choque con el portero del Al Hilal. El extremo francés, ex del Bayern Múnich, mostraba gestos de dolor evidentes y requirió asistencia médica, lo que supuso una nueva pérdida para los de Jorge Jesús.
El desenlace llegó cuando Iñigo Martínez rompió el fuera de juego en una jugada a balón parado, permitiendo que Kanno anotara el tercer tanto para el Al Hilal. El gol sentenció el encuentro y dejó a Cristiano Ronaldo con gestos de desesperación en el banquillo, ya que minutos antes había sido sustituido por decisión técnica.
El cambio del portugués generó cierta controversia. Ronaldo abandonó el campo con evidentes muestras de contrariedad, sin entender la decisión de Jorge Jesús. La imagen del delantero frustrado se convirtió en uno de los momentos más comentados del partido, especialmente tras la derrota final.
Con este resultado, el Al Hilal alcanza los 38 puntos, consolidándole en lo más alto de la tabla. El Al Nassr se queda con 31, prácticamente descartado de la lucha por el título a falta de varias jornadas. La victoria de los de Inzaghi les da un colchón de siete puntos que parece insalvable.
El encuentro dejó varias conclusiones claras. La efectividad del Al Hilal desde el punto de penalti, la importancia de mantener la disciplina en un partido de esta magnitud y la capacidad de remontada de un equipo que demostró por qué es el líder indiscutible de la competición. Por su parte, el Al Nassr deberá levantar la moral tras una derrota que le duele tanto en lo deportivo como en lo anímico.
El árbitro Letexier tuvo mucho trabajo durante los noventa minutos, especialmente en la segunda mitad, cuando el rifirrafe entre jugadores se intensificó. La gestión del colegiado fue clave en el desarrollo del encuentro, especialmente en la decisión de expulsar al guardameta visitante.
El Al Nassr intentó ser valiente a pesar de jugar en inferioridad numérica. Lo intentó Coman con un remate de izquierdas que se marchó desviado, y también lo probó Al Hassan desde fuera del área, pero sus intentos no encontraron portería. La falta de efectividad y la expulsión condenaron a los de Jorge Jesús.
Inzaghi, por su parte, realizó cambios inteligentes buscando el triunfo. La victoria deja la liga muy de cara para el Al Hilal, que puede encarar las próximas jornadas con mayor tranquilidad. La segunda parte fue un monólogo de su equipo, que supo aprovechar cada error del rival.
El partido también tuvo sus momentos de tensión. Rubén Neves buscó la escuadra en un lanzamiento de falta directa, pero el balón se marchó muy alto. Brozovic también probó suerte desde la media luna, sin éxito. Las ocasiones se sucedían, pero la definición fue lo que marcó la diferencia.
Al final, el Al Hilal celebró una victoria merecida que le acerca al título. La remontada, con dos goles de penalti y un tercero en jugada a balón parado, demuestra la solidez de un equipo que no se rinde ante ningún adversario. La expulsión del portero del Al Nassr fue el punto de inflexión, pero la superioridad local ya se había hecho notar desde el inicio de la segunda mitad.
Cristiano Ronaldo, pese a su gol, se marcha con sensación de frustración. El portugués vio cómo su equipo se desmoronaba tras la expulsión y cómo la liga se le escapaba. La imagen final, con el delantero en el banquillo mientras su rival celebraba, resume la noche de los de Riad.
El derbi saudita cumplió con las expectativas. Emoción, goles, polémica y un resultado que deja el campeonato encarrilado. El Al Hilal demostró por qué es el mejor equipo de la liga, y el Al Nassr deberá conformarse con la segunda plaza y con la sensación de haber perdido una oportunidad de oro.