El Real Madrid demostró una vez más su capacidad de reacción en la máxima competición continental al superar a Dubai Basketball en un encuentro que parecía complicado tras una primera mitad para olvidar. Los de Scariolo encontraron en la segunda parte el ritmo defensivo y ofensivo necesario para doblegar a un rival que había dominado los primeros veinte minutos con autoridad.
El partido, correspondiente a la jornada de Euroliga, comenzó con un Real Madrid desconectado en el plano defensivo. Los dubaitíes aprovecharon cada error de concentración para anotar con facilidad, castigando especialmente la falta de intensidad de los blancos en el perímetro. La defensa, que es uno de los pilares fundamentales del equipo español, brilló por su ausencia durante los dos primeros cuartos, lo que permitió al conjunto visitante llegar al descanso con una ventaja preocupante.
Sin embargo, los vestuarios supusieron un punto de inflexión. El mensaje de Scariolo caló hondo en sus jugadores, que salieron a la cancha con una actitud completamente diferente. La intensidad defensiva se multiplicó por diez, y el Real Madrid comenzó a jugar el baloncesto que le caracteriza. La presión sobre el balón, la ayuda en el poste bajo y la rapidez en las rotaciones ahogaron las opciones ofensivas de Dubai Basketball.
El tercer cuarto fue clave para entender la remontada. Lyles se convirtió en el hombre que despertó al equipo con su energía y acierto en los momentos iniciales del segundo tiempo. Su contribución fue decisiva para recortar distancias y dar confianza a un grupo que necesitaba un empujón anímico. Pero no estuvo solo en esta tarea.
Mario Hezonja firmó un partido redondo con 20 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias, demostrando la regularidad que le ha caracterizado en las últimas semanas. El croata se erigió como el líder ofensivo del equipo en los momentos de mayor tensión, especialmente en el último cuarto donde anotó 13 puntos que resultaron fundamentales para sentenciar el encuentro. Su capacidad para crear su propio tiro y para generar ventajas desde el poste alto se convirtió en un quebradero de cabeza constante para la defensa rival.
El entrenador blanco no dudó en elogiar su rendimiento: "Mario está siendo bastante regular en los últimos partidos. Ha encontrado su rol dentro del equipo y está aportando tanto en ataque como en defensa. Su versatilidad nos da muchas opciones". Estas palabras reflejan la importancia que Hezonja ha adquirido en el sistema de Scariolo, convirtiéndose en un jugador de referencia en los momentos decisivos.
Otro de los grandes protagonistas fue Facundo Campazzo. El base argentino controló el ritmo del partido con su inteligencia, distribuyendo el balón con criterio y anotando 17 puntos con 6 asistencias. Su triple en el último cuarto rompió definitivamente el partido, ampliando la brecha blanca cuando Dubai Basketball intentaba acercarse. Campazzo también demostró su sangre fría desde la línea de tiros libres, anotando los lanzamientos finales que cerraron el triunfo para su equipo.
El ferrolano Alberto Abalde completó un partidazo con 14 puntos, mostrando una gran eficiencia en el tiro y una solidez defensiva que ayudó a contener a los exteriores rivales. Su contribución, aunque menos espectacular que la de otros compañeros, fue igual de importante para el equilibrio del equipo. Scariolo lo reconoció abiertamente: "Abalde ha hecho un partidazo. Su trabajo silencioso en ambos lados de la cancha es fundamental para nosotros".
Por su parte, Gabriel Deck aportó 12 puntos y 7 rebotes, demostrando una vez más su capacidad para hacer daño desde el poste bajo y para capturar balones en ataque que generan segundas oportunidades. Su físico y su inteligencia en el juego interior complementaron perfectamente el trabajo de los exteriores.
El entrenador italiano analizó la victoria con perspectiva: "El equipo ha hecho un esfuerzo tremendo en la segunda parte. Nuestra afición entiende nuestras limitaciones y nuestros defectos, pero también la voluntad de superarlos y competir. La defensa no ha estado a la altura en la primera parte, y eso es algo que no podemos permitirnos. Si vas al 70% te meten canastas fáciles". Estas palabras reflejan la autocrítica constructiva que caracteriza a Scariolo, siempre exigiendo el máximo a sus jugadores.
El rival, Dubai Basketball, tuvo en Bacon a su mejor hombre con 26 puntos y un 4/5 en triples. El escolta norteamericano castigó duramente a la defensa blanca en la primera mitad y mantuvo vivo a su equipo durante la remontada madridista. Sin embargo, en los momentos decisivos, la presión defensiva del Real Madrid logró limitar su impacto. Bacon recibió una técnica por protestar y, aunque anotó los tiros libres de penalización, no pudo evitar la derrota de su equipo.
El último cuarto fue un monólogo blanco. Un parcial de 11-0 encabezado por Hezonja y Maledon sentenció el encuentro cuando quedaban menos de cinco minutos para el final. La defensa blanca ahogó cada intento de acercamiento, y el ataque encontró soluciones en las manos de sus estrellas. El Real Madrid alcanzó los 104 puntos, su tope anotador en lo que va de temporada en Euroliga, demostrando el potencial ofensivo del que dispone cuando encuentra el ritmo adecuado.
La victoria permite al Real Madrid mantenerse en las posiciones de privilegio de la clasificación y reafirma su condición de candidato a todo en esta competición. La capacidad de reacción demostrada ante Dubai Basketball es una de las señas de identidad de este grupo, que nunca se rinde pese a las adversidades. La segunda mitad mostró la versión más completa del equipo, con una defensa sólida, un ataque fluido y una generosidad colectiva que se tradujo en siete jugadores por encima de los 15 de valoración.
El camino en Euroliga sigue siendo largo y exigente, pero este tipo de victorias fortalecen el carácter del equipo. El Real Madrid demostró que puede competir al más alto nivel incluso cuando las cosas no salen como espera en los primeros compases. La clave está en mantener la intensidad durante los 40 minutos, algo que Scariolo tendrá muy presente en los próximos entrenamientos. La lección está clara: en Euroliga no se puede regalar ni un solo minuto.