Chupe lidera la remontada del Málaga CF ante la AD Ceuta

Dos goles del delantero antes del descanso dan la victoria a los blanquiazules, que ascienden a la séptima posición con 32 puntos

El Málaga Club de Fútbol continúa con su imparable trayectoria en LaLiga Hypermotion. En la jornada 21, los blanquiazules superaron por 2-1 a la Agrupación Deportiva Ceuta en un encuentro vibrante celebrado en el estadio de La Rosaleda. La figura indiscutible del choque fue Chupe, autor de dos tantos en los instantes finales del primer tiempo que dieron la vuelta al marcador inicial adversario.

El conjunto dirigido por Funes demostró una vez más su capacidad de sobreponerse a las circunstancias complicadas. A pesar de encajar un gol prematuro, el equipo mantuvo la calma y construyó una remontada basada en la persistencia y el talento individual de su delantero estrella. Con este triunfo, los malagueños alcanzan los 32 puntos en la clasificación, situándose en la séptima posición y asomando ya con seriedad a los puestos de promoción de ascenso.

El inicio del duelo resultó traumático para los intereses locales. Apenas habían transcurrido tres minutos de juego cuando el Ceuta se adelantó en el luminoso. Los visitantes, comandados por José Juan Romero, aprovecharon su primera aproximación seria para batir la portería defendida por Alfonso Herrero. La jugada surgió de una acción a balón parado, especialidad del conjunto caballa. Cristian Rodríguez ejecutó un córner preciso y Kuki Zalazar, exjugador del Málaga, se anticipó a la defensa para cabecear a la red. El 0-1 reflejaba una situación inesperada que obligaba a los de Martiricos a reaccionar con urgencia.

Durante los siguientes minutos, el Málaga encontró dificultades para penetrar el bloque defensivo ceutí. Los visitantes, cómodos con la ventaja, replegaron líneas y concedieron escasos espacios. A partir del minuto 20, el dominio local se hizo evidente y comenzaron a generarse ocasiones claras. Larrubia protagonizó la primera gran oportunidad, recibiendo dentro del área y disparando raso al palo, pero Guille Vallejo respondió con una intervención de mérito.

La dinámica del encuentro sufrió una alteración significativa en el minuto 25, cuando Rubén Díez tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión. Su sustituto, Bodiger, entró a ocupar su posición. Poco después, el Málaga reclamó su primera pena máxima. Chupe cayó dentro del área en un córner, pero ni el colegiado Eder Mallo ni el VAR consideraron suficiente la infracción. Sería el preludio de lo que vendría después.

La insistencia blanquiazul tuvo su recompensa justo antes del descanso. En el minuto 45, una diagonal perfecta de Joaquín desbordó la zaga visitante. El centrocampista filtró un pase al espacio que Chupe recogió con velocidad. El guardameta ceutí derribó al atacante malagueño y esta vez el árbitro no dudó en señalar el penalti. El propio Chupe se encargó de la ejecución, engañando al portero y estableciendo el 1-1 en el marcador.

El tiempo añadido, que alcanzó los seis minutos, se convirtió en un auténtico vendaval blanquiazul. A los dos minutos del empate, Chupe volvió a aparecer con una obra de arte. Controló un balón con la derecha de espaldas a la portería, y sin dejarlo caer, ejecutó un golazo de bandera que se coló por la escuadra, fuera del alcance de Guille Vallejo. El 2-1 reflejaba la superioridad local y dejaba el partido encarrilado antes del intermedio.

La segunda mitad presentó un guión diferente. El Málaga dispuso de numerosas contragoladas para sentenciar, pero la falta de puntería impidió aumentar la ventaja. El momento más llamativo llegó en el minuto 70, cuando el conjunto local volvió a disponer de un penalti. Nuevamente Chupe fue el designado, pero esta vez su lanzamiento se marchó desviado, desaprovechando la oportunidad de cerrar el duelo.

Los últimos compases del encuentro transcurrieron con sufrimiento, una constante en las últimas jornadas del Málaga. La defensa resistió los embates ceutíes y el resultado ya no se movió. La victoria permite a los de Funes cerrar la primera vuelta con sensaciones excelentes, habiendo sumado 32 puntos y manteniendo opciones reales de pelear por los playoffs de ascenso.

El rendimiento de Chupe resulta fundamental para las aspiraciones del equipo. Sus dos goles ante el Ceuta demuestran su capacidad de resolución en momentos clave. El delantero se ha consolidado como referente ofensivo, capaz de generar peligro tanto en jugadas estáticas como en acciones de movimiento.

El Málaga CF ha transformado su temporada en apenas dos meses. De una situación complicada, el equipo ha escalado posiciones hasta colocarse a las puertas de la zona de promoción. La confianza en el vestuario es palpable, y el rendimiento colectivo mejora semana tras semana. La afición de La Rosaleda vuelve a soñar con el ascenso, y cada victoria refuerza esa ilusión.

El próximo desafío para los blanquiazules será mantener esta regularidad en la segunda vuelta. La competición en LaLiga Hypermotion es feroz, y cualquier tropiezo puede resultar costoso. Sin embargo, el equipo demuestra madurez y solidez defensiva, dos pilares fundamentales para afrontar con garantías lo que resta de campeonato.

La victoria ante el Ceuta refuerza la moral de un grupo que cree en sus posibilidades. Los jugadores han asimilado las ideas de su cuerpo técnico y muestran un estilo definido sobre el terreno. La presión de La Rosaleda se ha convertido en un factor positivo, empujando al equipo en los momentos de dificultad.

Con 21 jornadas disputadas, el Málaga CF ocupa una posición privilegiada. Los 32 puntos cosechados le sitúan a tan solo dos del sexto clasificado, último puesto que da acceso a la promoción. La regularidad ha sido la clave de esta mejoría, sumando victorias consecutivas que han inyectado confianza al plantel.

El rendimiento defensivo también merece mención. A pesar del gol inicial, el equipo supo reaccionar y no concedió más ocasiones claras al rival. La solidez en la retaguardia permite al Málaga competir con garantías en cada partido, sabiendo que su ataque, liderado por Chupe, resolverá las situaciones de peligro.

La afición malagueña ha respondido con entusiasmo a esta racha positiva. La Rosaleda vuelve a llenarse con ilusión, y cada partido se convierte en una fiesta para los seguidores blanquiazules. El apoyo del público se ha convertido en un jugador más, empujando al equipo en los momentos de mayor dificultad.

El camino hacia la promoción es largo y exigente. Quedan 21 jornadas por delante, y el Málaga deberá mantener este nivel para consolidar su posición. La plantilla es consciente de la dificultad, pero también de sus posibilidades. El trabajo diario en los entrenamientos y la unidad del grupo son las bases de este proyecto.

El técnico Funes ha conseguido sacar lo mejor de cada jugador. Su idea de juego se asimila cada semana mejor, y el equipo muestra una identidad clara. La capacidad de sobreponerse a los contratiempos, como el gol tempranero del Ceuta, demuestra la madurez de un grupo que cree en sus posibilidades.

La temporada del Málaga CF está siendo una montaña rusa de emociones. Desde la preocupación inicial hasta la euforia actual, el equipo ha vivido una transformación radical. Cada victoria refuerza la confianza y acerca al objetivo final: el ascenso a LaLiga Santander.

El rendimiento de Chupe es el catalizador de este cambio. Su capacidad goleadora ha despertado la ilusión de una afición que ve en él al líder ofensivo que necesitaba el equipo. Los dos goles ante el Ceuta son solo el último capítulo de una temporada excepcional para el delantero.

El Málaga CF mira al futuro con optimismo. La segunda vuelta del campeonato presenta nuevos retos, pero el equipo está preparado. La experiencia acumulada y la confianza ganada son las armas para afrontar con garantías lo que resta de temporada.

Referencias

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