El asesinato de una mujer a manos de un agente del ICE en Mineápolis la semana pasada ha desatado una ola de protestas sin precedentes contra este cuerpo policial. El incidente, que ha conmocionado a la opinión pública tanto en Estados Unidos como internacionalmente, ha puesto el foco sobre la naturaleza y las prácticas de la policía de inmigración estadounidense. El periodista Guillermo Fesser no ha dudado en calificar a estos agentes como "matones sin fronteras", una definición que resume la creciente preocupación por la deriva autoritaria de esta institución.
## Origen y evolución del ICE
El Immigration and Customs Enforcement (ICE) nació en 2003 como respuesta directa a los atentados del 11 de septiembre. Su misión original era clara: prevenir la entrada de terroristas en territorio estadounidense y evitar que se repitiera una tragedia similar. El contexto de su creación estaba marcado por el miedo y la necesidad de reforzar la seguridad nacional frente a amenazas externas. En aquel momento, la prioridad era identificar y detener a individuos con vínculos con el terrorismo internacional.
Sin embargo, dos décadas después, el ICE ha experimentado una metamorfosis radical. Bajo la administración de Donald Trump, el cuerpo ha virado hacia un enfoque de cero tolerancia contra la inmigración irregular, independientemente del perfil de las personas. Esta transformación ha sido denunciada por numerosos observadores y expertos en derechos humanos, que ven con preocupación cómo una agencia creada para combatir el terrorismo se ha convertido en una máquina de deportaciones masivas.
## La crítica de Guillermo Fesser
En su intervención en el programa "El Intermedio", Guillermo Fesser ha sido contundente: "Se ha convertido, en esta administración, en un ejército de matones al servicio del presidente". Esta afirmación no es gratuita. El periodista detalla cómo el ICE ha abandonado su función original para dedicarse a redadas en centros de trabajo, arrestar a inmigrantes sin antecedentes penales y realizar detenciones masivas sin garantías procesales.
Fesser explica que las protestas ciudadanas han logrado algo crucial: "han ayudado a que las personas que solo ven Fox News puedan ver que ICE, realmente, se ha convertido en una gente que lo que se dedica a hacer son redadas en lugares habituales de trabajo, arrestar a inmigrantes que no tienen antecedentes y detenciones masivas con el fin de deportar a lugares sin abogados y sin juicio previo".
La definición "matones sin fronteras" encapsula la percepción de que el ICE actúa sin límites legales ni éticos. Fesser califica al cuerpo como "una policía militarizada, politizada y, sobre todo, desprovista de cualquier principio moral". Esta caracterización refleja la creciente militarización de las agencias de control fronterizo y su uso como herramienta política.
## Entrenamiento y estructura bajo sospecha
Uno de los aspectos más controvertidos que Fesser destaca es el entrenamiento recibido por los agentes. Según sus investigaciones, el entrenamiento de los altos mandos "lo hace Israel", lo que introduce un componente geopolítico adicional a la polémica. Sobre la formación del resto de agentes, admite que existen "serias dudas" sobre su calidad y contenido.
Esta información plantea preguntas fundamentales sobre la preparación de quienes ejercen el control migratorio. ¿Se están aplicando tácticas de contrainsurgencia diseñadas para contextos bélicos contra población civil inmigrante? La falta de transparencia en los programas de capacitación alimenta la desconfianza y justifica las críticas sobre la deshumanización del trabajo migratorio.
## La voz de la autoridad local
La posición del ICE no solo genera rechazo entre activistas y periodistas. Figuras de la autoridad local también han alzado la voz. La sheriff del Condado de Filadelfia, Rochelle Bilal, ha sido especialmente crítica. En una rueda de prensa, Bilal advirtió que si los agentes del ICE operan en Filadelfia, "el criminal que está en la Casa Blanca no va a poder evitar que los mandemos a la cárcel".
Esta declaración es extraordinaria por varios motivos. Primero, porque una sheriff acusa directamente al presidente de ser un "criminal". Segundo, porque anuncia que las autoridades locales no colaborarán con el ICE e incluso podrían detener a sus agentes si actúan fuera de la ley. Bilal ha señalado además que las acciones del ICE han puesto en peligro el respeto a las fuerzas de seguridad de todo el país.
El conflicto entre autoridades federales y locales refleja la fractura social que la política migratoria ha generado. Ciudades santuario y jurisdicciones que se niegan a cooperar con el ICE se multiplican, creando un panorama jurídico complejo y contradictorio.
## Punto de inflexión en Mineápolis
El crimen ocurrido en Mineápolis representa un antes y un después. No solo por la brutalidad del hecho en sí, sino por la reacción ciudadana que ha desencadenado. Fesser considera que ha supuesto un "punto de inflexión" porque ha generado "una mayor conciencia ciudadana y mayor valentía".
Particularmente significativo es el papel de las mujeres en estas protestas. El periodista destaca "sobre todo en las mujeres que se enfrentan a ICE para defender a sus vecinos". Este activismo femenino se suma a un movimiento más amplio de solidaridad comunitaria donde vecinos, activistas y organizaciones civiles se organizan para proteger a los inmigrantes de redadas arbitrarias.
Las protestas no son meras manifestaciones de repudio. Son acciones concretas: vigilancia de patrullas, difusión de información sobre derechos legales, creación de redes de alerta y presión política. Esta organización civil muestra una sociedad que se moviliza cuando percibe que las instituciones han traspasado líneas rojas.
## Implicaciones para el futuro
La crisis del ICE plantea interrogantes sobre el modelo de control migratorio estadounidense. ¿Es sostenible una agencia que actúa como brazo armado de una agenda política concreta? ¿Cómo se reconcilia la seguridad nacional con el respeto a los derechos humanos?
La respuesta de la sociedad civil sugiere que la ciudadanía no está dispuesta a aceptar prácticas que considera injustas. La visibilidad mediática, combinada con el activismo local, está logrando lo que años de informes internacionales no habían conseguido: poner el tema en la agenda pública y forzar un debate sobre la legitimidad de las acciones del ICE.
Para Fesser, el camino es claro: la presión ciudadana debe continuar para que "las personas que solo ven Fox News" puedan acceder a una visión crítica y realista de lo que está ocurriendo. La información y la movilización son las herramientas para contrarrestar lo que él define como una policía "desprovista de cualquier principio moral".
El futuro inmediato del ICE dependerá de múltiples factores: resultados electorales, presión judicial, activismo ciudadano y decisiones políticas. Lo que parece indudable es que la institución ha perdido legitimidad ante una parte significativa de la población y que cada acción controvertida genera más resistencia.
## Conclusión
El asesinato en Mineápolis ha destapado una caja de Pandora que va más allá de un crimen individual. Ha puesto en tela de juicio la naturaleza misma del ICE, sus métodos, su entrenamiento y su finalidad. Las palabras de Guillermo Fesser, duras y contundentes, reflejan un sentimiento compartido por activistas, autoridades locales y comunidades afectadas.
La definición de "matones sin fronteras" no es solo una descalificación retórica. Es una acusación precisa sobre una institución que actúa sin límites, sin escrúpulos y sin rendición de cuentas. La reacción ciudadana, liderada en muchos casos por mujeres valientes, muestra que la sociedad estadounidense tiene límites y que está dispuesta a defenderlos.
El debate sobre inmigración en Estados Unidos ya no es solo sobre números, fronteras o leyes. Es sobre derechos humanos, dignidad y qué tipo de sociedad se quiere construir. El ICE, creado para proteger contra el terrorismo, ahora es visto por muchos como una fuente de terror para comunidades enteras. Esa paradoja define la crisis actual y señala la necesidad urgente de reformas profundas.