Pedro Martínez pide calma tras la derrota de Valencia Basket ante Unicaja

El entrenador del conjunto taronja analiza el tropiezo en la jornada 15 de la Liga Endesa y defiende el esfuerzo de sus jugadores ante el exigente calendario

Pedro Martínez, técnico principal de Valencia Basket, compareció ante los medios de comunicación en la sala de prensa del pabellón taronja tras la derrota de su equipo a manos de Unicaja en el compromiso correspondiente a la decimoquinta jornada de la competición doméstica. El conjunto valenciano, que se sitúa con un balance de 11 victorias y 4 derrotas tras este resultado, encadenó su segundo revés consecutivo, una circunstancia que ha generado cierta inquietud en la entidad y entre su afición, acostumbrada a un rendimiento más consistente.

Durante su intervención, que duró aproximadamente quince minutos y en la que respondió a numerosas preguntas de los periodistas presentes, el entrenador catalán mostró una actitud reflexiva y conciliadora, reconociendo desde el primer momento el malestar natural que produce perder dos encuentros seguidos en tan solo unos días. "Los jugadores están evidentemente afectados y tocados por estos resultados negativos. A nadie le agrada caer derrotado en dos ocasiones consecutivas, independientemente de que sean en casa o fuera de nuestra cancha. La reacción emocional es directamente proporcional a la alegría y satisfacción que sentimos cuando conseguimos triunfos importantes. Es matemático", manifestó Martínez con su habitual claridad y contundencia.

El preparador taronja quiso dejar claro de forma tajante que su vestuario cuenta con su total respaldo y confianza, independientemente de los resultados recientes o de la presión que pueda generar la situación. "El único mensaje que puedo transmitir sobre el estado del vestuario es que tengo todo mi respeto y admiración por los jugadores que conforman esta plantilla. Son profesionales de élite que intentan ofrecer su máximo nivel en cada compromiso, compitiendo prácticamente cada dos días entre las diferentes competiciones que afrontamos simultáneamente", explicó con énfasis y orgullo.

Martínez profundizó de manera notable en las dificultades técnicas y mentales que conlleva la preparación de los encuentros en un calendario tan apretado como el actual, especialmente para un equipo que compite en múltiples frentes. "No se trata únicamente de una cuestión física o de desgaste muscular, sino fundamentalmente del esfuerzo mental y cognitivo que deben realizar para preparar cada confrontación de manera específica y detallada. Cada rival que nos enfrentamos requiere un análisis detallado, un scouting diferente y particular con sus tendencias, fortalezas y debilidades. Los jugadores deben asimilar información nueva, sistemas de juego complejos y características individuales de los oponentes en muy poco tiempo, lo que supone un desgaste adicional a nivel cerebral que a veces se subestima", señaló el técnico con gran detalle.

El entrenador también reconoció con honestidad y autocrítica que el adversario sabe detectar y aprovechar los momentos de debilidad o falta de confianza que se generan tras resultados negativos. "El rival, que también tiene excelentes profesionales en su cuerpo técnico, percibe cuándo hemos perdido algo de confianza en nuestro juego y lo capitaliza de manera inteligente y eficaz. Es lógico desde su perspectiva y está muy bien ejecutado por ellos. Tanto en el partido de Mónaco de la pasada semana como en el de hoy, comenzamos los encuentros a un gran nivel, con intensidad, acierto y buenas sensaciones. El problema surge cuando no mantenemos esa regularidad durante los cuarenta minutos completos y sufrimos los habituales altibajos", analizó con detalle y precisión.

Ante la situación de haber encadenado dos derrotas consecutivas por primera vez en la temporada, Martínez descartó rotundamente realizar cambios drásticos o revoluciones en el sistema de juego. "No vamos a modificar nuestro proceder habitual ni nuestra filosofía de trabajo que nos ha llevado a este balance positivo de 11-4. Haremos exactamente lo mismo que siempre: analizar el encuentro con frialdad, extraer conclusiones objetivas y preparar el siguiente compromiso en función del rival que tengamos por delante y de nuestras necesidades internas. La clave está en mirar hacia adelante con perspectiva y no obsesionarnos con el pasado inmediato", afirmó con contundencia y serenidad.

El entrenador insistió reiteradamente en la importancia de mantener la compostura y la estabilidad emocional en momentos complicados de la temporada. "No podemos caer en el dramatismo ni en la desesperación que genera una racha negativa. Hay que perseverar, mantener la tranquilidad y mejorar aquellos aspectos tácticos y técnicos que necesiten corrección y ajustes. No creo que sea necesario ningún tipo de revolución o cambio radical en este momento del campeonato. Las cosas no van mal, simplemente hemos tenido dos partidos complicados consecutivos", aseveró con claridad.

Martínez fue tajante al rechazar cualquier tipo de excusa relacionada con el calendario o la acumulación de partidos como justificación de los resultados. "No vamos a justificar estas derrotas por la cantidad de partidos que disputamos en poco tiempo o por el desgaste acumulado. Esa justificación no debe salir de nuestra boca ni de nuestro vestuario bajo ningún concepto. Es nuestro trabajo, es nuestro reto deportivo, y esta exigencia es positiva para crecer como equipo y como club. Lo que no podemos hacer bajo ningún concepto es lamentarnos, quejarnos o buscar pretextos externos que no nos ayudan a progresar", concluyó con firmeza y determinación.

El preparador catalán dejó claro que la responsabilidad es compartida entre todos los miembros de la organización y que cada uno debe reflexionar sobre su aportación individual al colectivo. "No buscamos excusas, ni individuales ni colectivas, porque eso nos debilita como grupo. Cada jugador, cada miembro del staff técnico debe pensar en qué puede hacer mejor y de forma más eficiente para ayudar al grupo a superar esta situación. Esa es la mentalidad ganadora que necesitamos para superar este bache temporal", finalizó con rotundidad.

Con estas declaraciones, Pedro Martínez intenta calmar los ánimos en un momento delicado de la temporada, donde la regularidad y la estabilidad emocional serán clave para mantenerse en las posiciones altas de la clasificación y afrontar con garantías la segunda fase de la competición doméstica, así como los compromisos europeos que se avecinan en las próximas semanas.

Referencias

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