Mirandés y Almería dividen honores en un intenso 2-2

Javi Hernández firma un doblete espectacular en su estreno, pero Arribas rescata el empate en el último suspiro desde los once metros

El Estadio de Anduva presenció una jornada vibrante de Segunda División que culminó con un empate a dos entre el Mirandés y el Almería, resultado que dejó sabor agridulce en ambos conjuntos. Los locales lograron abandonar provisionalmente la última posición, mientras los visitantes vieron escapar la oportunidad de infiltrarse en los puestos de privilegio que otorgan el ascenso directo.

El duelo arrancó con un protagonista inesperado que se convirtió en la gran revelación de la tarde. Javi Hernández, futbolista cedido por el Espanyol que vestía por primera vez la elástica jabata, no tardó en demostrar su calidad. El joven talento catalán se erigió como líder ofensivo de su nuevo equipo y abrió el marcador con un disparo preciso que superó la resistencia de la zaga almeriense. Su conexión con el juego colectivo del Mirandés resultó inmediata, generando peligro constante por las bandas.

No obstante, la alegría duró poco en el banquillo local. El conjunto andaluz, conocido por su capacidad de reacción, encontró la igualada mediante Álex Muñoz, quien aprovechó un centro medido para batir a Andrés Fernández con un cabezazo bien dirigido. El tanto revitalizó a los indálicos, que comenzaron a dominar el ritmo del encuentro mediante una presión bien estructurada en campo contrario.

Pese al dominio visitante, el debutante Javi Hernández volvió a hacer acto de presencia con una jugada individual de mérito. El extremo recibió en la frontal, regateó a su marcador con una finta de cuerpo y definió con un disparo cruzado que se coló por el palo largo. El doblete del recién llegado devolvió la ventaja al Mirandés y provocó el delirio en la grada de Anduva, que celebraba el regreso a casa de su equipo con un espectáculo goleador inesperado.

La segunda mitad presentó un guion diferente. El Almería salió con una actitud más agresiva, consciente de la importancia de los puntos en juego para sus aspiraciones de regresar a Primera División. Los cambios tácticos introducidos por el cuerpo técnico dieron resultado, y el equipo se volcó sobre el área rival con insistencia. Las ocasiones comenzaron a sucederse, pero Nikic, el guardameta del Mirandés, se convirtió en figura clave con una serie de intervenciones decisivas que mantuvieron la ventaja mínima.

El portero serbio desvió un remate de volea de Embarba tras un centro de Luna, y minutos más tarde volvió a lucirse ante un cabezazo de Arribas que parecía destinado al fondo de la red. Su actuación mantuvo con vida a su equipo, aunque la presión constante del Almería acabó por surtir efecto en los instantes finales.

A falta de cinco minutos para el cierre, una acción polémica dentro del área local cambió el rumbo del encuentro. Arribas se anticipó a Marí en la disputa del balón y el defensor le derribó sin contemplaciones. El colegiado no dudó en señalar la pena máxima, una decisión que generó protestas entre los futbolistas del Mirandés. El propio Arribas asumió la responsabilidad desde los once metros y engañó a Nikic con un disparo raso al palo derecho, estableciendo el definitivo 2-2.

El golpe fue demoledor para los intereses locales, que veían escapar una victoria que hubiera supuesto un importante impulso anímico más allá de los puntos. El conjunto de Anduva, pese al punto conseguido, permanece alejado de la zona de salvación y deberá mejorar sustancialmente si quiere evitar los puestos de descenso a final de curso.

Por su parte, el Almería suma un punto que sabe a poco. La escuadra andaluza desperdició la ocasión de colarse entre los cuatro primeros clasificados, posiciones que garantizan el ascenso directo a Primera División. El empate en territorio burgalés deja un regusto amargo en un grupo que aspira a todo esta temporada.

El rendimiento individual de Javi Hernández constituye la principal nota positiva para el Mirandés. Su capacidad de desequilibrio y olfato goleador ofrecen una vía de esperanza para las próximas jornadas. El técnico local tendrá en él una pieza clave para revertir la dinámica negativa que arrastra el equipo en las últimas fechas.

En el bando visitante, la figura de Arribas volvió a ser determinante. Su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y transformar las oportunidades desde el punto de penalti convierten al delantero en un valor seguro para las aspiraciones almerienses. La solidez defensiva, sin embargo, dejó dudas tras conceder dos tantos que pudieron evitarse con una mayor concentración.

El partido también dejó otros detalles relevantes. La entrada de Cabello en los minutos finales reforzó la zaga local, mientras que la presencia de Perovic en el once almeriense buscaba dar frescura al ataque. Las tarjetas amarillas mostradas a Helguera y Arribas reflejaron la intensidad de un encuentro que nunca perdió fuelle.

Con este resultado, el Mirandés alcanza los veinte puntos en la clasificación, aunque permanece en puestos de descenso. La victoria del domingo próximo se antoja imperativa para mantener las opciones de permanencia. El Almería, con treinta y cuatro unidades, se queda a tres puntos de la promoción directa, una distancia asumible pero que obliga a la regularidad en las próximas jornadas.

El calendario no da tregua a ninguno de los dos contendientes. El Mirandés recibirá en casa al Andorra en una cita directa por la salvación, mientras que el Almería se medirá al Deportivo en un duelo de candidatos que promete emociones fuertes. Ambos conjuntos necesitan sumar de tres en tres si no quieren despegarse de sus respectivos objetivos.

La jornada de Segunda División dejó claro que la competición vive una fase decisiva donde cada punto se disputa con uñas y dientes. El empate entre Mirandés y Almería refleja la igualdad de la categoría, donde cualquier equipo puede dar la campanada en cualquier estadio. La regularidad, la efectividad en área rival y la solidez defensiva marcarán la diferencia entre el éxito y el fracaso en las semanas venideras.

El regreso del Mirandés a su feudo no pudo tener un desenlace más dramático. Los aficionados presenciaron un espectáculo completo con goles, polémica y emoción hasta el último segundo. El fútbol, una vez más, demostró su capacidad para generar historias inesperadas y para poner en valor la figura de jugadores que, como Javi Hernández, aprovechan su oportunidad para brillar con luz propia.

Referencias

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