Eibar y Mirandés dividen puntos en Ipurua tras intenso duelo

Los armeros remontan un gol en contra en la segunda mitad, mientras el conjunto jabato muestra solidez defensiva pese al empate

El Estadio Municipal de Ipurua presenció un vibrante encuentro correspondiente a la vigésima jornada de LaLiga Hypermotion que enfrentó al SD Eibar contra el CD Mirandés. El duelo, marcado por las inclemencias meteorológicas y la intensidad de ambos conjuntos, concluyó con reparto de puntos tras un marcador final de 1-1 que reflejó la igualdad sobre el terreno de juego.

Desde el pitido inicial, las condiciones climáticas se convirtieron en un factor determinante. La persistente lluvia que azotó la localidad guipuzcoana durante toda la jornada provocó que el césped presentara un estado delicado, dificultando el control del balón y multiplicando los errores en la circulación de ambos equipos. Esta circunstancia favoreció un juego más directo y menos elaborado, donde las imprecisiones técnicas se sucedieron con asiduidad.

El CD Mirandés demostró una mayor adaptación a estas condiciones adversas durante los primeros cuarenta y cinco minutos. El conjunto burgalés, bien organizado en líneas, supo aprovechar las situaciones de estrategia para generar peligro. Precisamente de un lanzamiento de esquina nació el tanto que adelantó a los visitantes. La ejecución precisa de Bauza encontró a Pica, quien se impuso en el primer palo a la defensa armera y cabeceó con contundencia, superando al portero local. Este gol, anotado en la recta final de la primera mitad, permitió al Mirandés marcharse al descanso con una ventaja merecida por su mayor efectividad.

Durante el primer tiempo, el SD Eibar mostró evidentes dificultades para desplegar su habitual juego combinativo. La delantera local, encabezada por Bautista, apenas contó con ocasiones claras de gol. La más destacada llegó tras un centro de Arbilla que el atacante remató de forma forzada y sin la precisión necesaria. La afición local, consciente de la importancia de sumar en casa, comenzó a mostrar su descontento ante la falta de claridad ofensiva de su equipo.

La tensión se desató en el minuto treinta y ocho cuando se produjo una dura entrada de Petit sobre Álvaro Rodríguez. La acción, claramere por detrás y de considerable peligrosidad, provocó una tangana entre ambos planteles. El colegiado, tras meditar la decisión en el monitor, optó por mostrar únicamente la tarjeta amarilla al jugador del Mirandés, decisión que generó protestas entre los jugadores y el banquillo eibarreses, quienes entendían que la acción merecía la tarjeta roja directa.

El Eibar también tuvo sus momentos de protesta. Una caída de Bautista dentro del área fue reclamada como penalti por los locales, pero el árbitro no consideró que existiera infracción. Posteriormente, un remate del mismo delantero fue anulado por toque de mano previo, aumentando la frustración de los armeros.

La segunda mitad presentó un guion completamente diferente. El conjunto dirigido por José Luis Mendilibar salió al campo con una actitud renovada y una mayor determinación ofensiva. El empate llegó tras una jugada colectiva que culminó Álvaro Rodríguez, quien se sumó al ataque desde su posición de lateral y batió a Nikic con un disparo preciso. Este tanto revitalizó por completo al Eibar, que durante los minutos siguientes dominó el encuentro y creó varias ocasiones para haber dado la vuelta al marcador.

El CD Mirandés, por su parte, no se vino abajo tras el empate. Los de Andoni Iraola mantuvieron su compostura defensiva y buscaron las contras para sorprender a un Eibar volcado hacia adelante. Thiago tuvo una ocasión de notable peligro con un potente remate de volea desde la frontal que atrapó con seguridad Magunagoitia, mientras que Medrano también inquietó la portería local.

El partido entró en su fase final con ambos equipos necesitando la victoria por diferentes motivos. El Eibar, consciente de que su fortaleza radica en el Ipurua, buscó el segundo gol con insistencia, pero se encontró con un Nikic seguro bajo palos y una defensa bien estructurada. El Mirandés, por su parte, intentó aprovechar los espacios dejados atrás por los locales, pero sin la efectividad mostrada en la primera mitad.

El resultado final de 1-1 deja un sabor agridulce en ambos conjuntos. Por un lado, el SD Eibar suma un punto que le permite mantenerse en puestos de playoff, pero la sensación es que se dejaron escapar dos puntos valiosos en casa. La irregularidad de los armeros, especialmente en la primera mitad, es una deuda pendiente que deberán resolver si aspiran al ascenso directo.

Por otro lado, el CD Mirandés demuestra que puede competir de tú a tú contra cualquier rival de la categoría. El punto conseguido en Ipurua refuerza su moral y confirma que el equipo está en buena dinámica, aunque la oportunidad de haberse llevado los tres puntos se escapó en los minutos finales.

El encuentro también dejó varias cuestiones arbitrales para el debate. La decisión de no expulsar a Petit por su entrada sobre Álvaro Rodríguez será analizada en los próximos días, al igual que las diversas protestas por posibles penaltis que el colegiado desestimó. Estas situaciones ponen de manifiesto la necesidad de una mayor claridad en la aplicación del VAR en la categoría de plata del fútbol español.

En definitiva, el Eibar - Mirandés de la jornada 20 de LaLiga Hypermotion fue un partido intenso, vibrante y con alternativas, donde el empate final puede considerarse justo aunque insuficiente para ambas escuadras. La competición continúa su curso y cada punto sumado resulta crucial en la lucha por los objetivos de la temporada.

Referencias

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