Polémica en Catalunya Ràdio por invitar a exasesor de Chávez

La emisora pública catalana recibe duras críticas por dar voz a Josep Manel Busqueta, quien asesoró al gobierno venezolano

La decisión de Catalunya Ràdio de invitar a Josep Manel Busqueta para analizar la situación de Venezuela ha desatado una intensa controversia en el ámbito político y mediático catalán. El programa "El Matí de Catalunya Ràdio" incluyó al economista y exdiputado de la CUP como experto en la crisis venezolana, una elección que no ha pasado desapercibida.

Josep Manel Busqueta es un perfil polifacético: economista de formación, pastelero de profesión y exdiputado de la CUP en el Parlament de Catalunya. Sin embargo, lo que ha encendido la polémica es su pasado como asesor económico del gobierno venezolano durante los últimos meses del mandato de Hugo Chávez, entre 2012 y 2013.

Durante su etapa como asesor, Busqueta no ocultó sus postulados ideológicos. En diversas intervenciones públicas, incluida una entrevista en TV3 en 2015, el economista admitió haber recomendado expropiaciones y defender medidas más contundentes contra el capitalismo. Aunque no asesoró directamente a Nicolás Maduro, ha mantenido una línea de defensa pública del chavismo, calificando a Chávez como un "compromiso radical" y a Maduro como un "presidente obrero".

El anuncio de la entrevista en la cuenta oficial de X (antes Twitter) de Catalunya Ràdio provocó una avalancha de críticas. El tuit acumuló más de 56 respuestas negativas y alcanzó 27.000 visualizaciones en pocas horas. Los comentarios cuestionaban abiertamente la idoneidad de dar voz a alguien con vínculos tan estrechos con un régimen cuestionado internacionalmente.

Entre las reacciones más contundentes se leían mensajes que acusaban a la emisora de ser una vergüenza de medio subvencionado y de blanquear dictaduras. Los críticos argumentaban que se estaba utilizando dinero público catalán para dar plataforma a defensores de regímenes autoritarios.

El momento elegido para la entrevista tampoco ayudó a calmar los ánimos. Muchos interpretaron la invitación como un intento de blanquear un régimen autoritario en un contexto de crisis institucional en Venezuela, donde la comunidad internacional ha cuestionado severamente la legitimidad democrática del gobierno.

Este incidente no se produce en el vacío. Los medios públicos catalanes, encabezados por TV3 y Catalunya Ràdio, han sido objeto de críticas recurrentes por un supuesto sesgo ideológico de izquierdas. Un artículo reciente en el diario ARA destacó las lógicas críticas a esta inclinación tanto en contenidos como en gestión de recursos.

Los detractores argumentan que la invitación a Busqueta refuerza esta percepción de parcialidad. Priorizar voces que han defendido abiertamente el chavismo, en plena crisis democrática venezolana, genera dudas sobre la objetividad periodística. En un contexto de polarización política en Cataluña, donde la CUP ha mostrado solidaridad con gobiernos latinoamericanos controvertidos, esta decisión editorial parece más propaganda que periodismo objetivo.

La polémica pone sobre la mesa un debate más amplio: la independencia y pluralidad de los medios públicos. Financiados con dinero de todos los contribuyentes catalanes, estos medios tienen la obligación de garantizar un equilibrio informativo que refleje la diversidad ideológica de la sociedad.

Sin embargo, la realidad es que las percepciones de parcialidad son compartidas por amplios sectores. La repetición de invitaciones a figuras con vínculos claros con el chavismo, o la cobertura de ciertos temas desde perspectivas específicas, alimentan la sensación de que los medios públicos catalanes priorizan una determinada línea editorial.

La CUP, formación de la que Busqueta fue diputado, ha mantenido posiciones que generan controversia en el escenario internacional. Su solidaridad con gobiernos latinoamericanos cuestionados por violaciones de derechos humanos ha sido motivo de debate incluso dentro del independentismo catalán.

Esta invitación llega en un momento de tensión política en Cataluña, donde cualquier decisión editorial es analizada bajo la lupa de la polarización. La combinación de un exasesor del chavismo, un medio público catalán y el delicado momento político venezolano ha creado una tormenta perfecta.

Desde Catalunya Ràdio se defiende la invitación argumentando la necesidad de ofrecer diferentes perspectivas sobre la realidad internacional. Los defensores de la decisión señalan que Busqueta conoce de primera mano la situación venezolana y puede aportar un análisis único.

Sin embargo, esta justificación no ha convencido a los críticos, que cuestionan que no se busquen voces críticas con el régimen venezolano para contrarrestar o equilibrar la intervención de Busqueta. La falta de contraste inmediato refuerza la percepción de parcialidad.

Este caso podría tener consecuencias más allá de una simple polémica en redes. La presión sobre los medios públicos catalanes para que revisen sus criterios editoriales crece. La demanda de pluralismo real, no solo teórico, se hace más intensa.

La situación también refleja cómo las redes sociales han cambiado el escenario mediático. Una decisión editorial que antes podría haber pasado desapercibida ahora genera una reacción inmediata y masiva, forzando a los medios a rendir cuentas ante la opinión pública.

La polémica por la invitación de Josep Manel Busqueta a Catalunya Ràdio evidencia las tensiones en torno a la objetividad de los medios públicos. Mientras unos ven una oportunidad para escuchar una perspectiva alternativa, otros perciben un blanqueamiento de posiciones autoritarias.

Lo cierto es que la decisión ha dañado la percepción de imparcialidad de la emisora pública. En un contexto de crisis democrática en Venezuela, dar voz a un exasesor del chavismo sin contrapeso inmediato genera legítimas dudas sobre los criterios editoriales.

El debate final no es solo sobre Busqueta o Venezuela, sino sobre qué tipo de medios públicos quiere la sociedad catalana: ¿pluralistas y equilibrados, o con un sesgo ideológico evidente? La respuesta a esta pregunta marcará el futuro de la radiotelevisión pública en Cataluña.

Referencias

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