Torino cae ante la Udinese en un intenso duelo de Serie A (1-2)

Los visitantes se llevan tres puntos vitales del Olímpico de Turín gracias a los goles de Ekkelenkamp y un gran trabajo defensivo

El Torino no pudo defender su fortaleza en casa y sucumbió ante una sólida Udinese en un encuentro vibrante correspondiente a la jornada de Serie A. El marcador final de 1-2 refleja la efectividad visitante y los problemas de los locales para convertir su dominio en goles, una lacra que persigue al conjunto granata en esta temporada.

Desde el pitido inicial, el conjunto de Ivan Juric buscó imponer su ritmo en el Estadio Olímpico Grande Torino, donde los granata habían conseguido importantes victorias esta campaña. Los locales controlaron la posesión con un 62% a su favor y generaron las primeras ocasiones de peligro. Ché Adams, en su primera titularidad con la camiseta granata tras su llegada en el mercado invernal, se mostró activo en la punta de ataque, pero le faltó puntería en los momentos decisivos. Una de sus mejores oportunidades llegó tras un centro preciso de Valentino Lazaro, pero el delantero escocés cabeceó por encima del larguero cuando el empate parecía inevitable.

La Udinese de Kosta Runjaic demostró una vez más su capacidad para hacer daño en transiciones rápidas, una característica que ha definido su estilo desde que el técnico alemán llegó al banquillo. A pesar de verse superados en el centro del campo durante tramos del encuentro, los friulanos mantuvieron la calma y esperaron su momento. Y llegó antes del descanso, en una jugada que resume a la perfección su filosofía de juego.

Jurgen Ekkelenkamp se convirtió en el verdugo del Torino. El centrocampista holandés, que había entrado en el once inicial por sorpresa tras la lesión de Lorenzo Lucca, aprovechó una contra letal para batir a Alberto Paleari. La jugada nació en los pies de Keinan Davis, quien condujo el balón con velocidad y visión para asistir a Ekkelenkamp. El ex del Ajax definió con la derecha desde la frontal del área pequeña, colocando el esférico junto al palo derecho del meta local. El 0-1 castigaba la incapacidad granata para materializar su superioridad estadística.

El segundo tiempo comenzó con los mismos matices. El Torino salió con ímpetu, pero se encontró con una muralla defensiva bien estructurada. Christian Kabasele y Thomas Kristensen formaron una pareja sólida en el eje de la zaga, neutralizando las acometidas de Nikola Vlasic y Giovanni Simeone, este último sustituido en el minuto 61 por Duván Zapata. El danés Kristensen, que ya llevaba una tarjeta amarilla, jugó con inteligencia para no ser expulsado.

La Udinese no se conformaba con el resultado mínimo. En el minuto 68, llegó el golpe definitivo. Tras un saque de esquina botado por Arthur Atta, el balón quedó suelto en el área. Jesper Karlström peinó el esférico y, en la segunda jugada, Arthur Atta probó suerte con un disparo que rechazó la defensa. El rechace cayó a los pies de Jurgen Ekkelenkamp, que con un toque sutil dejó el balón servido para que Keinan Davis anotara el 0-2. Sin embargo, la acción fue revisada por el VAR y finalmente se atribuyó a Ekkelenkamp, que completó su doblete y alcanzó los cinco goles en la temporada.

El Torino no se rindió. Ivan Juric movió el banquillo con tres cambios ofensivos: Cyril Ngonge, Duván Zapata y Tino Anjorin entraron por Zakaria Aboukhlal, Giovanni Simeone y Emirhan Ilkhan. La presión se intensificó y, finalmente, dio resultado en el minuto 76.

Valentino Lazaro, el mejor de los suyos con dos asistencias, centró desde la derecha. Cesare Casadei, que había entrado en el segundo tiempo, se elevó por encima de la defensa y cabeceó con potencia. El balón se coló por la escuadra izquierda de Maduka Okoye, que nada pudo hacer. El 1-2 devolvía la esperanza a los locales y encendía el Olímpico.

Los últimos quince minutos fueron un asedio constante. El Torino tuvo ocasiones claras para empatar. Nikola Vlasic erró un disparo desde la frontal que se marchó alto. Ché Adams, en el 89, cabeceó solo dentro del área pero el balón salió por encima del travesaño. Incluso en el descuento, un centro de Lazaro generó el caos en el área visitante, pero Jakub Piotrowski, recién incorporado, despejó bajo palos evitando el empate.

La Udinese supo sufrir y administrar su ventaja. Kosta Runjaic realizó cambios defensivos: Oier Zarraga y Nicolò Bertola entraron por Jurgen Ekkelenkamp y Thomas Kristensen para reforzar el centro del campo y la defensa. La estrategia funcionó a la perfección, con los visitantes aguantando en su campo.

El colegiado pitó el final y la Udinese celebró una victoria de oro que sabe a gloria. Los tres puntos le permiten escapar de los puestos de descenso y respirar tranquila de cara a las próximas jornadas, alcanzando la decimocuarta posición con 28 puntos. Por su parte, el Torino se queda con la sensación de haber merecido más, pero la falta de efectividad en ataque y los errores defensivos en contrataque le costaron caro. Los granata se estancan en la novena posición con 37 puntos, lejos de los puestos europeos.

Jurgen Ekkelenkamp fue elegido mejor jugador del partido por su doblete y su trabajo incansable en el centro del campo. Cesare Casadei también merece mención por su gol y su energía desde el banquillo, demostrando por qué el Inter confía en su proyección. La lección es clara: en el fútbol moderno, dominar no garantiza victorias, y la Udinese demostró ser un maestro en la eficiencia. Los friulanos suman su tercera victoria consecutiva fuera de casa, un récord en la Serie A para el club.

Referencias

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