Valverde se autocritica tras la Supercopa: "Hemos de estar más juntos"

El uruguayo reconoció que el Atlético fue superior, analizó su gol tempranero y abordó el nuevo cruce con Álex Baena

El centrocampista uruguayo del Real Madrid, Federico Valverde, protagonizó una de las intervenciones más sinceras de la jornada al realizar una profunda autocrítica pese a la clasificación de su equipo para la final de la Supercopa de España. El conjunto blanco superó por 2-1 al Atlético de Madrid en una semifinal vibrante, pero el propio jugador fue el primero en señalar las carencias mostradas sobre el césped.

En declaraciones a los medios oficiales del torneo, Valverde no dudó en reconocer la superioridad del rival durante gran parte del encuentro. "Fuimos mucho peores y debemos corregirlo", afirmó con contundencia, dejando claro que la victoria no debe ocultar los errores cometidos. Su análisis se centró en la necesidad de mantener la unidad en los momentos de dificultad, un aspecto que consideró clave para afrontar los compromisos venideros.

El gol que abrió el marcador llegó a los 77 segundos de juego, una obra maestra desde la frontal que dejó sin opciones al portero rival. "Después de tantos encuentros sin ver portería, era el momento idóneo para volver a marcar y contribuir a la victoria", comentó el charrúa, quien valoró el tanto pero también alertó sobre la relajación que provocó en el equipo. Ese tempranero 1-0, lejos de dar tranquilidad, generó una falsa sensación de control que el Atlético supo explotar.

La falta de capacidad para generar fútbol asociado preocupó al mediocampista, quien reconoció que las mejores ocasiones llegaron a la contra. "Nos costó tener el balón y construir jugadas con criterio. Las ocasiones claras surgieron en transiciones rápidas, pero eso no es suficiente para dominar un partido de este nivel", reflexionó. Su discurso apuntaba a una necesidad imperiosa de mejorar la circulación y la posesión cuando el rival presiona con intensidad.

El factor físico también ocupó un lugar destacado en sus palabras. La imagen de varios futbolistas exhaustos en los minutos finales llamó la atención tras el parón navideño. Valverde justificó este aspecto en las condiciones climáticas extremas. "El calor fue determinante para ambos planteles. Llevamos una carga importante de partidos y, aunque trabajamos para resistir, el cuerpo lo nota. Los últimos compases fueron muy duros para todos", explicó, mostrando una visión realista sobre el estado de forma actual.

Respecto a los roces con el cuerpo técnico rojiblanco, especialmente con Diego Simeone, el uruguayo prefirió mantener el hermetismo. "Lo que se habla entre futbolista y entrenador queda en el campo. Es parte del folclore del fútbol y del derbi en particular. Lo importante es que no trascienda más allá de los 90 minutos", señaló, reivindicando la pasión y la intensidad como elementos inherentes al espectáculo.

El cruce con Álex Baena volvió a generar titulares. El centrocampista español, que en abril de 2023 acusó a Valverde de agredirle en el aparcamiento del Bernabéu tras un comentario sobre su familia, volvió a coincidir con el madridista en el terreno de juego. Aquella denuncia, que finalmente no prosperó, había generado una gran expectación mediática.

En esta ocasión, Baena protagonizó una dura entrada sobre el charrúa, agarrándole de la camiseta. La reacción de Valverde fue un leve empujón que las redes sociales españolas magnificaron exageradamente. "Es parte del juego", minimizó el uruguayo, quien prefirió no alimentar la polémica y centrarse en lo deportivo.

La final del domingo ante el Barcelona (16:00 horas) centra ya todos los esfuerzos del plantel blanco. Valverde transmitió ambición y responsabilidad: "Tenemos muchas ganas de revancha. Será un honor disputar otra final y debemos llegar en las mejores condiciones. Descansar bien y prepararnos con mentalidad ganadora será clave", concluyó.

El análisis del internacional celeste refleja la madurez de un jugador que, pese a su juventud, entiende que las victorias deben construirse sobre la base del reconocimiento de los errores. Su liderazgo en el vestuario se consolida con este tipo de intervenciones, donde la exigencia hacia uno mismo marca el camino hacia la excelencia. El Real Madrid, consciente de las carencias mostradas, trabajará en los próximos días para corregir los fallos y llegar con garantías a la cita decisiva del torneo.

Referencias

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