Real Madrid vence al Atlético y se cita con el Barça en la final

Los blancos superaron 2-1 al conjunto rojiblanco en una semifinal de Supercopa donde sufrieron más de lo esperado pese al dominio rival

El Real Madrid aseguró su presencia en la final de la Supercopa de España tras superar al Atlético de Madrid por 2-1 en un duelo vibrante que se disputó en un ambiente electrizante. Los hombres de Xabi Alonso, pese a no ser superiores en el desarrollo del encuentro, demostraron una vez más su capacidad para resolver los momentos clave con contundencia. Los tantos de Fede Valverde y Rodrygo Goes resultaron suficientes para doblegar a un conjunto colchonero que, dirigido por Diego Simeone, dominó buena parte del choque pero careció de la puntería necesaria para traducir su superioridad en goles. Alexander Sorloth anotó el tanto de honor para los locales, que se quedaron a las puertas de la gran final del domingo y vieron cómo su gran esfuerzo no tuvo la recompensa merecida.

El encuentro apenas había comenzado cuando el centrocampista uruguayo abrió el marcador con un disparo excepcional. A la salida de una falta directa concedida en las inmediaciones del área, Valverde conectó un remate potente e inapelable que superó la estirada de Jan Oblak. El guardameta esloveno, uno de los mejores del mundo en su posición, solo consiguió desviar ligeramente el esférico sin poder evitar el gol. La barrera rojiblanca, colocada de forma demasiado central y sin cubrir adecuadamente el poste, no pudo bloquear la trayectoria del balón.

La celebración de Valverde reflejó la tensión existente. El jugador merengue mostró una intensidad especial, evidenciando la presión que vive tanto a nivel personal como institucional. Minutos después, protagonizó los primeros roces con Álex Baena, reavivando una rivalidad previa entre ambos futbolistas que ya había dejado momentos controversiales en choques anteriores. Estos incidentes acrecentaron la temperatura de un duelo que ya prometía emociones fuertes.

A pesar de verse abajo en el marcador, el Atlético de Madrid tomó las riendas del partido de forma incontestable. Cuando aplicaba la presión en campo contrario con sus delanteros y centrocampistas, el equipo de Simeone generaba inestabilidad en la salida de balón madridista, forzando pérdidas en zonas peligrosas. Las combinaciones rápidas, el juego directo y los desbordes por las bandas permitían a los rojiblancos acercarse con peligro al área defendida por Thibaut Courtois. El control del esférico favorecía claramente a los atléticos, que no encontraban la igualada por la falta de acierto de cara a gol.

El cancerbero belga se convirtió sin duda en el pilar defensivo del Real Madrid. Durante los primeros 45 minutos, Courtois efectuó varias intervenciones de mérito que mantuvieron intacta la ventaja blanca. Una de sus paradas más destacadas fue un cabezazo a quemarropa de Sorloth que parecía gol cantado, pero el belga reaccionó con un reflejo felino. También desvió disparos desde la frontal de Baena y Giuliano, demostrando una vez más su categoría de elite. Sin su actuación, el resultado podría haber sido muy diferente.

Los de Simeone insistieron constantemente con su juego ofensivo. El conjunto rojiblanco creó numerosas situaciones de peligro mediante el desborde por las bandas y la llegada de sus centrocampistas al área. Sin embargo, la definición final falló en los momentos decisivos. Los remates se marchaban desviados o se encontraban con la inspirada figura de Courtois, frustrando los intentos de los atléticos.

Tras el descanso, la dinámica no varió sustancialmente. El Atlético seguía siendo más dominador, pero el Real Madrid demostró su eficacia en la transición. Una asistencia magistral de Valverde, filtrando el balón entre los centrales, dejó solo a Rodrygo. El brasileño controló con precisión y definió con sangre fría ante Oblak, ampliando la ventaja blanca. El 0-2 parecía sentenciar el encuentro, pero aún quedaba drama.

El tanto de Rodrygo no desanimó al Atlético, que mostró su carácter competitivo. Rápidamente, los locales recortaron distancias mediante Sorloth. El delantero nórdico se impuso en un duelo físico con Raúl Asencio -el joven central blanco reclamó una infracción que el árbitro no consideró- y batió a Courtois desde el interior del área pequeña. El 1-2 devolvió la emoción al duelo.

Con el marcador ajustado, ambos conjuntos mostraron signos de desgaste físico. La situación se complicó para el Real Madrid con las lesiones de sus dos centrales titulares, lo que obligó a Xabi Alonso a realizar ajustes defensivos urgentes. Las entradas de Ferland Mendy y Fran García en una misma ventana de cambios evidenciaron las dificultades del técnico.

Los últimos minutos fueron de infarto para la parroquia madridista. Marcos Llorente, ex jugador del Real Madrid, dispuso de dos ocasiones clarísimas para empatar. En ambas, el balón impactó en la madera, salvando al conjunto blanco de la prórroga. La fortuna sonrió a los merengues, que resistieron el asedio final con uñas y dientes.

Al final del tiempo reglamentario, el Real Madrid certificó su clasificación para la final del domingo. Allí se medirán al Barcelona en un Clásico que decidirá el primer título del año 2026. El conjunto blanco llega a la cita con la moral alta, aunque con la certeza de que debe mejorar aspectos defensivos ante un rival de máximo nivel.

El duelo dejó claro que el fútbol no siempre premia al dominador del balón. El Atlético de Madrid fue superior en juego e intensidad, pero la efectividad madridista y la inspiración de Courtois marcaron la diferencia. Para Simeone, la derrota es un duro golpe tras un gran esfuerzo colectivo. Para Alonso, una victoria que sabe a gloria pese al sufrimiento. La final promete ser un espectáculo de primer orden.

Referencias

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