El BAXI Manresa no pudo estrenar el año 2026 con un triunfo en su feudo del Nou Congost. El conjunto dirigido por Diego Ocampo sucumbió ante la remontada del Bàsquet Girona en un desenlace de infarto que se decidió en el último segundo (95-97). Los locales, que llegaron a dominar por 16 puntos de diferencia, vieron cómo los visitantes completaban una épica reacción gracias a una gran actuación de Gebben y un último rebote ofensivo que sentenció el duelo.
El encuentro, correspondiente a la jornada de la Liga Endesa ACB, comenzó con un ritmo trepidante. Los manresanos salieron al parquet con una intensidad defensiva notable, logrando una primera ventaja de cuatro puntos (12-8) gracias a las acciones de Obasohan y Brooks. Sin embargo, la alegría duró poco en el bando local. El Girona, con una mayor rotación y efectividad en el lanzamiento exterior, comenzó a encontrar huecos en la defensa del Manresa. Los pases rápidos y los desplazamientos sin balón de los gerundenses desorganizaron a los rojos, que vieron cómo el marcador se invertía antes del final del primer acto. Así, los primeros diez minutos concluyeron con un 25-29 favorable a los visitantes.
El segundo cuarto supuso una reacción de orgullo para el BAXI Manresa. Diego Ocampo ajustó la defensa y sus jugadores salieron con una actitud completamente diferente. La presión sobre el balón y la ayuda en el poste bajo limitaron las opciones del Girona, mientras que en ataque, el equipo local encontró un ritmo impecable. Obasohan se convirtió en el líder anotador, sumando puntos con penetraciones y tiros de media distancia. La pareja formada por Reyes y Golden en la pintura también comenzó a hacer daño, capturando rebotes ofensivos y generando segundas oportunidades. El parcial de 34-19 en este periodo reflejó la superioridad manresana, que alcanzó una máxima diferencia de once puntos al descanso (59-48).
Tras la reanudación, el BAXI Manresa parecía tener el partido bajo control. Los tres primeros minutos del tercer cuarto fueron un monólogo local, con Obasohan imparable y Ubal aportando desde el perímetro. La ventaja se disparó hasta los dieciséis puntos (75-59) y el Nou Congost celebraba lo que parecía una victoria cantada. Pero el baloncesto es un deporte de réplicas, y el Girona demostró tener carácter. El entrenador visitante movió el banquillo y la entrada de Vildoza y Susinskas cambió la dinámica. Los gerundenses apretaron en defensa, forzaron pérdidas de balón y comenzaron a anotar consecutivamente. Un parcial de 0-11 acercó a los visitantes, y cuando el cuarto llegaba a su fin, el marcador ya estaba igualado a 78. Un triple de Brooks en la última posesión dio algo de oxígeno a los locales (81-78), pero la sensación era de inquietud.
El último cuarto fue un intercambio de golpes constante. Ninguno de los dos equipos lograba abrir brecha, y cada canasta del Manresa era respondida con idéntica moneda por el Girona. Steinbergs y Olinde intentaron dar estabilidad desde el exterior, mientras que Geben se convirtió en el verdugo local con su dominio en la zona. A falta de 30 segundos, el empate a 95 ponía toda la emoción en el aire. El Manresa tuvo la última posesión, pero un fallo en el tiro exterior dio la oportunidad al Girona. Fue entonces cuando Geben, con un instinto asesino, capturó el rebote ofensivo y anotó la canasta de la victoria a apenas un segundo del final. Los locales no tuvieron tiempo para reaccionar.
El rendimiento individual dejó varias notas destacadas. Por parte del BAXI Manresa, Obasohan fue el máximo anotador con 26 puntos, mostrando una efectividad sobresaliente en el lanzamiento. Brooks aportó 17 puntos y demostró su calidad en momentos clave, mientras que Olinde y Reyes completaron una buena actuación con 13 y 12 puntos respectivamente. En el bando ganador, Geben fue el héroe indiscutible con 28 puntos y ese último rebote decisivo. Livingston y Martínez también tuvieron un papel relevante con 16 y 11 puntos cada uno.
La derrota deja al BAXI Manresa en una posición complicada en la clasificación, donde cada partido se convierte en una batalla por la permanencia. El equipo ha demostrado capacidad para competir contra cualquier rival, pero la falta de acierto en los momentos decisivos está costando victorias importantes. La gestión de las ventajas y la concentración en los últimos minutos son aspectos que Ocampo deberá pulir en los próximos entrenamientos.
El próximo desafío para el conjunto manresano llega el domingo a las 19:00 horas, cuando visitarán la siempre complicada pista del Valencia Basket. Los taronja son uno de los equipos más en forma de la competición y presentan un reto mayúsculo para un Manresa que necesita sumar victorias urgentemente. El partido se disputará en el Pavelló Municipal Font de Sant Lluís, conocido como La Fonteta, donde el BAXI Manresa tendrá que demostrar su carácter y aprender de los errores cometidos ante el Girona.
La afición del Nou Congost, que volvió a llenar el pabellón, se fue con un sabor amargo tras ver cómo su equipo desperdiciaba una ventaja más que merecida. Sin embargo, el baloncesto es así, y la capacidad de reacción del Girona fue digna de elogio. Los gerundenses demostraron que nunca hay que dar un partido por perdido, y su victoria les permite seguir soñando con los puestos altos de la tabla.
Para el BAXI Manresa, la lección es clara: hay que cerrar los partidos. La falta de experiencia en finales igualados está pasando factura, y solo con trabajo y concentración se podrán revertir estas situaciones. El equipo tiene talento, esfuerzo y un entrenador con ideas claras, pero necesita esa chispa ganadora que convierta las buenas actuaciones en victorias. El campeonato es largo y quedan muchas jornadas por delante, pero el tiempo apremia para los objetivos del club.