El programa Pasapalabra recibe esta semana a una de las voces más representativas del indie español. Willy Bárcenas, líder del grupo Taburete, acude al concurso de Antena 3 en un momento de plenitud tanto en su trayectoria artística como en su vida personal. A sus 34 años, el músico madrileño ha logrado consolidar un proyecto musical de éxito mientras navega por las complejidades de una biografía familiar marcada por la polémica judicial.
La formación Taburete se ha convertido en una referencia del panorama musical nacional, con Bárcenas como principal compositor y alma mater. Sin embargo, a pesar de la notoriedad alcanzada, el artista mantiene una actitud que él mismo define como alejada de los clichés del rockstar. En declaraciones recientes, ha manifestado su predilección por la sencillez, la gastronomía de calidad y el séptimo arte, elementos que, según sus propias palabras, le mantienen con los pies en la tierra.
Una de las características más destacadas de su perfil público es la contradicción entre la imagen que proyecta y cómo se autodefine. Aunque algunos le perciben como una figura de estatus, Bárcenas rechaza rotundamente esta etiqueta. "¿En cuanto a forma de vestir? Pues sí, seré 'pijo'", reconoció en una conversación con Laura Escanes, "pero en cuanto a forma de ser no me considero para nada". Esta reflexión revela su incomodidad con los prejuicios que, según denuncia, aún pesan sobre su banda, a la que algunos sectores siguen catalogando como "unos pijos fachas".
Sus gustos personales reflejan una personalidad ecléctica y apasionada. La cocina asturiana ocupa un lugar privilegiado en sus preferencias gastronómicas. "El cachopo, la fabada, los escalopines al cabrales... Me gusta mucho esa comida tan contundente y sabrosa", confesó el cantante, mostrando su devoción por los platos tradicionales del norte de España. Estas escapadas culinarias suelen combinarse con retiros rurales donde desconecta junto a amigos, alternando sesiones musicales con momentos de tranquilidad.
La formación académica de Bárcenas en Administración nunca despertó su entusiasmo, pero su voracidad cultural se manifiesta en otros ámbitos. Su curiosidad artística abarca desde los clásicos internacionales como The Beatles o Johnny Cash hasta el rock patrio, mientras que el cine desempeñó un papel crucial en el descubrimiento de su vocación creativa. Aunque no profundiza habitualmente en lecturas específicas, su interés por la cultura visual y el arte escénico resulta evidente en su obra y discurso.
La trayectoria vital de Willy Bárcenas, no obstante, ha estado inevitablemente condicionada por los avatares judiciales de su familia. Con apenas 24 años, enfrentó la prisión de su padre, Luis Bárcenas, condenado por su participación en la trama Gürtel por delitos de fraude fiscal, blanqueo de capitales, apropiación indebida y falsedad documental. Posteriormente, su madre también ingresó en prisión. Este periodo representó un golpe emocional severo para el joven músico, aunque su postura ha sido siempre de lealtad filial: "Fue duro, pero amo a mis padres", declaró en una entrevista con La Razón.
El contexto familiar le expuso a situaciones extremas que trascienden lo personal. En 2013 sufrió un asalto en su domicilio mientras se encontraba con su madre y una empleada doméstica. El intruso, sin embargo, no perseguía objetos de valor, sino documentación relacionada con la contabilidad del Partido Popular. Este incidente reveló una trama de vigilancia que Bárcenas denunció con contundencia durante el juicio: "Quiero saber quién me estuvo vigilando durante meses, quién mandó a un tío a secuestrarme a mi casa, quién puso a un chófer que era un espía para controlar mis pasos y los de mi familia". Aunque muestra escepticismo sobre llegar a conocer toda la verdad, su testimonio puso de manifiesto la presión a la que estuvo sometido.
En el terreno sentimental, el músico ha encontrado estabilidad junto a la poetisa Loreto Sesma. Tras cinco años de relación, la pareja decidió dar el sí quiero en 2023, celebrando una ceremonia que contó con la presencia de sus padres. Este hito personal coincide con lo que Bárcenas define como "un nuevo renacer" tanto para él como para su familia, una etapa que, según sus propias palabras, están "exprimiendo a tope".
La participación de Willy Bárcenas en Pasapalabra no supone solo una aparición televisiva más, sino la consolidación de una figura que ha sabido transformar la adversidad en creatividad. Su historia combina el éxito artístico con la superación personal, demostrando que es posible mantener la identidad propia frente a circunstancias externas complejas. El público del concurso podrá comprobar no solo sus conocimientos, sino la naturalidad con la que aborda su trayectoria, lejos de victimismos pero con la honestidad que caracteriza su discurso. En definitiva, un artista que construye su legado tanto en los escenarios como en la forma en que ha sabido gestionar su propia narrativa vital.