Laredo: el colapso del transporte urbano que el Ayuntamiento ignora desde hace meses

Unidos x Laredo denuncia la falta de respuesta del gobierno municipal ante la saturación y el abandono de paradas clave como la del Puntal, exigiendo soluciones inmediatas.

El grupo municipal Unidos x Laredo ha vuelto a registrar una petición formal en el consistorio de la villa para exigir mejoras urgentes en el servicio de autobuses urbanos, tras no haber obtenido respuesta alguna a una solicitud similar presentada meses atrás. Esta nueva reclamación pone de manifiesto una situación que, lejos de resolverse, se ha agravado con el paso del tiempo, generando malestar entre la población que depende de este medio de transporte para sus desplazamientos diarios.

Los ediles de esta formación política ya alertaron durante el pasado verano sobre el estado de la marquesina del Puntal, una infraestructura que permanece aislada del resto del municipio incluso durante las épocas de mayor afluencia turística y actividad laboral. No obstante, su preocupación radica en que este inconveniente no solo continúa vigente, sino que se ha convertido en una práctica habitual que perjudica tanto a residentes como a visitantes que desconocen la situación.

La parada fantasma del Puntal

Una de las principales reivindicaciones se centra en la marquesina situada en la explanada del Puntal. A pesar de que existe la infraestructura, está correctamente señalizada y es visible para los usuarios, el autobús urbano no llega hasta este punto. "Hay marquesina, hay parada, pero no hay autobús. Y llevamos meses y meses esperando una explicación", señalan los representantes municipales, visiblemente frustrados por la falta de diálogo.

Esta circunstancia genera confusión entre los residentes y visitantes, quienes se congregan en este lugar esperando un transporte que finalmente nunca arriba. La situación se repite de forma constante, sin que las autoridades locales hayan ofrecido una justificación clara ni hayan implementado una solución provisional. Los usuarios se ven obligados a caminar distancias considerables hasta la siguiente parada funcional, lo que contradice el propósito de un servicio público accesible y eficiente.

Saturación crónica en periodos estivales

A la problemática de la parada del Puntal se añade la recurrente saturación del servicio, especialmente acusada durante los meses de verano. Los últimos vehículos de la jornada circulan con todas sus plazas ocupadas, lo que obliga a numerosos usuarios a quedarse en la calle sin posibilidad de regresar a sus hogares de forma inmediata. Esta situación afecta particularmente a trabajadores de sectores turísticos y servicios que dependen de estos horarios para volver a sus domicilios.

"Este no es un incidente aislado, sino una consecuencia directa de la ausencia de planificación y refuerzo del servicio", advierten los concejales. La falta de previsión para cubrir la demanda estacional evidencia, según su criterio, una gestión deficiente que ignora las necesidades reales de la ciudadanía. Los usuarios se ven desprotegidos en momentos de máxima necesidad, lo que cuestiona la utilidad de un servicio que debería ser fiable todo el año.

Silencio administrativo y opacidad contractual

El grupo municipal enfatiza la falta absoluta de respuesta institucional a sus requerimientos. "Presentamos la solicitud hace meses y no se ha hecho absolutamente nada. Ni una reunión, ni una explicación pública, ni una medida provisional. El silencio también es una forma de gestión, y en este caso es inaceptable. La opacidad es la marca de la casa del Sr. González", afirman con contundencia.

Esta falta de transparencia se extiende al contrato o convenio suscrito con la empresa adjudicataria del servicio. El contenido de este acuerdo continúa sin ser divulgado públicamente, lo que genera desconfianza sobre las condiciones establecidas y los mecanismos de control implementados. La opacidad en la gestión de recursos públicos alimenta el recelo ciudadano y dificulta la rendición de cuentas.

"Si el Ayuntamiento paga un servicio con dinero público, la ciudadanía tiene derecho a saber qué se paga, qué se exige y qué se controla", recuerdan los ediles, insistiendo en la necesidad de que la información relativa a la gestión del transporte urbano sea accesible para todos. La falta de claridad en este aspecto dificulta evaluar si el servicio cumple con los estándares mínimos exigidos en el pliego de condiciones.

Reivindicaciones para un servicio digno

Ante este panorama, Unidos x Laredo ha formulado una serie de demandas concretas para mejorar la calidad del servicio:

1. Ampliación de horarios para adaptarse a las necesidades de los usuarios, especialmente de aquellos que trabajan en turnos nocturnos o tienen necesidades de movilidad fuera de los horarios convencionales.

2. Refuerzo de frecuencias durante las franjas de mayor demanda, garantizando que todos los usuarios puedan acceder al servicio sin verse obligados a esperar tiempos excesivos o quedarse sin poder subirse al vehículo.

3. Recuperación del recorrido completo hasta el Puntal, restableciendo la línea que fue eliminada sin justificación aparente y devolviendo la conectividad a esta zona.

4. Reparación de marquesinas deterioradas, especialmente la ubicada junto al hospital, que presenta desperfectos que afectan a su funcionalidad y seguridad.

5. Información clara, accesible y actualizada tanto en las paradas físicas como en la página web municipal, con horarios fiables y avisos en tiempo real sobre incidencias o modificaciones.

Estas medidas, según el grupo municipal, son fundamentales para garantizar que el transporte público cumpla con su función de servicio esencial para la comunidad, promoviendo la movilidad sostenible y reduciendo la dependencia del vehículo privado.

De lo técnico a lo político

Los representantes de Unidos x Laredo consideran que cuando una petición ciudadana es ignorada durante meses, el problema deja de ser de índole técnica para convertirse en una cuestión política que refleja las prioridades del gobierno municipal. "El transporte público es un servicio esencial, no un asunto secundario que puede relegarse indefinidamente", enfatizan.

Ramón Arenas, portavoz de esta formación, ha sido especialmente crítico con la gestión del actual equipo de gobierno: "El señor González está a otras cosas, especialmente a las fotos, a las entrevistas y a los vídeos, olvidando que la principal misión de los responsables públicos es servir a la ciudadanía". Estas palabras reflejan la frustración de la oposición ante lo que perciben como una falta de compromiso con los problemas reales de los vecinos.

La situación del transporte urbano en Laredo ha pasado de ser una mera molestia a convertirse en un símbolo de lo que el grupo municipal define como una forma de gobernar basada en la opacidad y la falta de respuesta. Mientras tanto, los usuarios continúan esperando soluciones que no llegan, y las promesas de mejora se diluyen en el tiempo sin concretarse en actuaciones efectivas que mejoren la vida diaria de los ciudadanos.

El debate sobre la movilidad urbana en Laredo ha adquirido una dimensión política que trasciende la mera gestión técnica, convirtiéndose en un indicador de la calidad democrática y la capacidad de escucha de las instituciones locales. La ciudadanía exige no solo un transporte que funcione, sino también un gobierno que responda y rinda cuentas de sus decisiones.

Referencias

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