La hermana de Esther López desmonta a Óscar: contradicciones del móvil

El peritaje telefónico contradice la declaración del principal sospechoso del crimen de Traspinedo

El programa Equipo de Investigación ha sacado a la luz nuevas evidencias en el caso de Esther López, la joven de 35 años cuyo cuerpo fue encontrado en una cuneta de Traspinedo. Las últimas revelaciones centran su foco en el análisis forense de dispositivos móviles, que habrían desmontado parte de la declaración de Óscar, principal sospechoso de la muerte.

Durante la emisión, el perito informático forense David del Olmo desglosó minuciosamente qué información registraron las antenas de telefonía y las conexiones bluetooth del teléfono de Óscar en las horas clave del suceso. Los datos técnicos, según el experto, dibujan un escenario que choca frontalmente con lo declarado por el acusado ante la jueza.

Uno de los hallazgos más llamativos del análisis concierne al modo avión. El móvil de Esther López se activó en esta configuración exactamente un minuto después de recibir la última llamada de su madre, permaneciendo así entre las 6:32 y las 8:55 de la madrugada. Este intervalo temporal resulta crítico porque coincide precisamente con el período en el que el dispositivo de Óscar también estuvo en modo avión, según los registros técnicos a los que tuvo acceso el programa.

Cuando la jueza interrogó a Óscar sobre esta circunstancia, su respuesta fue tajante: "Nunca pongo el móvil en modo avión". Una afirmación que, de ser cierta, dejaría sin explicación los datos técnicos recabados por los investigadores. Sin embargo, la versión del sospechoso encontró una réplica contundente y directa desde quien mejor le conocía.

Inés López, hermana de la víctima, no dudó en desmentirlo públicamente con un testimonio demoledor. "Venga, por favor. Que has estado de fiesta con nosotros, te has quedado en casa de tu amiga Inés, y has puesto el móvil en modo avión porque tu expareja te estaba llamando una y otra vez. Delante de mis narices", afirmó rotunda durante su intervención en el programa.

Las palabras de Inés López no solo cuestionan la credibilidad de Óscar, sino que aportan un contexto personal y directo a una práctica que el sospechoso niega rotundamente. Su testimonio sugiere que el uso del modo avión por parte de Óscar no solo era habitual, sino que tenía un motivo específico: eludir los contactos repetidos de una expareja. Esta revelación convierte la negación del acusado en algo más que una simple contradicción técnica; la convierte en una potencial falsedad en sede judicial con implicaciones graves para su defensa.

El caso de Esther López conmocionó a la opinión pública desde que se conoció el hallazgo de su cuerpo. La reconstrucción de los hechos ha sido compleja, con múltiples versiones contradictorias y escasas pruebas directas en los primeros momentos. Precisamente por ello, el peritaje digital se ha convertido en un pilar fundamental para esclarecer qué ocurrió durante aquella madrugada fatídica.

Los datos de telefonía móvil, a menudo infravalorados en investigaciones tradicionales, están demostrando ser una fuente de información invaluable. Las antenas de repetición no solo registran llamadas y mensajes, sino que también dejan rastro de conexiones pasivas, cambios de configuración y movimientos geográficos aproximados. En este caso, la sincronización temporal entre los dos dispositivos en modo avión abre interrogantes que la defensa de Óscar tendrá que explicar con solidez.

La tecnología bluetooth, por su parte, añade otra capa de complejidad al análisis. Los dispositivos modernos mantienen registros de emparejamientos, intentos de conexión y presencia en redes locales, datos que pueden resultar determinantes para establecer patrones de comportamiento y ubicaciones de los implicados.

La reacción de Inés López refleja la frustración y el dolor de una familia que lleva meses exigiendo respuestas. Su intervención en televisión no es un mero testimonio emocional, sino una aportación factual que podría tener relevancia probatoria. Al recordar una situación específica en la que presenció el uso del modo avión por parte de Óscar, su testimonio adquiere una fuerza que trasciende el ámbito personal.

Este tipo de contradicciones entre evidencia técnica y declaraciones judiciales suelen ser puntos de inflexión en procesos penales. Los fiscales y peritos saben que los datos digitales, a diferencia de los testimonios humanos, no tienen sesgos emocionales ni fallos de memoria. Un registro de antena es una constatación objetiva, un hecho inmutable que habla por sí mismo.

El programa Equipo de Investigación ha sabido conjugar estas dos vertientes: la técnica y la humana. Por un lado, presentando un análisis forense riguroso y accesible; por otro, dando voz a quienes vivieron en primera persona la relación con el sospechoso. Esta dualidad es precisamente lo que convierte la información en una herramienta de comprensión pública y, potencialmente, en un elemento de presión social para que la justicia esclarezca los hechos con celeridad.

La importancia de este caso radica también en cómo está poniendo de manifiesto la importancia del rastro digital en la resolución de crímenes. En una era donde los smartphones son extensiones de nuestras vidas, cada acción deja una huella. Activar el modo avión, desconectar el bluetooth o simplemente pasar por el alcance de una antena específica se convierte en un elemento más del rompecabezas investigador.

Para la familia de Esther López, cada nueva revelación es un paso adelante en su búsqueda de justicia. El dolor de la pérdida se ve agravado por las incertidumbres y las versiones contradictorias, pero hallazgos como los del peritaje telefónico les dan esperanza de que la verdad acabará imponiéndose.

El trabajo de peritos como David del Olmo demuestra que la criminalística digital ya no es una disciplina marginal, sino central en la resolución de casos complejos. Su capacidad para interpretar datos técnicos y traducirlos en narrativas comprensibles para jueces y jurados es fundamental para que la justicia moderna funcione con eficacia.

A medida que avanza la investigación, todas estas piezas irán encajando en el marco procesal. La contradicción sobre el modo avión, aparentemente menor, podría ser la grieta que haga que todo el edificio de la coartada de Óscar comience a resquebrajarse. Las autoridades judiciales tendrán que valorar no solo los datos técnicos, sino también el testimonio directo de Inés López, que desmonta la negativa del acusado con un recuerdo vivido y específico.

El caso continúa abierto y la expectación social es máxima. Cada nuevo capítulo televisivo, cada peritaje que sale a la luz, acerca a la sociedad española a una verdad que, se espera, termine por esclarecerse en los tribunales con la contundencia que la evidencia técnica y los testimonios directos parecen apuntar.

Referencias

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