Jorge Valdano, figura mítica del Real Madrid con pasado como jugador estelar y entrenador del conjunto blanco, ha ofrecido una perspectiva única y autorizada sobre la delicada situación que atraviesa Vinicius Junior en el Santiago Bernabéu. El extremo brasileño ha convertido en los últimos compromisos en el blanco de las críticas de la afición madridista, generando un intenso debate sobre la naturaleza de la exigencia en el templo del fútbol español.
Durante su intervención en el programa 'Fútbol en Movistar Plus+', Valdano no solo analizó con lucidez el momento actual del delantero carioca, sino que también compartió su propia experiencia personal, lo que confiere a sus palabras un peso argumentativo especial. El exfutbolista argentino, que defendió la elástica merengue entre 1984 y 1987 antes de tomar las riendas del banquillo entre 1994 y 1996, conoce de primera mano la presión asfixiante que ejerce el público del Bernabéu cuando las expectativas no se cumplen.
La confesión personal de Valdano
Con una sinceridad que sorprendió a los presentes, Valdano reconoció haber vivido una situación similar a la de Vinicius: "Yo también fui pitado durante un periodo prolongado en el Bernabéu y es duro", admitió sin ambages. Esta confesión no solo establece un puente de empatía con el joven brasileño, sino que también legitima las recomendaciones que posteriormente ofreció. No se trata de un mero análisis técnico desde la distancia, sino de un consejo basado en la experiencia vivida, en el dolor personal de sentir el rechazo de la afición de tu propio club.
El argentino, campeón del mundo en 1986 con la selección argentina y autor de goles históricos en el Real Madrid, sabe perfectamente lo que significa sentir la presión del público más exigente del planeta. Su testimonio sirve como recordatorio de que incluso las mayores estrellas pasan por momentos de crisis y desconfianza por parte de la afición.
La fórmula para revertir la situación
La solución que propone Valdano es tan sencilla como contundente, y se resume en una sola máxima: la actitud sobre el césped es la única respuesta válida. Según el exdirector deportivo del club, cuando un jugador se enfrenta a la desafección del público, debe mantener "una cierta frialdad emocional" que le permita pensar con claridad y no sucumbir a la presión. Pero, sobre todo, debe tener "el valor de reclamar el balón constantemente, de no esconderse en ninguna circunstancia, de asumir la responsabilidad en cada acción del juego".
Esta filosofía resume la esencia de la mentalidad ganadora que ha definido al Real Madrid a lo largo de su historia centenaria. Valdano no se anduvo con rodeos al respecto: "Si no eres capaz de asumir esa responsabilidad, no vales para este club". La frase, tajante y sin concesiones, refleja la cultura de exigencia interna que ha convertido al conjunto blanco en una de las instituciones más ganadoras del deporte mundial.
El consejo de Valdano va más allá de lo táctico o técnico. Se trata de una cuestión de carácter, de personalidad, de demostrar en los momentos de mayor adversidad que tienes la entereza necesaria para liderar al equipo. No se trata de evitar la presión, sino de abrazarla y convertirla en combustible para el rendimiento.
El contexto histórico del Bernabéu
El exfutbolista quiso enmarcar la situación de Vinicius dentro de la larga historia del club, recordando que "lo que le está pasando a Vinicius le ha ocurrido a media humanidad del fútbol en el Bernabéu". Esta afirmación, lejos de ser una hipérbole, constata una realidad innegable: el estadio madridista "no es un campo fácil cuando las cosas no salen como se espera".
Desde los tiempos de Alfredo Di Stéfano hasta la era de Cristiano Ronaldo, pasando por figuras como Butragueño, Raúl o Zidane, ningún jugador de élite ha estado exento de críticas cuando su rendimiento ha decaído. La leyenda blanca no se construye únicamente sobre los momentos de gloria, sino sobre la capacidad de resurgir de las cenizas, de superar la adversidad y demostrar que se tiene la entereza necesaria para vestir esa camiseta tan especial.
Valdano recordó que incluso jugadores que terminaron siendo ídolos absolutos, como Juanito o Emilio Butragueño, pasaron por momentos de crisis en los que la afición les mostró su descontento. La diferencia entre los que triunfan y los que fracasan no es evitar esos momentos, sino saber cómo gestionarlos y superarlos.
El factor rendimiento deportivo
Valdano no eludió el análisis del rendimiento futbolístico de Vinicius, que considera fundamental para entender la reacción del público. El brasileño acumula "muchos encuentros sin anotar y sin tener el peso específico que solía tener dentro del campo", una circunstancia que, según el argentino, "también contribuye a esta insatisfacción del público".
El exdelantero destacó que el futbolista carioca ha pasado de ser uno de los jugadores más decisivos del equipo a tener un papel secundario en las últimas jornadas. Esta pérdida de influencia en el juego, combinada con la sequía goleadora, ha generado una percepción de que el jugador no está rindiendo al nivel esperado para un futbolista de su categoría y salario.
Sin embargo, el mensaje de Valdano es fundamentalmente optimista y está basado en la experiencia histórica del club: "Tan pronto como Vinicius recupere su nivel, recuperará también los aplausos". Esta afirmación refleja la naturaleza cíclica del fútbol y la memoria selectiva de la afición, que perdona todo cuando el rendimiento vuelve a ser excelente. El Bernabéu es exigente, pero también es justo y reconoce el esfuerzo y la calidad cuando vuelven a la palestra.
La crítica a la gesticulación
Otro aspecto que Valdano ha abordado en declaraciones previas es la conducta de Vinicius fuera del juego propiamente dicho. En octubre de 2025, el argentino ya había señalado que "en cada partido le estamos pidiendo que se contenga, sobre todo en la gesticulación". Esta excesiva reactividad, según Valdano, "no beneficia al equipo, ni a Vinicius, ni a su imagen personal".
El exdirector deportivo considera que el brasileño necesita controlar sus emociones y centrarse exclusivamente en el rendimiento futbolístico, dejando de lado las confrontaciones constantes con rivales, árbitros y hasta con el público. En su opinión, esta actitud distractora resta energía y foco al verdadero objetivo: jugar al fútbol al más alto nivel.
Valdano ha insistido en que la constante queja, los gestos de frustración y las discusiones con los adversarios generan una percepción negativa que alimenta la crítica. Un jugador que se queja es un jugador que pierde el control, y en el Real Madrid se valora sobre todo el dominio emocional.
El manual de supervivencia en el Real Madrid
La receta de Valdano para Vinicius constituye, en esencia, un manual de supervivencia para cualquier jugador que vista la camiseta blanca. Primero, recuperar el nivel deportivo a través del trabajo diario, la constancia y la confianza en las propias capacidades. Segundo, asumir la responsabilidad en el campo, sin esconderse ni eludir el balón en los momentos de presión. Tercero, mantener la compostura emocional, controlando las reacciones y la gestualidad para no dar ventaja psicológica a los rivales ni generar incomodidad entre la propia afición.
El mensaje final es contundente y esperanzador al mismo tiempo: el Bernabéu premia el coraje, la calidad y la entrega incondicional. La historia del club está repleta de futbolistas que superaron periodos difíciles para convertirse en auténticas leyendas. Desde Juanito con su famoso "no pasa nada" hasta Sergio Ramos levantando la Décima en Lisboa, pasando por la resurrección de Karim Benzema como líder indiscutible, todos tuvieron que superar momentos de duda y crítica.
Vinicius tiene ante sí la oportunidad de demostrar que pertenece a esa élite selecta de jugadores que no solo tienen talento, sino también la fortaleza mental necesaria para triunfar en el club más exigente del mundo. Pero esta oportunidad solo se materializará si es capaz de asumir la exigencia que conlleva vestir de blanco, de convertir la presión en motor de superación y de demostrar en cada acción que está a la altura de las circunstancias.
El tiempo dirá si Vinicius es capaz de escuchar estos consejos y transformarlos en acciones sobre el terreno de juego. Mientras tanto, la voz de Jorge Valdano resuena como un recordatorio de que en el Real Madrid, más que en ningún otro lugar, el rendimiento es el único argumento que silencia todas las críticas. La pelota está en el tejado del brasileño, y solo él puede escribir el siguiente capítulo de su historia en el club más grande del mundo.