El Real Madrid se impuso al Atlético de Madrid en la semifinal de la Supercopa de España 2026 celebrada en Yeda, Arabia Saudí, con un solitario pero espectacular gol de Fede Valverde que decantó el derbi madrileño a favor del conjunto blanco. El encuentro, disputado en el Estadio Rey Abdullah, dejó un sabor agridulce para los rojiblancos, que dominaron buena parte del choque pero se toparon con la efectividad de su eterno rival.
Las alineaciones presentaron varias sorpresas de última hora. Por parte del Atlético, Pablo Barrios no pudo recuperarse a tiempo de sus molestias y se quedó en la grada, mientras que Simeone optó por una defensa con Pubill y Ruggeri en lugar de Le Normand y Giménez, que ocuparon el banquillo. El once colchonero estuvo formado por Oblak en la portería; Llorente, Ruggeri, Hancko y Pubill en la línea defensiva; un centro del campo con Gallagher, Koke y Baena; y la delantera compuesta por Giuliano, Sorloth y Álvarez.
El Real Madrid, por su parte, salió con el mismo once que goleó al Betis en la jornada liguera anterior, donde destacó el triplete del canterano Gonzalo García, quien cubrió la baja de Kylian Mbappé. La confianza de Ancelotti en su esquema titular quedó patente, sin alteraciones pese a las dudas que podían surgir sobre el rendimiento del equipo. La apuesta salió a la perfección, especialmente en la faceta defensiva y en la contundencia ofensiva.
Desde el pitido inicial, el Atlético de Madrid asumió el control del balón y la iniciativa ofensiva. Los rojiblancos, conscientes de la importancia del duelo, salieron con una presión alta y un ritmo intenso que incomodó a los madridistas. La banda derecha, con la velocidad de Llorente y la conexión con Giuliano, se convirtió en la principal vía de ataque para los de Simeone. Durante los primeros compases, el Madrid se vio obligado a replegarse y defender con orden, esperando su momento para salir al contrataque.
El conjunto blanco, lejos de desesperarse, mostró paciencia y templanza. Aunque el balón era rojiblanco, los de Ancelotti cerraron espacios y no concedieron ocasiones claras a su rival. La estrategia consistía en tocar con criterio y esperar el error o el espacio para generar peligro. Esta calma contrastaba con el ímpetu atlético, que creaba pero sin finalizar con precisión.
La primera acción destacada llegó con una falta en la frontal provocada por Bellingham, que ya mostraba su carácter combativo en el centro del campo. Sin embargo, el golpe directo no fructificó. Poco después, el partido vivió su momento decisivo. En una jugada aislada pero letal, Valverde recibió el balón en una posición centrada, a unos metros de la frontal del área. Sin dudarlo, el uruguayo sacó un disparo potente, seco e imposible de detener para Oblak. La pelota se coló en la escuadra, y el Real Madrid se adelantó en el marcador con un auténtico golazo.
El tanto cambió el guion del encuentro. El Atlético, que hasta entonces había llevado el peso del juego, se vio obligado a reaccionar y buscar el empate con más corazón que cabeza. Los cambios tácticos de Simeone no surtieron el efecto deseado, ya que la defensa madridista se mostró sólida y bien organizada. Por su parte, el Madrid administró la ventaja con experiencia, controlando los tiempos y generando alguna ocasión de contrataque que pudo ampliar la diferencia.
El ambiente en el Estadio Rey Abdullah fue espectacular, con una gran entrada y un show de luces y pirotecnia que precedió al encuentro. Los aficionados presentes en Yeda disfrutaron de un derbi intenso, aunque el resultado final dejó a los seguidores del Atlético con sensación de frustración por no haber materializado su dominio.
En el contexto del torneo, la victoria del Real Madrid le clasifica para la final del domingo, donde se enfrentará al ganador de la otra semifinal. Curiosamente, el portero del Barcelona, Marc-André ter Stegen, regresó a Yeda tras someterse a pruebas médicas en su rodilla derecha que descartaron lesión. El alemán se reincorporó a la expedición blaugrana, que también aspira al título.
La inclusión de Rüdiger en el centro de la defensa madridista, pese a las molestias que arrastraba, resultó clave para mantener la solidez en la retaguardia. La apuesta de Ancelotti por la experiencia del central alemán frente a la juventud de Huijsen demostró ser acertada en un partido de tanta tensión.
Para el Atlético de Madrid, la derrota supone un revés importante en su objetivo de conquistar la Supercopa. El equipo de Simeone volvió a caer ante su rival de la ciudad, repitiendo la historia de la goleada sufrida en el Metropolitano en septiembre pasado (5-2). Aunque esta vez el resultado fue más ajustado, la sensación de inferioridad persiste. Los rojiblancos deberán analizar por qué su dominio no se traduce en goles, mientras que el Madrid castiga con una efectividad quirúrgica.
El gol de Valverde, su primero en partido oficial esta temporada, llegó en el momento perfecto. El uruguayo, que había sido cuestionado por su falta de pegada, respondió con un disparo de antología que recordó a los mejores momentos de su carrera. La calidad del gol no dejó dudas y será recordado como uno de los tantos más bonitos de esta edición de la Supercopa.
El partido también dejó detalles tácticos interesantes. La apuesta de Simeone por Gallagher en el medio campo, en lugar de Barrios, buscaba mayor presencia física y llegada al área. Sin embargo, el futbolista inglés no pudo imponer su ritmo ante la calidad técnica del centro del campo madridista, liderado por Bellingham y Valverde.
Por su parte, el Real Madrid demostró una vez más su capacidad para competir y ganar en los momentos decisivos. La solidez defensiva, combinada con la calidad individual de sus estrellas, sigue siendo la receta del éxito para el conjunto blanco. La confianza en los canteranos, como demostró Gonzalo García ante el Betis, añade profundidad a una plantilla ya de por sí temible.
El derbi madrileño en territorio saudí dejó un sabor especial para el fútbol español. La expansión de la Supercopa a Arabia Saudí ha generado debate, pero la verdad es que el ambiente y las instalaciones han cumplido con las expectativas. Los aficionados locales disfrutaron de un clásico del fútbol español en directo, y la organización del evento ha sido impecable.
Ahora, el Real Madrid espera rival para la final. Ya sea Barcelona u otro equipo, el conjunto blanco llegará con la moral por las nubes tras superar a su eterno rival. La experiencia en finales de este tipo de torneos juega a favor de los de Ancelotti, que buscarán sumar otro título a su palmarés.
Para el Atlético de Madrid, el camino continúa en LaLiga y en la Copa del Rey. La derrota en la Supercopa debe servir como lección para afinar la puntería y convertir el dominio en resultados. Simeone tiene trabajo por delante para revertir la dinámica en los próximos derbis, ya que la racha adversa ante el Madrid empieza a ser preocupante para la afición rojiblanca.
El gol de Valverde será recordado no solo por su belleza, sino por su importancia. Un tanto que vale una final, que decide un derbi y que consolida al Real Madrid como candidato máximo al título. La Supercopa de España 2026 ya tiene su primer finalista, y lo hace con la firma de un uruguayo que sabe de grandes momentos en la historia reciente del club blanco.