La provincia de Málaga ha experimentado este jueves una sacudida sísmica que ha llamado la atención de sus residentes. Un terremoto de magnitud 4 en la escala de Richter se ha registrado en el Mar de Alborán, concretamente en su zona occidental, generando percepción en numerosas localidades tanto en la capital como en el interior de la provincia.
El evento sísmico ha sido confirmado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la autoridad competente en materia de vigilancia geofísica en España. Según los datos oficialmente publicados, el seísmo se produjo a las 18:32 hora local de este jueves 8 de enero de 2026, situando su epicentro en las coordenadas correspondientes a Alborán Oeste, a una profundidad considerable de 75 kilómetros bajo la superficie marina.
La profundidad del hipocentro ha sido un factor determinante en la forma en que la población ha experimentado este fenómeno natural. A pesar de tratarse de un evento de moderada intensidad, la energía liberada ha sido suficiente para propagarse a través de la corteza terrestre y alcanzar zonas habitadas de la costa malagueña, generando una sensación de movimiento que muchos residentes han descrito como una sacudida breve pero perceptible.
Zonas de mayor percepción
El terremoto ha sido especialmente notable en la comarca de la Axarquía, una zona tradicionalmente sensible a la actividad sísmica debido a su proximidad geográfica con el Mar de Alborán. En este sentido, localidades como Torre del Mar han registrado numerosas llamadas de alerta por parte de la ciudadanía, que ha notado el movimiento de forma clara en edificios de varias plantas.
Asimismo, municipios costeros como Rincón de la Victoria, Benagalbón y Torre de Benagalbón han aparecido en los informes preliminares del IGN como puntos donde el seísmo ha alcanzado una intensidad suficiente para ser percibido por la población en general, incluyendo personas que se encontraban tanto en el interior de viviendas como en la vía pública.
La propagación de las ondas sísmicas ha alcanzado también otras zonas de la provincia. En la Costa del Sol occidental, Calahonda-Chaparral en el municipio de Mijas ha registrado percepción del evento. Del mismo modo, Cancelada en Estepona, junto con la propia localidad de Fuengirola y el barrio de Las Lagunas en Mijas, han confirmado la sensación del temblor.
La lista completa de localidades afectadas incluye también Benajarafe, consolidando un patrón de afectación que se distribuye a lo largo de toda la franja costera malagueña, desde el este más próximo a la Axarquía hasta el oeste cercano a la frontera con la provincia de Cádiz.
Contexto sísmico de la zona
El Mar de Alborán constituye una de las zonas de mayor actividad sísmica del sur de la Península Ibérica. Esta característica geológica responde a la compleja interacción entre la placa tectónica euroasiática y la placa africana, cuyo límite se encuentra justo bajo las aguas que separan la costa malagueña de la norte de África.
La sismicidad en esta región es un fenómeno constante, aunque la mayoría de los eventos registrados por los sismógrafos del IGN no alcanzan la magnitud necesaria para ser percibidos por la población. Sin embargo, episodios como el de este jueves sirven como recordatorio de la dinámica geológica activa que caracteriza a esta parte del Mediterráneo occidental.
Los expertos en geofísica y vulcanología del Instituto Geográfico Nacional mantienen una red de estaciones sismológicas distribuidas estratégicamente por todo el territorio nacional, lo que permite detectar y caracterizar con precisión cada evento sísmico. La información recogida incluye no solo la magnitud y profundidad, sino también el mecanismo focal, que ayuda a comprender el tipo de deformación cortical que ha generado el terremoto.
Comparación con eventos recientes
El seísmo del 8 de enero de 2026 adquiere especial relevancia al considerar el contexto inmediato de actividad sísmica en la provincia. Durante el mes de diciembre de 2025, Málaga experimentó una sequía de cuatro terremotos en un período de apenas quince días, una concentración de eventos que llamó la atención de los expertos y la población.
Entre estos eventos previos, el más significativo fue el registrado en Fuengirola con una magnitud de 4,9, notablemente superior al actual. Este terremoto, ocurrido también en la zona del Mar de Alborán, generó una percepción mucho más extensa y preocupación entre los residentes de la Costa del Sol.
Los otros tres eventos de diciembre afectaron a localidades como Iznate, Estepona y Valle de Abdalajís, presentando magnitudes inferiores pero contribuyendo a un patrón de actividad que parece haberse extendido hasta el inicio de 2026.
El terremoto de este jueves, con su magnitud 4 y profundidad de 75 kilómetros, representa el primer evento perceptible del año en la provincia, estableciendo un precedente para la vigilancia sísmica durante los próximos meses.
Reacción y protocolos de seguridad
Ante la percepción del terremoto, los protocolos de actuación establecidos por los servicios de emergencia recomiendan mantener la calma y seguir una serie de pautas básicas de seguridad. Afortunadamente, en este caso la profundidad del hipocentro ha minimizado el potencial de daños estructurales, y no se han reportado incidentes de consideración ni daños materiales significativos.
La ciudadanía ha recurrido a redes sociales y aplicaciones de emergencia para compartir sus experiencias, muchas de ellas describiendo una sacudida breve que ha durado escasos segundos pero que ha sido suficiente para generar alerta. Esta respuesta inmediata refleja la creciente concienciación de la población sobre la sismicidad en la región.
El IGN continúa monitoreando la evolución de la actividad sísmica en el área, y cualquier desarrollo adicional será comunicado a través de sus canales oficiales. La institución recuerda que la zona del Mar de Alborán presenta una sismicidad característica y que eventos de esta magnitud, si bien llamativos, forman parte de la dinámica geológica normal de la región.
Perspectivas futuras
La actividad sísmica registrada en los últimos meses en la provincia de Málaga, incluyendo el evento de este jueves, subraya la importancia de mantener sistemas de vigilancia y alerta temprana eficientes. El conocimiento científico de la zona indica que eventos de mayor magnitud no pueden descartarse, aunque la probabilidad permanece dentro de los parámetros estadísticos normales para una región de este tipo.
Los municipios costeros, especialmente aquellos con mayor densidad poblacional como Málaga capital, Fuengirola y Estepona, mantienen actualizados sus planes de emergencia y simulacros periódicos para garantizar una respuesta coordinada ante eventuales situaciones de mayor intensidad.
Para la población, la recomendación principal es mantenerse informada a través de fuentes oficiales, evitar la difusión de rumores no contrastados y familiarizarse con las medidas básicas de autoprotección ante terremotos, como identificar zonas seguras en el interior de viviendas y conocer los puntos de encuentro establecidos en cada municipio.
El terremoto del 8 de enero de 2026 en el Mar de Alborán, con su magnitud 4 y profundidad de 75 kilómetros, quedará registrado en los anales sísmicos de la provincia como el primer evento perceptible del año, recordando una vez más que Málaga se asienta sobre una de las zonas geológicamente más activas de la Península Ibérica.