Ilia Topuria, citado a declarar por denuncia de malos tratos de su exmujer

El doble campeón de la UFC deberá presentarse ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Móstoles el 7 de enero

El campeón mundial de artes marciales mixtas Ilia Topuria se enfrenta a uno de los momentos más complicados de su carrera, aunque esta vez fuera del octágono. El luchador hispano-georgiano, que ostenta dos títulos en la UFC, ha sido citado a declarar ante la justicia española por una denuncia presentada por su expareja, Giorgina Uzcategui, quien le acusa de violencia doméstica y maltrato familiar. La cita judicial está fijada para el próximo 7 de enero en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 1 de Móstoles, según información adelantada por el diario El Mundo. Este proceso legal se desarrolla en paralelo al proceso de divorcio que ambos mantienen desde hace varios meses y que ha escalado en tensión con acusaciones cruzadas entre las partes. La noticia ha generado un gran impacto en el mundo del deporte, donde Topuria es considerado uno de los máximos exponentes del combate de élite a nivel mundial. Su figura, hasta ahora vinculada exclusivamente a sus éxitos profesionales, se ve ahora salpicada por una controversia personal de gran calado que pone en tela de juicio su conducta fuera de la competición. La denuncia, formalizada el pasado 18 de noviembre en el Juzgado de Guardia de Móstoles, incluye graves acusaciones como lesiones, maltrato familiar y violencia de género. Estos delitos, de ser probados, conllevan penas severas en el ordenamiento jurídico español. No obstante, fuentes cercanas al caso indican que la comparecencia del deportista no tiene como objetivo principal valorar estas acusaciones, sino establecer las medidas provisionales respecto a la hija que ambos progenitores tienen en común. El futuro de la menor se ha convertido en el eje central de este litigio, ya que tanto Topuria como Uzcategui disputan su custodia y régimen de visitas dentro del marco del procedimiento de separación matrimonial. La empresaria venezolana, que ha decidido romper su silencio tras meses de especulaciones, presentó su denuncia basándose en presuntos episodios de agresión y conductas violentas durante su convivencia. Según su versión, habría sufrido malos tratos físicos y psicológicos que la habrían obligado a tomar medidas legales para protegerse a sí misma y a su hija. Estas acusaciones han sido recibidas con estupor por parte de la comunidad de seguidores del luchador, quien ha cultivado una imagen pública de disciplina, respeto y honradez. Por su parte, Ilia Topuria no ha permanecido pasivo ante las acusaciones. El pasado 15 de diciembre, el deportista anunció a través de sus redes sociales y representantes legales que había presentado una contradenuncia contra su expareja. En su escrito, el campeón de la UFC alega haber sido víctima de extorsión, falsificación de pruebas y sustracción de dinero y objetos personales. Además, incluye en su denuncia una serie de amenazas recibidas que habrían puesto en riesgo su integridad y la de su familia. Topuria asegura tener en su poder pruebas contundentes que demostrarían su inocencia y la mala fe de su exmujer. Entre la documentación aportada figuran audios, mensajes de texto, testimonios de terceros y vídeos que, según su versión, desmontarían las acusaciones de violencia y revelarían una estrategia de chantaje y manipulación por parte de Uzcategui. El luchador ha manifestado su confianza plena en el sistema judicial español y ha asegurado que la verdad saldrá a la luz durante el proceso. En un comunicado público, Topuria expresó que su inicial silencio respondía al deseo de proteger a sus hijos, considerados los pilares fundamentales de su vida. No obstante, ha entendido que mantenerse callado ya no era una opción viable, ya que ello permitiría que las acusaciones falsas, a su juicio, continuaran expandiéndose sin contraste. El deportista ha defendido firmemente su honorabilidad, afirmando que quienes le conocen personalmente saben que jamás ha ejercido violencia contra nadie. Ha enfatizado que sus valores se fundamentan en el respeto, la disciplina y la honestidad, principios que ha predicado a lo largo de toda su trayectoria deportiva y que considera incompatibles con las conductas que se le imputan. La batalla legal entre ambos expareja no se limita únicamente a las acusaciones de violencia. Giorgina Uzcategui también ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional por amenazas y ciberacoso, alegando que ha recibido presiones y hostigamiento a través de internet y otras vías. Esta segunda denuncia se produjo poco después de que Topuria anunciara que no competiría durante el primer trimestre de 2026, justificando su decisión en el difícil momento personal que atraviesa. La decisión del luchador de tomarse un tiempo de descanso profesional ha sido interpretada por algunos como una medida para centrarse en la resolución de sus problemas legales y familiares. La UFC, organización para la que trabaja Topuria, ha mantenido una posición prudente, sin realizar declaraciones oficiales al respecto, aunque se espera que el caso pueda afectar a su imagen corporativa y a sus compromisos publicitarios. El proceso judicial que se avecina promete ser complejo y mediático. Por un lado, está la gravedad de las acusaciones de violencia de género, un delito que la sociedad español y sus instituciones combaten con especial dureza. Por otro, la contradenuncia por extorsión y falsedad documental, que si se confirma, podría revertir por completo la situación y dejar a la parte denunciante en una posición delicada ante la justicia. Los expertos legales consultados indican que estos casos con acusaciones cruzadas suelen prolongarse en el tiempo, requiriendo peritajes psicológicos, análisis de pruebas tecnológicas y declaraciones de testigos. La presencia de una hija menor en común complica aún más la situación, ya que el tribunal deberá velar prioritariamente por su interés y bienestar, lo que puede incluir medidas cautelares respecto al régimen de custodia y visitas. Mientras tanto, la opinión pública se encuentra dividida. Los seguidores de Topuria en el mundo del deporte muestran su apoyo incondicional al campeón, recordando su trayectoria impecable y su conducta ejemplar dentro y fuera del ring. Por el contrario, colectivos contra la violencia de género reclaman que se tomen con total seriedad las acusaciones de Uzcategui, independientemente de la fama o éxito profesional del presunto agresor. El caso ha reabierto el debate sobre cómo se gestionan las acusaciones de violencia doméstica cuando ambas partes presentan denuncias cruzadas, y cómo el sistema judicial debe actuar para proteger a las posibles víctimas sin vulnerar la presunción de inocencia. La cita del 7 de enero será el primer paso en un proceso que determinará no solo el futuro profesional de uno de los deportistas más destacados del momento, sino también la configuración de una familia rota por la desconfianza y las acusaciones mutuas. La justicia española tendrá la última palabra en un conflicto que mezcla lo personal, lo deportivo y lo judicial en una trama de alto voltaje mediático.

Referencias

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