Carreño avanza y Landaluce cae en Brisbane: destino cruzado

El asturiano supera a Bellucci en tres sets, mientras el joven madrileño no pudo con Cazaux en la fase previa del torneo australiano

El inicio de la temporada tenística 2024 arranca con fuerza en el hemisferio sur, donde el torneo de Brisbane se erige como uno de los principales atractivos junto a la United Cup. La competición australiana, que cuenta con un cuadro de lujo, ha puesto en juego sus plazas previas con dos representantes españoles en liza: Pablo Carreño y Martín Landaluce. Sus destinos, sin embargo, han sido diametralmente opuestos en esta primera jornada de la fase clasificatoria.

El torneo de Brisbane, que se disputa sobre la rápida superficie dura australiana, ha conseguido reunir a algunos de los nombres más atractivos del circuito ATP. La presencia de figuras consolidadas como Daniil Medvedev, Grigor Dimitrov o Frances Tiafoe convierte la cita en un evento de primer nivel. A ellos se suman talentos emergentes como el brasileño Joao Fonseca y el canadiense Denis Shapovalov, además del regreso más esperado: el australiano Nick Kyrgios, que volverá a la competición oficial tras su exhibición contra Aryna Sabalenka en la llamada 'Batalla de los Sexos'.

Ante semejante nivel en el cuadro principal, la fase previa se ha convertido en una auténtica trampa para jugadores de notable cartel. Precisamente aquí se encontraban los dos tenistas españoles, con objetivos y trayectorias diferentes pero con la misma ilusión de hacerse un hueco en el torneo.

Pablo Carreño, experimentado top ten español, afrontaba su compromiso ante el italiano Mattia Bellucci con la seriedad que le caracteriza. El partido, disputado en la madrugada del sábado, se convirtió en una auténtica montaña rusa para el gijones. El asturiano comenzó con buen pie, imponiendo su ritmo y llevándose el primer set por un contundente 6-4. Sin embargo, Bellucci reaccionó en el segundo, elevando su nivel y aprovechando algunos errores no forzados de Carreño para igualar la contienda con un claro 2-6.

La tensión del set decisivo llevó a los jugadores hasta el desempate, donde la veteranía y la solidez mental de Carreño terminaron imponiéndose. Un ajustado 7-6 en el tercero le daba la victoria al español, que demostró una vez más su capacidad para sobrevivir en los momentos críticos. Este triunfo le permite seguir vivo en la competición y medirse este domingo al francés Arthur Cazaux por una plaza en el cuadro principal del torneo.

Precisamente Cazaux fue el verdugo del otro representante español en la jornada. Martín Landaluce, una de las grandes promesas del tenis nacional, veía truncada su aventura australiana en el primer escollo. El joven madrileño, de apenas 18 años, se enfrentaba al tenista galo en un duelo de generaciones que se resolvió claramente a favor del francés.

El marcador, 6-3 y 6-2, refleja la superioridad de Cazaux sobre la pista. Landaluce, pese a su talento indiscutible, no pudo imponer su juego ante la contundencia de un rival que se mostró más sólido en los momentos decisivos de cada juego. La derrota supone un jarro de agua fría para el tenista formado en la academia de Juan Carlos Ferrero, aunque la experiencia adquirida en este tipo de torneos de primer nivel resultará invaluable de cara a su desarrollo profesional.

El contraste entre ambos resultados refleja la dureza del circuito ATP. Mientras Carreño, curtido en mil batallas, consigue capear el temporal y seguir adelante, Landaluce debe conformarse con tomar nota y seguir creciendo. La diferencia de edad y experiencia se hizo evidente en la gestión de los puntos clave, una habilidad que solo se adquiere con el paso de los años y la competición continua.

El nivel de la fase previa del torneo de Brisbane quedó patente en otros resultados de la jornada. La derrota de Cruz Hewitt, hijo del mítico Lleyton Hewitt, ante el polaco Kamil Majchrzak por 6-4, 7-5, demuestra que ningún apellido garantiza el éxito en la era moderna del tenis. A sus 16 años, el australiano es considerado una de las firmes promesas del tenis mundial, pero chocó con la realidad de un rival más experimentado y sólido.

Hewitt Jr., que cuenta con el bagaje genético y el apoyo de un padre que conoce como nadie los entresijos del circuito, tendrá que seguir puliendo su juego. La semana que viene tendrá una nueva oportunidad en la fase previa del Open de Australia, donde intentará dar el salto al cuadro principal de un Grand Slam, el sueño de cualquier joven tenista.

El torneo de Brisbane, en definitiva, se presenta como un escenario exigente donde solo los mejor preparados lograrán abrirse paso. La presencia de estrellas consolidadas en el cuadro principal obliga a los aspirantes a superar una fase previa de altísimo nivel, sin concesiones. Para los españoles, la jornada ha dejado un balance de un triunfo y una derrota, pero sobre todo valiosas lecciones para lo que resta de temporada.

Carreño buscará este domingo su pase a la fase final ante Cazaux, consciente de que cada victoria le acerca a su objetivo de llegar en forma al Australian Open. Por su parte, Landaluce regresará a los entrenamientos con la certeza de que el camino es largo y que cada derrota es una oportunidad de mejora. El tenis, al fin y al cabo, es un deporte de resistencia, tanto física como mental, y la temporada apenas comienza.

Referencias

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