Carlos Sainz busca su quinta gloria en el Dakar con Ford a sus 64 años

El piloto español, padre del corredor de F1, aspira a la victoria con el Raptor V8 en Arabia Saudita tras cuatro triunfos con marcas diferentes

El próximo 12 de abril, Carlos Sainz celebrará su cumpleaños número 64. Lejos de desacelerar, el piloto madrileño muestra una forma física envidiable y una preparación que rivaliza con atletas de media edad. Conocido como El Matador, Sainz no solo es el padre del actual competidor de Fórmula 1 en Williams, sino una leyenda viva del automovilismo de rallys que ahora persigue un sueño ambicioso: conquistar su quinta victoria en el Rally Dakar.

La gesta no es menor. A sus 63 años, Sainz se prepara para liderar el equipo oficial de Ford con un prototipo Raptor equipado con un motor V8 que literalmente hace temblar el suelo. La cita es en Arabia Saudita, territorio donde ya sabe lo que es ganar en 2020 y 2024. Sus otros dos triunfos previos fueron en Argentina, país que le vio consagrarse también en el Mundial de Rally con Toyota en 1990 y 1992.

En una jornada de descanso en el campamento de Yanbu, Sainz caminaba desde su casa rodante hacia las instalaciones de su escudería. Aunque apurado, accedió amablemente a conversar con la prensa. Antes de viajar a Medio Oriente, el español había conmovido a los aficionados argentinos con un mensaje de apoyo a Juan Cruz Yacopini, quien sufrió un grave accidente durante sus vacaciones: "Un mensaje de apoyo y de cariño a Juan Cruz Yacopini. No nos va a acompañar este año en el Dakar. Desde aquí quiero mandarle todo el cariño de la familia Sainz, de todos los españoles y decirles que estamos apoyándote a muerte, pensando en ti y que estoy convencido de que te vas a recuperar. Mucho ánimo a ti y a toda la familia y espero verte pronto, amigo".

Sobre sus objetivos para esta edición, Sainz es claro pero realista: "El objetivo antes del Dakar, lógicamente, es intentar ganarlo, pero bueno, hay muchos candidatos para esa victoria este año". La humildad del campeón contrasta con su impresionante palmarés. Ya ha vencido con Volkswagen (2010), Peugeot (2018), Mini (2020) y Audi (2024). Precisamente con la marca de los aros hizo historia, al conseguir la primera victoria absoluta de un vehículo híbrido (con motores de combustión y eléctrico) en la clasificación general del Dakar.

Con Ford, Sainz busca no solo su quinto triunfo personal, sino el primero para la marca del óvalo en la general de la carrera más exigente del mundo. Los cuatro Ford Raptor T1+ EVO son atendidos por la experimentada estructura M-Sport de Malcolm Wilson, una alianza que se remonta más de veinte años al Mundial de Rally. El desarrollo del prototipo ha sido constante, y en su segunda presentación ya muestra mejoras significativas.

"Hemos logrado una reducción de unos 50 kilos y modificaciones en la carrocería", explica Sainz sobre las novedades estrenadas en el Rally de Marruecos, última prueba del Campeonato Mundial de Rally Raid. "De momento el coche está bien, ya con un año de experiencia, más rodado, un poquito más de la mano, pero hay que esperar". La prudencia del veterano piloto refleja el respeto que exige el Dakar, donde la fiabilidad es tan importante como la velocidad.

La 48ª edición del rally, la séptima consecutiva en territorio saudita, presenta un recorrido exigente que pondrá a prueba tanto a pilotos como a máquinas. Sainz conoce bien los desafíos del desierto árabe, donde la navegación, la resistencia y la estrategia son clave. Su experiencia previa en la región le da una ventaja táctica, aunque reconoce que la competencia será feroz.

El proyecto con Ford representa un nuevo capítulo en una carrera legendaria. Cada victoria previa fue con una marca diferente, demostrando su capacidad para adaptarse y liderar proyectos diversos. Desde los diesel de Volkswagen hasta la revolución híbrida de Audi, Sainz ha estado en la vanguardia tecnológica del rally raid. Ahora, con el poderoso V8 del Raptor, vuelve a las raíces del motor de combustión pura, pero con el know-how acumulado en más de tres décadas de competencia de élite.

Su relación con el automovilismo trasciende su propia carrera. Como padre de Franco Colapinto, el joven talento argentino que debutó en F1 con Williams, Sainz ha sido testigo y mentor de la nueva generación. Aunque no abunda en declaraciones sobre su hijo, su propio ejemplo de dedicación y profesionalismo habla por sí solo. La dinastía Sainz-Colapinto representa uno de los legados familiares más importantes del motorsport iberoamericano.

El apoyo a Yacopini refleja el espíritu de camaradería que persiste en el paddock del Dakar. A pesar de ser una competencia individual, los pilotos forman una comunidad que se apoya en momentos difíciles. Sainz, con su mensaje personal y emotivo, demostró que más allá de las rivalidades, prevalece el respeto mutuo y la solidaridad.

A medida que se acerca la fecha de su cumpleaños, la motivación de Sainz no flaquea. Cada edición del Dakar es una oportunidad para reescribir la historia, y a sus 63 años, el piloto español sigue siendo un contendiente legítimo. La combinación de su experiencia, la fiabilidad del equipo M-Sport y el potencial del Ford Raptor crean un paquete competitivo que nadie puede descartar.

La carrera más dura del mundo no perdona, pero tampoco discrimina por edad. En el Dakar, la determinación y la sabiduría acumulada pueden superar la juventud impetuosa. Sainz lo sabe bien, y cada kilómetro recorrido en los desiertos de Arabia Saudita será una demostración de que las leyendas no se retiran, simplemente evolucionan. Con la mirada puesta en la quinta victoria, El Matador está listo para escribir otro capítulo glorioso en su incomparable carrera deportiva.

Referencias

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