El sorteo de los octavos de final de la Copa del Rey deparó un cruce cargado de emotividad para Mario Soriano. El mediapunta del Deportivo de La Coruña se medirá a su exequipo, el Atlético de Madrid, en un duelo que trasciende lo deportivo. "Va a ser un encuentro muy especial para mí, para la afición y para el conjunto. Será algo bonito", reconoció el futbolista madrileño, que vivirá un reencuentro con la entidad que le formó durante más de una década. Este martes, el Estadio Metropolitano presenciará un capítulo único en la carrera de un jugador que creció entre sus gradas y ahora regresa como rival, con la responsabilidad de liderar al Deportivo en una eliminatoria de máxima exigencia.
La historia de Soriano con el Atlético comenzó cuando apenas contaba con cinco años. En 2007, el niño de Alcalá de Henares dio sus primeros pasos en la cantera rojiblanca, donde permaneció durante trece temporadas. Una trayectoria que lo convirtió en uno de los productos más longevos de la formación colchonera, hasta que en agosto de 2021 decidió aceptar una cesión al Deportivo para militar en Primera RFEF. Esta decisión marcó un punto de inflexión en su carrera, alejándose de la entidad que había sido su segunda casa durante la mayor parte de su vida. La transición no fue sencilla, pero el futbolista demostró madurez para afrontar un nuevo reto lejos de su zona de confort, en una ciudad con una cultura futbolística tan arraigada como la coruñesa.
La ironía del destino quiso que, apenas dos meses antes de su llegada a A Coruña, Soriano participara con el Atlético en la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil 2020-21, competición en la que el Deportivo se alzó con el título. Con 19 años, el mediapunta no tuvo la oportunidad de cruzarse con sus futuros compañeros en el terreno de juego. El conjunto rojiblanco cayó eliminado en cuartos de final a manos del Real Madrid, por lo que no accedió a la Final Four que se disputó en Marbella entre el 24 y el 27 de junio. Esta circunstancia resultó paradójica: mientras su futuro club celebraba el título, él veía truncadas sus aspiraciones con el Atlético. Un giro del destino que anticipaba su futuro cambio de camiseta y que ahora cobra especial relevancia con el enfrentamiento directo.
Soriano fue titular en ambos enfrentamientos contra el conjunto blanco, que concluyeron con un doble 2-1 favorable a los madridistas. En el duelo de vuelta, el canterano anotó el tanto de su equipo desde el punto de penalti, aunque no fue suficiente para evitar la eliminación. Aquel Atlético Juvenil de División de Honor contaba con talentos que hoy brillan en Primera División, como el extremo Carlos Martín, quien la pasada campaña estuvo cedido en el Alavés y en este mercado invernal ha recalado en el Rayo Vallecano, también a préstamo. Otro de sus excompañeros es Giuliano Simeone, hijo del entrenador colchonero y pieza importante del primer equipo atlético en las últimas dos temporadas. La presencia de estos jugadores en la élite demuestra la calidad de aquella generación rojiblanca, donde Soriano también destacaba por su visión de juego y su capacidad asociativa en la zona de creación.
La temporada 2020-21 marcó el ocaso de Soriano en el Atlético. Tan dominante fue su rendimiento que apenas disputó encuentros con el juvenil y se consolidó como titular indiscutible en el Atlético B. Con el filial rojiblanco jugó 21 partidos, 17 de ellos como titular, en la tercera categoría del fútbol español en su último año con la denominación de Segunda B, anotando un gol. En esa etapa compartió medular con el exdeportista Josep Calavera y tuvo como compañeros de ataque a Giuliano Simeone y al delantero del Rayo Vallecano Sergio Camello. Esta experiencia en el filial le permitió madurar como futbolista y prepararse para el salto al fútbol profesional, puliendo aspectos tácticos y ganando regularidad competitiva en una categoría exigente como la tercera división nacional.
El salto al primer equipo llegó el 16 de enero de 2021, cuando Diego Simeone le dio la oportunidad de debutar en la segunda ronda de la Copa del Rey contra el Cornellà. El joven futbolista saltó al césped en los últimos 16 minutos del encuentro, sustituyendo al portugués João Félix. Aquel duelo terminó con una sorpresiva eliminación del Atlético (1-0) tras un gol de Adrián Jiménez en los instantes iniciales del partido. Curiosamente, fue la última vez que el conjunto colchonero quedó apeado en el torneo del KO ante un rival que no pertenecía a Primera División, ya que el Cornellà competía en la categoría de plata en la última campaña que recibió esa denominación. Para Soriano, aquellos minutos representaron su única participación oficial con el primer equipo, un momento que quedaría grabado en su memoria como un sueño cumplido, aunque con amargo sabor por la eliminación.
Tras aquel episodio, Soriano emprendió su aventura en el Deportivo, donde se ha reencontrado como futbolista importante en Segunda División. Su adaptación al fútbol gallego ha sido exitosa, consolidándose como pieza clave en el esquema de su entrenador. El cruce copero contra su exequipo supone un cierre de círculo para el mediapunta, que regresa al Metropolitano ocho años después de su salida. Un reencuentro que, sin duda, será uno de los alicientes de una eliminatoria que promete emociones fuertes. Para el jugador, este partido representa la oportunidad de demostrar su crecimiento frente a quienes le formaron, cerrando así una etapa de su carrera y abriendo otra nueva llena de retos. La expectación es máxima tanto en A Coruña como en la capital española, donde los seguidores rojiblancos recibirán con cariño a uno de los suyos, aunque con la esperanza de que su equipo se imponga en la eliminatoria.