El centrocampista internacional inglés Conor Gallagher está a punto de cerrar un capítulo significativo en su trayectoria profesional. En las próximas horas, el futbolista de 25 años dejará de formar parte de la plantilla del Atlético de Madrid para convertirse en nuevo jugador del Tottenham Hotspur. La operación, valorada en 40 millones de euros, se ha activado de manera fulminante tras la confirmación de una grave lesión en el conjunto londinense que ha obligado a los Spurs a buscar un refuerzo inmediato.
El Tottenham se ha visto obligado a reforzar su medular de urgencia después de conocerse que Rodrigo Betancur sufrirá una baja prolongada de aproximadamente tres meses. El uruguayo, pieza clave en el esquema de Ange Postecoglou, se perderá una parte sustancial de la temporada, lo que ha generado una necesidad imperiosa de encontrar un sustituto de garantías. Esta circunstancia ha acelerado los planes del club inglés, que ha puesto sus ojos en Gallagher como solución inmediata para cubrir esa ausencia y mantener el nivel competitivo del equipo en la Premier League y en competiciones europeas.
El propio futbolista ya cuenta con el visto bueno del Atlético de Madrid para desplazarse a la capital británica y someterse al reconocimiento médico pertinente con los Spurs. Este desplazamiento está previsto para este martes, lo que le impedirá formar parte de la convocatoria rojiblanca para el compromiso de octavos de final de la Copa del Rey contra el Deportivo de La Coruña en Riazor. La rapidez con la que se ha gestionado todo indica que las partes desean cerrar el traspaso cuanto antes para que el jugador pueda estar disponible para su nuevo club a la mayor brevedad posible.
La negociación ha sido extraordinariamente rápida, prácticamente exprés. En apenas unas horas, las dos entidades han llegado a un acuerdo que satisfacía las pretensiones económicas del club español. El Atlético de Madrid exigía recuperar íntegramente la inversión realizada en su día al Chelsea Football Club, exactamente 40 millones de euros, cantidad que desembolsó para hacerse con los servicios del mediocentro en una operación que permitió la salida de Joao Félix rumbo a Stamford Bridge. El conjunto colchonero no estaba dispuesto a perder dinero en una venta que considera necesaria para el equilibrio de la plantilla.
El interés del Tottenham no ha sido el único en estas últimas jornadas. El Aston Villa de Unai Emery también había mostrado una firme intención de incorporar al mediocampista, siguiendo de cerca su evolución desde que llegó a España. Sin embargo, la propuesta de los villanos contemplaba una cesión hasta final de temporada con una opción de compra obligatoria, fórmula que no terminaba de convencer al Atlético. La entrada en escena del conjunto de White Hart Lane con una oferta directa y definitiva, sin complejidades ni condiciones, ha despejado cualquier duda y ha dejado atrás la posibilidad de que el futbolista terminara en Birmingham.
La situación de Gallagher en el Metropolitano no era la de un titular indiscutible. Bajo las órdenes de Diego Pablo Simeone, el inglés había tenido un rol secundario, ocupando la posición número 13 en el ranking de minutos jugados de la plantilla. A pesar de sus buenas prestaciones cuando contó con oportunidades, el argentino no le había concedido la continuidad que el jugador deseaba. Esta falta de protagonismo ha sido uno de los principales motivos que le han empujado a buscar una salida que le permita desarrollar todo su potencial en un entorno donde se le valore más.
El deseo del futbolista de tener un protagonismo mayor es comprensible, especialmente en un año previo al Mundial. Gallagher quiere ganarse un puesto en la selección inglesa de cara al torneo mundialista, y para ello necesita disputar más minutos y demostrar su nivel al seleccionador Thomas Tuchel. La oportunidad que le brinda el Tottenham, donde tendrá más responsabilidad por la lesión de Betancur y donde el estilo de juego ofensivo de Postecoglou se adapta a sus características, es ideal para sus aspiraciones internacionales. El jugador ve en este traspaso una oportunidad de oro para relanzar su carrera.
Para el Atlético de Madrid, esta marcha supone un revés en su estructura de plantilla. El club rojiblanco se queda con un hueco en el centro del campo que deberá cubrir en el mercado de invierno, que ya está en marcha. La dirección deportiva, encabezada por Andrea Berta, ya trabaja intensamente en identificar posibles refuerzos que puedan aportar el equilibrio que perderá con la salida del internacional inglés. La entidad madrileña no contaba con esta salida pero la velocidad de la operación les ha pillado con poco margen de maniobra.
La operación, en definitiva, beneficia a todas las partes implicadas. El Tottenham refuerza una posición crítica tras la lesión de Betancur y lo hace con un jugador contrastado en la Premier League. Gallagher encuentra el protagonismo que buscaba y regresa a Inglaterra, donde se siente más cómodo. Y el Atlético recupera la inversión inicial para un futbolista que no contaba con la confianza plena de su entrenador y que veía limitadas sus opciones de crecimiento en el club español. Un traspaso que cierra un círculo que se abrió con la llegada del inglés en el verano de 2023.